La incidencia de COVID-19 ronda los 120 casos por 100.000 habitantes en la semana 39, comparable a la onda del año anterior, sin indicios de variante más agresiva. Menores de un año y mayores de 70 años son los grupos más afectados, con tasas que se duplican en bebés. La pérdida de inmunidad y el regreso a espacios cerrados explican el repunte.
Repunte de covid-19 en España: datos esperables que requieren vigilancia en bebés y mayores
Un repunte esperado no es un repunte irrelevante
¿Por qué ahora? ¿Qué ha cambiado desde el verano?
Dos cosas principalmente. Primero, la inmunidad que ganamos con vacunas e infecciones anteriores se va diluyendo con el tiempo, especialmente en mayores. Segundo, cuando termina el verano volvemos a los espacios cerrados: oficinas, escuelas, transporte público. Eso acelera la transmisión.
Pero ¿es realmente comparable a años anteriores? Los datos que citas son estimaciones de centros centinela, no el total real de casos.
Exacto. Son estimaciones, y se revisan después. Pero sí, la onda de hace un año fue muy similar en magnitud. Lo que vemos ahora es un patrón que se repite.
¿Debería vacunarme si tengo más de 70 años?
Sanidad lo recomienda. La vacuna no te impide contagiarte, pero reduce mucho el riesgo de enfermedad grave y muerte. Es especialmente importante si tienes otras enfermedades de base.
¿Y qué pasa con los bebés menores de un año? Sus tasas se duplicaron. ¿Hay vacuna para ellos?
No hay vacuna para menores de un año. Por eso es importante que las embarazadas se vacunen: la protección pasa al bebé durante los primeros meses de vida.
¿Cuándo alcanzará su máximo esta onda?
Eso es lo que no sabemos. Los datos solo nos dicen que estamos al principio. Falta también ver si la gripe y otros virus respiratorios se sumarán en las próximas semanas.
Los informes semanales nos lo dirán. Por ahora, lo importante es que no hay indicios de una variante más agresiva, aunque hay una en vigilancia.
Entonces, ¿es normal preocuparse?
Es normal estar atento. Pero no hay razón para alarmarse. Es un repunte esperado, no una sorpresa.
Der Puls
- Incidencia de 120 casos por 100 000 habitantes en la semana 39 de 2026
- Tasa de casos en menores de un año pasó de 124 a 226 por 100 000
- Vacuna actualizada a variante XFG recomendada para mayores de 70 años y grupos de riesgo
- Onda anterior (2024-2025) alcanzó máximo de 92 casos por 100 000 en semana 38
La incidencia de COVID-19 ronda los 120 casos por 100.000 habitantes en la semana 39, comparable a la onda del año anterior, sin indicios de variante más agresiva. Menores de un año y mayores de 70 años son los grupos más afectados, con tasas que se duplican en bebés. La pérdida de inmunidad y el regreso a espacios cerrados explican el repunte.
España experimenta un repunte esperado de COVID-19 en otoño con incidencia de 120 casos por 100.000 habitantes. Los datos muestran patrones similares a años anteriores, afectando especialmente a menores de un año y mayores de 70 años.
La tos en la oficina, los mocos que trae el niño de la guardería, el malestar persistente del abuelo. Estos son los síntomas cotidianos que muchas familias españolas están experimentando en octubre de 2026, y la pregunta que surge es inevitable: ¿debemos preocuparnos? Los datos del sistema de vigilancia epidemiológica ofrecen una respuesta matizada. Sí hay un aumento de COVID-19, pero es el que cabría esperar en esta época del año, y por ahora se mantiene dentro de los patrones conocidos.
En la semana 39, más de una de cada cuatro muestras analizadas en centros de atención primaria dieron positivo para COVID-19 en España, mientras que la gripe apenas alcanzaba el 4 por ciento. La incidencia estimada rondaba los 120 casos por cada 100 000 habitantes, con una tasa de hospitalización de 1,7 por 100 000. Estas cifras provienen de cálculos del Instituto de Salud Carlos III basados en los casos atendidos en los centros de salud, no en el total real de contagios, muchos de los cuales nunca se diagnostican formalmente. El aumento es real, pero comparable al de hace un año, cuando la onda alcanzó su máximo en la semana 38 con 92 casos por 100 000 y 1,6 hospitalizaciones. Lo que está ocurriendo ahora es el comienzo de una nueva onda, ese patrón característico de los virus respiratorios que suben durante semanas, alcanzan un pico y luego descienden, como el movimiento del agua.
No hay indicios de que este repunte sea anómalo. El SARS-CoV-2 no responde a un calendario estacional riguroso, pero en los últimos años ha generado ondas frecuentes a finales del verano y durante el otoño, con variaciones significativas de un año a otro. La temporada 2024-2025 dejó aproximadamente 886 000 casos estimados, mientras que la de 2025-2026 fue mucho más suave, con alrededor de 210 000. María del Mar Tomás, microbióloga y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, identifica dos factores clave: la pérdida gradual de inmunidad, especialmente en personas mayores y con enfermedades de base, y el regreso a espacios cerrados después del verano. Según Tomás, el repunte no parece estar impulsado por una variante más agresiva. Existe una variante en vigilancia, la BA.3.2, que presenta múltiples mutaciones en la proteína que el virus utiliza para penetrar las células. La Organización Mundial de la Salud la monitorea desde diciembre de 2025, pero no ha encontrado evidencia de que cause enfermedad más grave. Los datos genómicos públicos disponibles solo llegan hasta la primavera, por lo que no permiten atribuirle el aumento actual.
Como en otras ondas anteriores, los diferentes grupos de edad no experimentan el repunte de la misma manera. En la semana 38, la tasa de casos de COVID-19 en menores de un año pasó de 124 a 226 por 100 000, la más elevada de todos los grupos etarios. También aumentó notablemente entre los mayores de 70 años. En los más pequeños se observa además un incremento en bronquitis y bronquiolitis, aunque estos cuadros no pueden atribuirse únicamente a la COVID-19, ya que múltiples virus los provocan.
La vacunación se despliega en fases, con cada comunidad autónoma estableciendo su propio calendario. Galicia ya ha comenzado en residencias, mientras que Madrid y Cataluña iniciaron sus campañas a principios de octubre. El Ministerio de Sanidad recomienda la vacuna del COVID-19 para personas mayores de 70 años, residentes en centros sociosanitarios, embarazadas y quienes tienen condiciones de riesgo. El personal sanitario y los convivientes de personas vulnerables también pueden recibirla. Se requiere una sola dosis, respetando un intervalo de tres meses desde la última dosis o infección. Vacunar a la gestante ofrece protección adicional al recién nacido durante sus primeros meses de vida. Las dosis han sido actualizadas a la variante XFG siguiendo la recomendación de la Agencia Europea del Medicamento. Es importante tener expectativas realistas sobre lo que la vacuna puede lograr: previene principalmente la enfermedad grave y la muerte, y frena menos la transmisión. Es como un abrigo que no impide sentir el frío, pero evita que derive en neumonía.
Quedan incógnitas importantes. Las cifras citadas son estimaciones de una red de centros centinela que se revisan con el tiempo y no son directamente comparables entre comunidades autónomas. Aún no sabemos hasta dónde crecerá esta onda ni si la gripe y el virus respiratorio sincitial se sumarán en las próximas semanas. Los informes semanales serán la mejor guía para seguir la evolución. Un repunte esperado no es un repunte irrelevante. Los más expuestos a complicaciones son los más pequeños y los más mayores. Para estos últimos y para las personas de riesgo, la vacuna llega cuando la onda ya ha comenzado, pero aún a tiempo de protegerlos en las semanas venideras. Para el resto de la población, comprender cómo se comporta el virus ayuda a no caer en la alarma innecesaria ni en la complacencia. La COVID-19 ya no es una emergencia sanitaria, pero sigue siendo un virus con el que es necesario convivir cada otoño.
Bemerkenswerte Zitate
La pérdida progresiva de inmunidad, sobre todo en mayores y personas con enfermedades de base, y el regreso a los espacios cerrados tras el verano explican el repunte— María del Mar Tomás, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica
La vacuna previene sobre todo la enfermedad grave y la muerte, y frena menos el contagio— Análisis del Instituto de Salud Carlos III