En las laderas del Nordeste antioqueño, donde la tierra guarda oro y también conflicto, un dron lanzó explosivos sobre la mina El Cogote de Segovia el lunes por la tarde, hiriendo a al menos un trabajador. El ataque, que también dañó vehículos estacionados en el lugar, pone en evidencia cómo la tecnología se convierte en nuevo instrumento de una violencia antigua: la extorsión sobre quienes extraen riqueza del subsuelo. Las autoridades investigan si el Cuarto Frente de las Farc está detrás de la acción, mientras el sector minero advierte que esta amenaza no es un episodio aislado, sino la expr
Ataque con dron en mina de Segovia deja un herido; investigan posible extorsión
Una amenaza permanente sobre organizaciones mineras
¿Por qué un dron? ¿Qué ventaja tiene lanzar explosivos desde el aire en lugar de hacerlo de otra forma?
El dron permite distancia y velocidad de escape. Quien lo opera puede estar lejos del lugar, sin testigos directos. Es más difícil de rastrear que una persona en el terreno.
¿Cuánto tiempo lleva la Asociación Mutual de Mineros El Cogote operando en esa zona?
Más de cincuenta años. Es una operación establecida, conocida. No es un objetivo al azar.
¿Qué significa exactamente que investiguen una "posible extorsión"?
Significa que sospechan que alguien exigió dinero a cambio de no atacar. El ataque podría ser un castigo por no pagar, o una demostración de que hablan en serio.
¿Quién es el Cuarto Frente de las Farc?
Un grupo armado que opera en esa región. La versión preliminar los vincula con esto, pero las autoridades aún no lo han confirmado oficialmente. Es una hipótesis, no un hecho establecido.
¿Qué tan común es esto en el Nordeste antioqueño?
Lo suficientemente común como para que el sector minero hable de una "amenaza permanente". No es un incidente aislado. Es parte de un patrón de violencia ligado a disputas por dinero ilegal.
¿Qué pasa con los trabajadores mientras todo esto se investiga?
Siguen trabajando bajo amenaza. La mina tiene más de cincuenta años de historia, pero ahora sus empleados no saben si mañana habrá otro ataque.
El Pulso
- Un dron armado atacó una mina en plena operación, marcando una escalada tecnológica en la violencia contra el sector minero antioqueño.
- Al menos un trabajador fue herido y trasladado de urgencia al hospital de Segovia; el sector minero reporta un posible segundo lesionado que la Policía aún no confirma oficialmente.
- Policía y Ejército se desplegaron hacia la vereda El Aporreado para verificar los hechos y recopilar evidencia sobre el origen y los autores del ataque.
- La hipótesis central apunta a una represalia por incumplimiento de una exigencia extorsiva, con señalamientos preliminares hacia el Cuarto Frente de las Farc, aunque sin confirmación oficial.
- El secretario de Conalminercol advierte que los mineros del Nordeste antioqueño viven bajo una amenaza permanente, atrapados entre estructuras armadas que se disputan el control económico de la zona.
En las laderas del Nordeste antioqueño, donde la tierra guarda oro y también conflicto, un dron lanzó explosivos sobre la mina El Cogote de Segovia el lunes por la tarde, hiriendo a al menos un trabajador. El ataque, que también dañó vehículos estacionados en el lugar, pone en evidencia cómo la tecnología se convierte en nuevo instrumento de una violencia antigua: la extorsión sobre quienes extraen riqueza del subsuelo. Las autoridades investigan si el Cuarto Frente de las Farc está detrás de la acción, mientras el sector minero advierte que esta amenaza no es un episodio aislado, sino la expresión cotidiana de una disputa armada por el control de rentas ilegales en la región.
El lunes por la tarde, explosivos lanzados desde un dron impactaron la mina El Cogote en la vereda El Aporreado, a unos veinte minutos del casco urbano de Segovia, en el Nordeste antioqueño. El ataque dejó al menos un trabajador herido, trasladado de urgencia al hospital local, y causó daños materiales en varios vehículos estacionados en el lugar.
El coronel Luis Muñoz, comandante de la Policía en Antioquia, confirmó el incidente y anunció el despliegue de efectivos policiales y militares hacia la zona. Las autoridades investigan si el ataque responde a una demanda extorsiva no satisfecha, y de manera preliminar ha surgido una versión que señala a presuntos integrantes del Cuarto Frente de las Farc como responsables, aunque esta hipótesis no ha sido verificada oficialmente.
La Asociación Mutual de Mineros El Cogote, con más de cincuenta años de operación en la región, fue el blanco del ataque. Rubén Darío Gómez, secretario de Conalminercol, confirmó el lesionado y los daños, y mencionó la posibilidad de una segunda víctima, dato que la Policía aún no ha ratificado. Gómez situó el hecho dentro de un patrón más amplio: los trabajadores y organizaciones mineras del Nordeste antioqueño enfrentan una amenaza permanente por las disputas entre grupos armados que buscan controlar las rentas ilegales de la zona.
Mientras las investigaciones avanzan, las autoridades buscan precisar el número definitivo de heridos, establecer la totalidad de los daños materiales y determinar con certeza quiénes ordenaron el ataque y por qué motivo.
El lunes por la tarde, explosivos lanzados desde un dron cayeron sobre la mina El Cogote en la vereda El Aporreado, a las afueras de Segovia en el Nordeste antioqueño. El ataque dejó al menos una persona herida, quien fue llevada de urgencia al hospital de Segovia. Vehículos estacionados en el sitio también sufrieron daños materiales.
El coronel Luis Muñoz, comandante de la Policía en Antioquia, confirmó el incidente y explicó que la mina se encuentra aproximadamente a veinte minutos del casco urbano. Tras conocerse el ataque, efectivos de la Policía y el Ejército se desplegaron hacia la zona para realizar verificaciones y recopilar información sobre lo ocurrido. Muñoz señaló que las autoridades están investigando las circunstancias del evento y evaluando si podría estar vinculado a una posible extorsión.
La Asociación Mutual de Mineros El Cogote, que opera en la región desde hace más de cincuenta años, fue el blanco del ataque. Rubén Darío Gómez, secretario de Conalminercol, confirmó que uno de sus trabajadores resultó lesionado y que los explosivos causaron daños en varios vehículos que estaban parqueados en el lugar. Desde el sector minero también circuló información sobre una segunda persona herida, aunque la Policía ha confirmado oficialmente solo un afectado hasta el momento.
Los investigadores barajan varias líneas de indagación. Una de las más relevantes apunta a establecer si el ataque responde a una demanda extorsiva contra la actividad minera. De manera preliminar, ha surgido una versión que atribuye la acción a presuntos integrantes del Cuarto Frente de las Farc, relacionándola con el incumplimiento de una supuesta exigencia económica. Sin embargo, esta información aún no ha sido verificada oficialmente ni existe confirmación sobre la responsabilidad de ese grupo.
Gómez contextualizó el ataque dentro de un escenario más amplio de violencia que afecta al Nordeste antioqueño. Según su análisis, trabajadores y organizaciones mineras de la región enfrentan una "amenaza permanente" derivada de las disputas entre estructuras armadas por el control de las rentas ilegales en la zona. El secretario de Conalminercol señaló que estos hechos forman parte de una confrontación más extensa que ha generado afectaciones en diferentes sectores de la región.
Mientras avanzan las indagaciones, las autoridades permanecen en la vereda El Aporreado buscando establecer cómo fueron utilizados los artefactos, quiénes estarían detrás de la acción y cuál fue el motivo específico. La posible relación con una extorsión sigue siendo una hipótesis central de la investigación. Las autoridades también deberán determinar la totalidad de las pérdidas materiales y precisar el número definitivo de personas lesionadas, ya que existe discrepancia entre los reportes iniciales de la Policía y la información proveniente del sector minero.
Citas Notables
Hay una persona lesionada que ya fue remitida al hospital de Segovia— Coronel Luis Muñoz, comandante de la Policía Antioquia
Existe una amenaza permanente sobre organizaciones y empresas mineras— Rubén Darío Gómez, secretario de Conalminercol