En la historia de la humanidad, el parto ha sido siempre un umbral entre la vida y la muerte, un momento en que el conocimiento y la presencia importan profundamente. Hoy, en España, esa tensión ancestral resurge bajo una nueva forma: un número creciente de mujeres, guiadas por el colectivo B.R.U.J.A.S., elige parir sin asistencia médica profesional, invocando saberes tradicionales frente a la ciencia obstétrica. El Consejo General de Colegios de Enfermería ha alertado formalmente a la ministra Mónica García, recordando que la naturaleza de un proceso no elimina sus riesgos, y que la libertad
Matronas advierten a García sobre riesgos de partos sin asistencia médica del movimiento B.R.U.J.A.S.
¿Cómo podemos dejar en manos de estas personas la vida de nuestros futuros hijos?
¿Por qué el Consejo de Enfermería siente que necesita escribir directamente a la ministra sobre esto? ¿No es suficiente con que los médicos adviertan a sus pacientes?
Porque están viendo un patrón. No es un caso aislado. Dicen que está creciendo, que cada vez más mujeres eligen partos sin profesionales. Cuando algo comienza a extenderse así, los colegios profesionales sienten que tienen la obligación de alertar a quien toma decisiones políticas.
El movimiento B.R.U.J.A.S. habla de "saberes ancestrales" y de derechos reproductivos. ¿Eso no tiene ningún valor?
Para ellos, claramente sí. Pero las matronas dicen que no es un debate entre tradición y modernidad. Es un debate sobre qué pasa cuando algo sale mal. El parto es natural, pero también es impredecible. Una complicación puede aparecer sin aviso.
¿Qué tipo de complicaciones estamos hablando?
Hemorragias, infecciones, problemas con el cordón umbilical, presión arterial peligrosa. Cosas que una matrona entrenada reconoce y sabe cómo manejar. Sin esa formación, sin ese equipo, sin la capacidad de actuar rápido, pueden volverse mortales.
Pero ¿no hay mujeres que han parido sin asistencia durante miles de años?
Sí, y muchas murieron. Eso es lo que los profesionales quieren que recordemos. La mortalidad materna bajó dramáticamente cuando la asistencia profesional se generalizó. No es nostalgia de un pasado más seguro. Es lo opuesto.
¿Cómo responde B.R.U.J.A.S. a esto?
Dicen que el sistema médico ha invisibilizado otros saberes, que las mujeres tienen derecho a elegir. Pero para el Consejo de Enfermería, eso no es una respuesta a la pregunta de qué pasa si hay una emergencia. Es esquivar la pregunta.
¿Esto va a cambiar algo? ¿La ministra va a actuar?
No sabemos. Pero el Consejo de Enfermería tiene peso. Representan a más de 353.000 profesionales. Cuando hablan, el gobierno escucha. Lo que suceda ahora dependerá de cómo García decida equilibrar autonomía reproductiva y seguridad médica.
El Pulso
- Las matronas españolas detectan un aumento preocupante de partos sin ningún profesional sanitario presente, una tendencia que califican de potencialmente letal.
- El movimiento B.R.U.J.A.S. reivindica la autonomía reproductiva y los saberes ancestrales, generando una fractura pública entre la medicina basada en evidencia y las creencias sobre el parto como proceso natural e inocuo.
- Las complicaciones obstétricas pueden aparecer sin previo aviso y exigen decisiones inmediatas y formación clínica; sin esa capacidad de respuesta, la vida de la madre y del recién nacido queda expuesta a riesgos mortales.
- El Consejo General de Colegios de Enfermería, que representa a más de 353.000 profesionales, ha enviado una carta directa a la ministra de Sanidad para exigir una respuesta institucional ante lo que consideran un problema de salud pública.
- La ministra García recibe esta presión en un momento de tensiones laborales ya existentes en el sistema sanitario español, lo que complica aún más la búsqueda de una respuesta política clara sobre los protocolos de atención obstétrica.
En la historia de la humanidad, el parto ha sido siempre un umbral entre la vida y la muerte, un momento en que el conocimiento y la presencia importan profundamente. Hoy, en España, esa tensión ancestral resurge bajo una nueva forma: un número creciente de mujeres, guiadas por el colectivo B.R.U.J.A.S., elige parir sin asistencia médica profesional, invocando saberes tradicionales frente a la ciencia obstétrica. El Consejo General de Colegios de Enfermería ha alertado formalmente a la ministra Mónica García, recordando que la naturaleza de un proceso no elimina sus riesgos, y que la libertad sin conocimiento puede convertirse en vulnerabilidad.
En los últimos meses, las matronas españolas han alzado la voz ante una tendencia que consideran alarmante: cada vez más mujeres eligen dar a luz sin profesionales sanitarios, convencidas de que el parto, por ser un proceso natural, no entraña riesgos reales. El Consejo General de Colegios de Enfermería, que agrupa a más de 353.000 enfermeros, decidió escribir directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, para advertir sobre lo que describen como una práctica potencialmente mortal.
El foco de la preocupación es el colectivo B.R.U.J.A.S. —Brigada Revolucionaria Unida por la Justicia, la Autonomía y lo Sagrado—, que defiende el derecho de las mujeres a elegir libremente cómo y con quién parir, apelando a saberes ancestrales que, según argumentan, han sido silenciados por la medicina convencional. Para los profesionales sanitarios, sin embargo, esta postura no es una simple diferencia de criterio: es una falacia que pone vidas en riesgo.
Montserrat Angulo, vocal matrona del Consejo, señaló que se está extendiendo la idea errónea de que lo natural equivale a lo seguro, llevando a mujeres a prescindir de quienes tienen formación real para acompañarlas. Florentino Pérez Raya, presidente del organismo, subrayó que la cuestión no es de corporativismo profesional, sino de salud pública: las complicaciones obstétricas pueden surgir de improviso, y en esos instantes críticos, la diferencia entre la vida y la muerte la marca quien sabe reconocer una emergencia y actuar.
España cuenta con un sistema obstétrico reconocido internacionalmente, con matronas especializadas cuya formación es valorada más allá de sus fronteras. Lo que está en juego, advierten, no es solo un debate sobre autonomía, sino la pregunta de fondo sobre qué significa verdaderamente proteger a una mujer en uno de los momentos más vulnerables de su vida.
En los últimos meses, las matronas españolas han comenzado a sonar la alarma sobre una tendencia que consideran peligrosa: un número creciente de mujeres que optan por dar a luz sin la presencia de profesionales sanitarios, guiadas por la creencia de que el parto es un proceso natural que no requiere intervención médica. El Consejo General de Colegios de Enfermería de España, que agrupa a más de 353.000 enfermeros en el país, decidió dirigirse directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, para expresar su preocupación sobre lo que describen como un movimiento potencialmente letal para cientos de mujeres.
El foco de la inquietud profesional es un colectivo específico: la Brigada Revolucionaria Unida por la Justicia, la Autonomía y lo Sagrado, conocida por sus siglas B.R.U.J.A.S. Este grupo defiende el derecho de las mujeres a elegir libremente cómo, con quién y bajo qué condiciones dar a luz, argumentando que los saberes ancestrales han sido invisibilizados por el sistema médico convencional. Para las matronas y enfermeros españoles, sin embargo, estas posiciones representan algo más que una diferencia de opinión: constituyen lo que califican como una falacia peligrosa que socava décadas de conocimiento científico y experiencia clínica.
Montserrat Angulo, vocal matrona y vicetesorera del Consejo General de Colegios de Enfermería, explicó la magnitud del problema. Según su perspectiva, se está propagando la idea errónea de que, precisamente porque el parto es un fenómeno natural y fisiológico, no entraña riesgos significativos ni requiere cuidados profesionales durante el embarazo o el alumbramiento. Esta creencia, advierte, está llevando a más mujeres a prescindir de la asistencia de profesionales cualificados, una situación que describe como alarmante dado que quienes las orientan carecen de cualquier formación sanitaria formal.
Los riesgos que preocupan a los profesionales no son teóricos. Las complicaciones obstétricas pueden surgir de manera imprevista durante el parto, y en esos momentos críticos, la capacidad de tomar decisiones rápidas y fundamentadas en evidencia científica puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. ¿Quién asume esa responsabilidad cuando algo sale mal? ¿Quién posee la formación para reconocer una emergencia y actuar en consecuencia? Estas preguntas, planteadas por Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Colegios de Enfermería, no tienen respuesta en el marco de los partos sin asistencia profesional.
Pérez Raya enfatizó que la cuestión no se trata de resistencias corporativas ni de territorios profesionales en disputa, sino de salud pública. España cuenta con un sistema sanitario que es reconocido internacionalmente, formado por profesionales cuya capacitación es demandada en otros países. Las matronas españolas, en particular, son especialistas en obstetricia y ginecología cuya responsabilidad es cuidar la salud sexual y reproductiva de las mujeres a lo largo de toda su vida. Permitir que personas sin cualificación alguna asuman ese rol, argumentan, no es una expansión de derechos sino una renuncia a la protección que el sistema puede ofrecer.
La carta enviada a la ministra García llega en un momento en el que el sector sanitario español ya enfrenta tensiones laborales significativas. El movimiento B.R.U.J.A.S. continuará probablemente defendiendo su posición sobre la autonomía reproductiva, mientras que los profesionales médicos y de enfermería mantienen su advertencia sobre los peligros de prescindir de la asistencia calificada. Lo que está en juego es cómo el sistema de salud español navegará esta brecha entre dos concepciones radicalmente distintas sobre qué significa cuidar a una mujer durante uno de los momentos más vulnerables de su vida.
Citas Notables
Se está extendiendo la falsa creencia de que, como se trata de un hecho natural y fisiológico, está exento de riesgos y no necesita cuidados adecuados— Montserrat Angulo, vocal matrona y vicetesorera del Consejo General de Colegios de Enfermería
No se trata de resistencias, se trata de salud. ¿Qué ocurre si hay una complicación en uno de estos partos libres sin asistencia de profesionales sanitarios?— Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Colegios de Enfermería