Cada invierno, el ser humano enfrenta no un enemigo único sino una constelación de virus que mutan, se superponen y desafían la memoria del sistema inmunológico. En Chile, la circulación simultánea de Influenza A y B revela una verdad incómoda: haber enfermado una vez no garantiza protección, y millones de personas —especialmente adultos jóvenes fuera de los programas gratuitos de vacunación— navegan la temporada sin escudo. La ciencia ofrece una respuesta anual y accesible, pero la percepción del riesgo sigue siendo el obstáculo más difícil de vencer.
¿Puede dar influenza dos veces en un mismo invierno? Esto dicen los especialistas
Haber padecido la enfermedad una vez no significa estar protegido
¿Por qué alguien que ya tuvo influenza puede enfermarse de nuevo en el mismo invierno?
Porque circulan distintos tipos de virus. La Influenza A y la B son completamente diferentes, y dentro de la A hay múltiples subtipos. Contraer una no te protege contra la otra.
¿Cuánto tiempo dura la protección que genera una infección?
Entre cuatro y seis meses, y además disminuye con el tiempo. No es una protección permanente ni cubre todas las cepas que pueden circular durante la temporada.
¿Quiénes están siendo más afectados por la Influenza B este año?
Las personas entre 15 y 54 años, justamente el grupo que no está incluido en la campaña de vacunación gratuita del ministerio. Eso los deja más expuestos.
¿Qué pasa si alguien contrae influenza y Covid-19 al mismo tiempo?
Aumenta significativamente el riesgo de complicaciones. Por eso es tan importante mantener ambas vacunas al día, no solo una.
¿Cuál es el dato más preocupante sobre las hospitalizaciones?
Que el 85% de las personas hospitalizadas por enfermedades respiratorias no estaban vacunadas. La vacuna está disponible en muchos lugares, pero muchas personas aún no se la ponen.
¿Por qué la vacunación anual es tan importante si los virus cambian?
Porque la vacuna se actualiza cada año con las cepas que la OMS recomienda. Es la medida más efectiva para prevenir enfermedad grave, hospitalización y muerte.
El Pulso
- La Influenza A y B circulan al mismo tiempo en Chile, lo que significa que una persona puede enfermarse de ambas en el mismo invierno, con semanas de diferencia.
- Los adultos de entre 15 y 54 años son el grupo más golpeado por la Influenza B, pero quedan fuera de la campaña de vacunación gratuita del Ministerio de Salud.
- El 85% de quienes terminan hospitalizados por enfermedades respiratorias no estaban vacunados, una cifra que expone la brecha entre disponibilidad y acción.
- La coexistencia de influenza y Covid-19 en la misma temporada eleva el riesgo de coinfección, complicando los cuadros clínicos de manera significativa.
- La vacuna se actualiza cada año con las cepas recomendadas por la OMS y hoy puede obtenerse en clínicas, farmacias y vacunatorios, pero la percepción de bajo riesgo frena su adopción.
Cada invierno, el ser humano enfrenta no un enemigo único sino una constelación de virus que mutan, se superponen y desafían la memoria del sistema inmunológico. En Chile, la circulación simultánea de Influenza A y B revela una verdad incómoda: haber enfermado una vez no garantiza protección, y millones de personas —especialmente adultos jóvenes fuera de los programas gratuitos de vacunación— navegan la temporada sin escudo. La ciencia ofrece una respuesta anual y accesible, pero la percepción del riesgo sigue siendo el obstáculo más difícil de vencer.
El invierno chileno no trae un solo virus sino varios. La Influenza A representa casi el 25% de los casos detectados esta temporada, mientras que la Influenza B ronda el 22%. Lo que muchos ignoran es que contraer una no protege contra la otra: son tipos distintos, con subtipos propios, y el sistema inmunológico solo aprende a defenderse del virus específico que lo atacó. Esa defensa, además, dura apenas entre cuatro y seis meses.
La doctora Loreto Twele, pediatra y jefa de Urgencias de Interclínica Puerto Varas, lo explica con claridad: alguien puede enfermarse de Influenza A en junio y de Influenza B en agosto del mismo invierno. Este año, la Influenza B está afectando con especial fuerza a personas de entre 15 y 54 años, un grupo que no accede a la vacunación gratuita del Estado y que, en muchos casos, ha llegado a la temporada sin inmunización.
El escenario se complica porque el Covid-19 sigue circulando en paralelo. Una coinfección de ambos virus eleva considerablemente el riesgo de complicaciones graves. La doctora Carolina Herrera, broncopulmonóloga de Clínica Dávila Ñuñoa, advierte que cerca del 85% de los hospitalizados por enfermedades respiratorias no estaban vacunados, a pesar de que hoy la vacuna está disponible en farmacias, centros médicos y vacunatorios.
Chile carga además con una alta prevalencia de condiciones que agravan los cuadros respiratorios: aproximadamente 14 de cada 100 personas vive con diabetes y un tercio de la población fuma. Para estos grupos, vacunarse no es una recomendación opcional. Los virus mutan cada año y la vacuna se actualiza en consecuencia; inmunizarse anualmente sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar la hospitalización y la muerte. Este invierno, el acceso existe. Lo que falta es la convicción de que el riesgo es real.
El invierno trae consigo más que frío y días grises. En las últimas semanas, los virus respiratorios circulan con intensidad en el país, y los números son claros: la Influenza A representa el 24,7% de los casos detectados, mientras que la Influenza B alcanza el 21,6%. Lo que muchas personas no saben es que haber pasado la influenza una vez durante estos meses no las protege de volver a enfermarse.
La razón es simple pero importante: no existe una sola influenza. Circulan simultáneamente distintos tipos y subtipos de virus. La Influenza A tiene múltiples variantes, y la Influenza B es completamente diferente. Contraer una no genera inmunidad contra la otra. Esto significa que alguien puede enfermarse de Influenza A en junio y de Influenza B en agosto del mismo invierno. La doctora Loreto Twele, pediatra y jefa de Urgencias de Interclínica Puerto Varas, lo explica de manera directa: la protección que deja una infección no es permanente ni abarcadora. El sistema inmunológico genera defensas principalmente contra el virus específico que la causó, y esa protección disminuye con el tiempo, durando apenas entre cuatro y seis meses.
Esta temporada, la Influenza B está golpeando especialmente a personas entre 15 y 54 años, un grupo que no forma parte de la campaña de vacunación gratuita del Ministerio de Salud. Para estos adultos jóvenes y trabajadores, la vacunación no es obligatoria ni subsidiada, lo que ha dejado a muchos sin protección. Twele subraya que inmunizarse ayuda a disminuir el riesgo de cuadros graves y, además, reduce la posibilidad de transmitir el virus a personas vulnerables con las que conviven.
La situación se complica aún más porque este invierno no circula solo influenza. El Covid-19 sigue presente, y una misma persona puede contraer ambos virus simultáneamente, lo que aumenta significativamente el riesgo de complicaciones. Por eso, mantener ambas vacunas al día es crítico.
La doctora Carolina Herrera, médico broncopulmonar de Clínica Dávila Ñuñoa, advierte sobre un dato preocupante: cerca del 85% de las personas hospitalizadas por enfermedades respiratorias no estaban vacunadas. A pesar de que hoy es posible acceder a la vacunación en clínicas, centros médicos, vacunatorios y farmacias habilitadas, muchas personas aún no se han inmunizado. La barrera no es la disponibilidad, sino la percepción de riesgo.
El panorama se agrava cuando se considera que en Chile existe una alta prevalencia de enfermedades crónicas. Aproximadamente 14 de cada 100 personas vive con diabetes, y alrededor del 33% fuma. Estas condiciones debilitan las defensas respiratorias y hacen que muchas personas enfrenten los virus con mayor vulnerabilidad. Para ellas, la vacunación no es una opción sino una necesidad. Los virus cambian constantemente, y por eso la vacuna se actualiza cada año incorporando las cepas que la Organización Mundial de la Salud recomienda. Vacunarse anualmente sigue siendo la medida más efectiva para disminuir el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte. Este invierno, esa protección está más al alcance que nunca.
Citas Notables
Circulan distintos tipos de virus influenza, como la Influenza A y la Influenza B, y en el caso de la primera también existen diferentes subtipos. Por eso, haber padecido la enfermedad una vez no significa estar protegido frente a todos los virus que pueden circular durante la temporada.— Dra. Loreto Twele, pediatra y jefa de Urgencias de Interclínica Puerto Varas
La evidencia muestra que cerca del 85% de las personas hospitalizadas por enfermedades respiratorias no estaban vacunadas.— Dra. Carolina Herrera, médico broncopulmonar de Clínica Dávila Ñuñoa