En el mes dedicado a la salud cardiovascular, el Ministerio de Salud del Perú recuerda que el corazón puede perder su ritmo sin dar aviso. Las arritmias cardiacas, presentes en uno de cada cinco pacientes cardiológicos del Hospital de Lima Este este año, ilustran cómo una condición silenciosa puede derivar en consecuencias irreversibles si no se le presta atención a tiempo. La medicina, en este caso, no pide heroísmo sino escucha: atender las señales del propio cuerpo antes de que el silencio se vuelva demasiado costoso.
Minsa alerta sobre señales de arritmia cardiaca para prevenir complicaciones graves
Algunos casos de arritmia ocurren sin síntomas evidentes
¿Por qué el Minsa decidió hacer este anuncio precisamente ahora, en septiembre?
Porque septiembre es el mes del Día Mundial del Corazón. Es el momento natural para que los ministerios de salud en todo el mundo hagan énfasis en la prevención y la detección temprana de problemas cardíacos.
Pero ¿qué tan nuevo es esto? ¿El Minsa está respondiendo a un aumento de casos, o simplemente recordando lo que ya debería ser conocido?
El hospital reporta que el 20% de sus pacientes cardiólogos este año fueron diagnosticados con arritmia. Eso sugiere que es un problema presente y visible en la práctica clínica.
¿Cuál es la diferencia entre una arritmia que da síntomas y una que no?
Las que dan síntomas son más fáciles de detectar porque el paciente siente palpitaciones, mareos, falta de aire. Las silenciosas son peligrosas precisamente porque el paciente no sabe que las tiene.
¿Pero cómo se detectan entonces las arritmias silenciosas si no hay síntomas? ¿Solo en un chequeo rutinario con un electrocardiograma?
Exactamente. Por eso el Minsa insiste en los chequeos periódicos. Sin un electrocardiograma, una arritmia silenciosa puede pasar desapercibida indefinidamente.
¿Cuáles son las complicaciones más graves que menciona el doctor Santisteban?
Insuficiencia cardíaca, infarto cerebral, y en los peores casos, muerte súbita. Todas ellas pueden prevenirse o tratarse si la arritmia se detecta a tiempo.
¿Hay alguna estimación de cuántas personas en Perú tienen arritmias no diagnosticadas?
El artículo no lo dice. Solo tenemos el dato del hospital: 20% de sus pacientes cardiólogos. Eso es una muestra, no una cifra nacional.
Il Polso
- Las arritmias pueden no dar ninguna señal, lo que convierte el silencio del cuerpo en el mayor factor de riesgo para quienes las padecen sin saberlo.
- Cuando los síntomas aparecen —palpitaciones, mareos, desmayos, falta de aire o fatiga extrema— el especialista advierte que ninguno debe ignorarse ni postergarse.
- Un diagnóstico tardío puede desencadenar insuficiencia cardíaca, infarto cerebral o muerte súbita, especialmente cuando la arritmia coexiste con hipertensión o diabetes.
- En el Hospital de Lima Este, más de dos mil de los once mil pacientes cardiológicos atendidos en 2026 fueron diagnosticados con arritmia, evidenciando que el problema es frecuente y no excepcional.
- El Minsa insiste en que los chequeos regulares de presión arterial, glucosa y colesterol son la herramienta más accesible para detectar a tiempo lo que el cuerpo aún no ha aprendido a gritar.
En el mes dedicado a la salud cardiovascular, el Ministerio de Salud del Perú recuerda que el corazón puede perder su ritmo sin dar aviso. Las arritmias cardiacas, presentes en uno de cada cinco pacientes cardiológicos del Hospital de Lima Este este año, ilustran cómo una condición silenciosa puede derivar en consecuencias irreversibles si no se le presta atención a tiempo. La medicina, en este caso, no pide heroísmo sino escucha: atender las señales del propio cuerpo antes de que el silencio se vuelva demasiado costoso.
Cada septiembre, el mundo vuelve su mirada al corazón. Este año, el Ministerio de Salud aprovechó esa atención para orientar a los peruanos sobre las arritmias cardiacas: alteraciones en la frecuencia o el ritmo de los latidos que pueden presentarse a cualquier edad y que, en muchos casos, no producen síntoma alguno.
El cardiólogo Franz Santisteban, del Hospital de Lima Este en Vitarte, advirtió que esa ausencia de señales es precisamente lo más peligroso. Cuando los síntomas sí se manifiestan, son difíciles de ignorar: palpitaciones, mareos, desvanecimientos, dificultad para respirar, cansancio excesivo o pérdida de conciencia. El especialista fue enfático: cualquiera de estos signos, sobre todo si aparece de forma repentina o recurrente, merece atención médica inmediata.
Las consecuencias de no actuar a tiempo son graves. Una arritmia no tratada puede derivar en insuficiencia cardíaca, infarto cerebral o muerte súbita. El riesgo se multiplica cuando la condición se combina con hipertensión arterial o diabetes, enfermedades que con frecuencia la acompañan.
Los datos del Hospital de Lima Este revelan la magnitud del problema: de los casi once mil pacientes atendidos en cardiología durante 2026, más de dos mil recibieron diagnóstico de arritmia. Uno de cada cinco. No es una rareza; es una realidad cotidiana en los consultorios del corazón.
Frente a ello, el Minsa reitera un mensaje sencillo pero urgente: alimentarse bien, mantener un peso saludable y realizarse chequeos periódicos que incluyan presión arterial, glucosa y colesterol. Medidas simples que pueden marcar la diferencia entre detectar una enfermedad a tiempo o enfrentarla cuando ya es demasiado tarde.
Septiembre es el mes en que el mundo detiene la atención en el corazón, y este año el Ministerio de Salud aprovechó la ocasión para recordar a los peruanos qué síntomas deben vigilar si sospechan que sus latidos no marchan al ritmo que deberían. Las arritmias cardiacas —esos desajustes en la frecuencia o cadencia de los latidos— pueden aparecer a cualquier edad, y aunque a veces anuncian su presencia de manera inconfundible, otras veces llegan en silencio.
El doctor Franz Santisteban, cardiólogo del Hospital de Lima Este en Vitarte, fue claro en su advertencia: hay casos de arritmia que no producen síntoma alguno. Esa ausencia de señales es precisamente lo peligroso, porque un paciente puede vivir con la condición sin saberlo, permitiendo que el tiempo transcurra sin diagnóstico ni tratamiento. Cuando los síntomas sí aparecen, suelen ser inconfundibles: palpitaciones que el paciente siente en el pecho, mareos que lo desequilibran, desvanecimientos repentinos, dificultad para respirar, cansancio desproporcionado, incluso pérdida de conciencia. El especialista fue enfático: ninguno de estos signos debe minimizarse, especialmente si aparecen de repente o se repiten con frecuencia.
Lo que está en juego es considerable. Un diagnóstico que llega tarde, o que nunca llega, abre la puerta a complicaciones serias. La insuficiencia cardíaca es una de ellas: el corazón simplemente deja de bombear con la fuerza necesaria. El infarto cerebral es otra: un coágulo viaja hasta el cerebro y corta el flujo de sangre. En los casos más graves, la muerte súbita es posible. Además, las arritmias no actúan solas. Frecuentemente viajan acompañadas de otras enfermedades: la hipertensión arterial, la diabetes. Cada una agrava el riesgo que plantean las otras.
Los números del Hospital de Lima Este ofrecen una perspectiva de cuán común es el problema. En lo que va de 2026, casi once mil personas pasaron por los consultorios de cardiología de ese hospital. De esas once mil, más de dos mil fueron diagnosticadas con arritmia. Eso es uno de cada cinco pacientes cardiólogos. No es un fenómeno raro ni marginal; es una realidad que toca a una proporción significativa de quienes buscan atención del corazón.
La prevención, como siempre, es más accesible que la cura. El Minsa recomendó lo que ya se sabe pero que sigue siendo verdad: comer bien, mantener un peso saludable, y hacerse chequeos regulares. Esos chequeos deben incluir la presión arterial, los niveles de glucosa en sangre, el colesterol. Son medidas simples, pero son las que crean el espacio entre una enfermedad detectada a tiempo y una que llega demasiado tarde. En un mes dedicado a recordar la importancia del corazón, el mensaje del Minsa es directo: escucha lo que tu cuerpo te dice, y si algo no se siente bien, no esperes.
Citazioni salienti
No se debe restar importancia a estos síntomas, especialmente cuando se presentan de manera repentina o recurrente. Una atención oportuna permitirá diagnosticar posibles alteraciones e iniciar el manejo correspondiente.— Dr. Franz Santisteban, cardiólogo del Hospital de Lima Este – Vitarte