Vallejo acusa a Kast de "gran estafa" con promesas de seguridad: "Fue improvisación"

La promesa de seguridad fue el anzuelo para captar votos
Vallejo acusa que Kast utilizó la seguridad como estrategia electoral sin intención de cumplir.
Mark

¿Por qué Vallejo espera hasta ahora para hacer estas acusaciones? ¿No pudo decirlo mientras estaba en el ministerio?

Mimi

Eso es lo interesante. Cuando estás adentro, hay límites institucionales, presiones de lealtad. Ahora que salió, puede hablar sin esas cadenas. Es el momento en que la verdad incómoda encuentra voz.

Mark

Dice que fue "improvisación" en seguridad. ¿Qué significa eso exactamente? ¿Que no tenían plan?

Mimi

Significa que las promesas de campaña —bajar drásticamente los homicidios— chocaron con la realidad. No había una estrategia coherente detrás, solo promesas electorales. Cuando llegaron al poder, descubrieron que la seguridad no se resuelve con discursos.

Mark

¿Es significativo que critique los cambios ministeriales como un acto contra las mujeres?

Mimi

Mucho. No es solo que sacaron a dos ministras. Es que las reemplazaron por hombres que además acumularon más poder. Para Vallejo, eso revela algo sobre cómo ve Kast a las mujeres en posiciones de autoridad: como prescindibles.

Mark

¿Qué es lo más peligroso de lo que dice sobre el Plan de Reconstrucción?

Mimi

Que identifica un patrón: los costos de la crisis los paga la clase trabajadora mientras los ricos se protegen. No es un error administrativo, es una elección política deliberada.

Mark

¿Esto debilita al gobierno Kast?

Mimi

Depende. Si otros exministros comienzan a hablar así, sí. Vallejo no es una voz aislada; es una exvocera presidencial. Cuando alguien que estuvo tan cerca dice que fue todo improvisación, eso resuena diferente que la crítica de la oposición.

  • Vallejo acusa una 'gran estafa' en promesas de seguridad que no redujeron homicidios
  • Compara administración Kast con gobiernos de ultraderecha internacional (Milei, Trump, Bolsonaro)
  • Critica reemplazo de ministras Sedini y Steinert por hombres con doble cartera
  • Denuncia que Plan de Reconstrucción traslada costos a clase trabajadora

Vallejo critica la promesa de seguridad como 'anzuelo' electoral que resultó en improvisación sin resultados concretos en reducción de homicidios. La exvocera compara la administración Kast con gobiernos de ultraderecha internacional y cuestiona cambios ministeriales que reemplazaron mujeres por hombres.

La exministra Camila Vallejo acusa al gobierno de Kast de aplicar una 'gran estafa' con sus promesas de seguridad, calificando la gestión como improvisación que no ha cumplido sus objetivos de reducir homicidios.

Camila Vallejo rompió el silencio esta semana en su primera intervención pública desde que abandonó el ministerio. En una conversación con el podcast Animales Políticos, la exministra y exvocera presidencial desplegó una crítica frontal al gobierno de José Antonio Kast, acusándolo de haber montado lo que llamó una "gran estafa" electoral en torno a la seguridad pública.

La evaluación de Vallejo fue contundente. Señaló que la administración Kast responde a una lógica de ultraderecha internacional, comparable a la de Javier Milei en Argentina, Donald Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil. "Hay una agenda común articulada a nivel internacional", explicó, aunque reconoció que cada gobierno la ejecuta con estilos distintos. En el caso chileno, dijo, Kast mantiene una forma "más sobria", pero la arquitectura de fondo permanece idéntica.

El punto más agudo de su crítica apuntó directamente a las promesas de seguridad que movilizaron el voto hacia Kast en las elecciones. Vallejo argumentó que la reducción drástica de homicidios fue presentada como el eje central de la campaña, el anzuelo que atrajo a votantes preocupados por la violencia. Sin embargo, lo que sucedió después fue, en su evaluación, pura improvisación. "La promesa de seguridad fue el anzuelo para captar votos. Pero al final todo fue una improvisación y una promesa que hasta el momento no se ha cumplido", afirmó con dureza.

Vallejo también cuestionó decisiones de personal dentro del gobierno. Criticó especialmente la salida de las ministras Mara Sedini y Trinidad Steinert, quienes fueron reemplazadas por hombres que asumieron además dos carteras simultáneamente. Para la exautoridad, esto no fue un cambio administrativo menor, sino un mensaje deliberado. "Es como decirle: Tú mujer, no te la pudiste con tu pega; voy a poner hombres que además van a liderar dos carteras", interpretó, calificando la decisión como un "ninguneo muy fuerte".

En cuanto a la política económica, Vallejo dirigió sus críticas hacia el Plan de Reconstrucción impulsado por el Ejecutivo. Sostuvo que la agenda gubernamental busca establecer una jerarquía entre clases, con la clase trabajadora cargando el peso de los costos mientras los sectores más ricos se benefician. Ejemplificó con medidas concretas: el aumento de combustible, los cambios en la jornada laboral de 40 horas, y las modificaciones a las indemnizaciones por años de servicio. "Hay un traspaso de los costos a la gente, y eso lo están viviendo las personas", reflexionó.

La intervención de Vallejo marca un punto de inflexión en el debate público sobre la gestión Kast. Como exintegrante del gabinete presidencial, su testimonio tiene peso particular: no proviene de la oposición parlamentaria, sino de alguien que estuvo adentro y decidió alejarse. Sus acusaciones de improvisación en seguridad y de un modelo económico regresivo sugieren fracturas más profundas en la coalición gobernante de lo que los comunicados oficiales reconocen.

La promesa de seguridad fue el anzuelo para captar votos. Pero al final todo fue una improvisación y una promesa que hasta el momento no se ha cumplido
— Camila Vallejo, exministra
Hay una agenda común articulada a nivel internacional. Kast aplica varias de las recetas de la ultraderecha en el mundo
— Camila Vallejo, exministra
Contattaci Domande frequenti