En la comuna de Paine, la empresa chilena KDPack ha puesto en marcha la máquina inyectora de plástico de mayor envergadura que existe en el país, respaldada por una inversión de ocho mil millones de pesos y tecnología proveniente de Austria e Italia. El gesto no es solo industrial: es una declaración sobre la capacidad de Chile para producir a escala global en sectores tan vitales como la agricultura, la minería y la acuicultura. En un mundo que exige cada vez más trazabilidad y sostenibilidad, esta planta llega a ofrecer respuestas concretas a preguntas que el mercado internacional ya no pued
KDPack inaugura en Paine la mayor máquina inyectora de plástico con inversión de $8.000 millones
El único contenedor del mercado con trazabilidad completa vía QR y RFID
¿Por qué es importante que esta máquina esté en Chile y no importada?
Porque permite que la industria local tenga control sobre la producción de contenedores de alta calidad. Antes, probablemente tenían que importarlos o depender de proveedores externos. Ahora pueden fabricar aquí, con ingenieros chilenos, para el mercado local y de exportación.
Pero ¿cuánta de esa producción será realmente para exportación? El comunicado dice que atiende múltiples sectores, pero el único producto específico que mencionan es el contenedor de frutas.
¿Qué tan grande es realmente esta inversión de ocho mil millones?
Para una máquina inyectora de plástico de última generación con tecnología austriaca e italiana, es una inversión seria. Pero el contexto es que la industria frutícola chilena movió ocho mil seiscientos millones de dólares solo en exportaciones la temporada pasada.
Exacto. Ocho mil millones de pesos son aproximadamente diez millones de dólares. Es significativo, pero es una fracción pequeña del mercado que dice servir.
¿Qué significa que sea "100% reciclable"?
Que el contenedor puede ser procesado y convertido en nuevo plástico al final de su vida útil, en lugar de terminar en un relleno sanitario. Es importante porque los mercados internacionales, especialmente en Europa, están presionando por cadenas de suministro más sostenibles.
Aunque reciclable no es lo mismo que reciclado. El contenedor puede ser reciclable en teoría, pero depende de que exista la infraestructura para hacerlo en la práctica.
¿Quién es DICTUC y por qué importa su validación?
DICTUC es el instituto de investigación de la Pontificia Universidad Católica. Cuando dicen que los ensayos están respaldados por DICTUC, están usando una institución académica de prestigio para validar la calidad del producto.
Lo que sabemos es que hicieron ensayos y que DICTUC los respalda. No sabemos exactamente qué ensayos fueron o cuáles fueron los resultados específicos.
Der Puls
- Chile carecía de capacidad local para inyectar plástico a gran tonelaje, dejando a industrias clave dependientes de soluciones importadas o de menor escala.
- La irrupción de una máquina sin precedentes en Paine reordena el mapa industrial del país y genera expectativa en sectores que van desde la fruta de exportación hasta la minería.
- El primer producto —un contenedor reciclable con trazabilidad QR y RFID, certificado por la FDA y validado por DICTUC— apunta directamente a las exigencias de los mercados internacionales más exigentes.
- Con exportaciones frutícolas que superaron los 8.630 millones de dólares en la última temporada, la demanda por soluciones de embalaje inteligente y sostenible es urgente y creciente.
- KDPack despliega un equipo de más de cien especialistas y una apuesta tecnológica de largo aliento para consolidarse como referente nacional en manufactura plástica de alto desempeño.
En la comuna de Paine, la empresa chilena KDPack ha puesto en marcha la máquina inyectora de plástico de mayor envergadura que existe en el país, respaldada por una inversión de ocho mil millones de pesos y tecnología proveniente de Austria e Italia. El gesto no es solo industrial: es una declaración sobre la capacidad de Chile para producir a escala global en sectores tan vitales como la agricultura, la minería y la acuicultura. En un mundo que exige cada vez más trazabilidad y sostenibilidad, esta planta llega a ofrecer respuestas concretas a preguntas que el mercado internacional ya no puede postergar.
En Paine acaba de activarse la máquina inyectora de plástico más grande de Chile. KDPack, la empresa detrás del proyecto, destinó más de ocho mil millones de pesos a esta planta equipada con tecnología austriaca e italiana, marcando un punto de inflexión en la capacidad productiva nacional para soluciones plásticas de gran escala.
La instalación fue concebida para servir a sectores estratégicos de la economía chilena: agricultura, acuicultura, industria forestal, minería y logística. Felipe Krebs, gerente general de KDPack, describió la planta como el eje de una estrategia orientada a proveer productos de alto tonelaje a estas industrias, apoyada por un equipo de más de cien ingenieros, técnicos y operarios especializados.
El primer fruto de esta maquinaria es un contenedor de nueva generación para la cosecha, transporte y exportación de frutas. Su diferencial está en la trazabilidad integrada: códigos QR y tecnología RFID que permiten seguir el producto a lo largo de toda la cadena de distribución. Además, es completamente reciclable, cuenta con certificación FDA y fue validado por DICTUC, el instituto de investigación de la Universidad Católica.
El momento no es casual. Las exportaciones frutícolas chilenas superaron los 8.630 millones de dólares en la última temporada, y los mercados internacionales presionan cada vez más por transparencia y sostenibilidad. Con esta apuesta, KDPack busca consolidarse como líder tecnológico en manufactura plástica nacional, respondiendo con estándares globales a una demanda que ya no admite demoras.
En Paine acaba de entrar en operación la máquina inyectora de plástico más grande que existe en Chile. KDPack, la empresa que la instaló, invirtió más de ocho mil millones de pesos en esta planta, equipada con tecnología de fabricantes austriacos e italianos. El proyecto representa un salto significativo en la capacidad local para producir soluciones plásticas de gran escala.
La planta fue diseñada para servir a múltiples sectores de la economía chilena: agricultura, acuicultura, industria forestal, minería y logística. Según Felipe Krebs, gerente general de KDPack, la instalación en Paine será central para la estrategia de la empresa de entregar productos de alto tonelaje a estas industrias. La compañía cuenta con más de cien ingenieros, técnicos y operarios especializados para operar la nueva infraestructura.
El primer producto que sale de esta máquina es un contenedor de nueva generación diseñado específicamente para la cosecha, transporte y exportación de frutas. Lo que distingue a este contenedor en el mercado es su sistema de trazabilidad integrado: utiliza códigos QR y tecnología RFID para rastrear el producto en toda la cadena de distribución. El contenedor es completamente reciclable, cuenta con certificación de la FDA y ha sido validado mediante ensayos realizados por DICTUC, el instituto de investigación de la Pontificia Universidad Católica.
La inversión llega en un momento en que la industria frutícola chilena experimenta un crecimiento sostenido. En la última temporada, las exportaciones de frutas superaron los ocho mil seiscientos treinta millones de dólares. Un contenedor con capacidades de trazabilidad y reciclabilidad responde directamente a las exigencias de mercados internacionales cada vez más rigurosos con la transparencia y la sostenibilidad en la cadena de suministro.
Krebs presentó la nueva planta como un hito en el posicionamiento tecnológico de la empresa dentro del país. Con esta máquina, KDPack busca consolidarse como líder en la fabricación nacional de soluciones plásticas para la agricultura y la industria en general. La apuesta es clara: tecnología de punta, capacidad de producción sin precedentes en Chile, y productos que responden a estándares internacionales de calidad y trazabilidad.
Bemerkenswerte Zitate
Esta nueva planta automatizada de vanguardia nos permite asumir el liderazgo tecnológico en Chile en la fabricación de soluciones plásticas para la agricultura y la industria en general— Felipe Krebs, gerente general de KDPack