Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes, dejando aproximadamente 30 heridos y daños generalizados en viviendas, infraestructura y servicios públicos. Las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas resultaron más afectadas, con cientos de casas colapsadas y comunidades incomunicadas por daños en carreteras.
Panameños duermen en parques tras terremoto de 7,7; temen regresar a casas dañadas
De aquí no nos vamos, ya estamos instalados
¿Por qué la gente no regresa a sus casas aunque el gobierno haya decretado estado de emergencia?
El miedo es doble. Las casas están físicamente destruidas—techos caídos, paredes derrumbadas—pero además, los sismos no han parado. Mientras hablan con los periodistas, nuevas réplicas los sacan corriendo. No es solo que la casa esté dañada; es que podría colapsar completamente si entra.
¿Cuántas réplicas ha habido exactamente? El artículo menciona que son "constantes" pero no da números.
Eso es lo que no sabemos con precisión. Lo que sí sabemos es que fueron lo suficientemente fuertes como para obligar a la gente a evacuar durante entrevistas.
¿Y la ayuda humanitaria? ¿Está llegando rápido?
Estados Unidos envió dos vuelos el sábado con suministros básicos y personal especializado. Pero el artículo dice que la ayuda llega "a cuentagotas" a algunas zonas. No es un flujo masivo.
¿Cuántas personas exactamente están durmiendo en los parques?
El artículo dice "cientos", pero no da un número específico. Sabemos que en Chitré hay decenas de casas dañadas, pero no tenemos un censo de desplazados.
¿Qué pasó con el canal de Panamá? ¿No fue afectado?
No. Continuó operando con normalidad, lo cual es importante porque por ahí pasa el 5% del comercio marítimo mundial. Fue una de las pocas cosas que no se detuvo.
Pero ¿cómo es posible que el canal no sufriera daños en un terremoto de 7,7 cuando casas enteras se derrumbaron?
Probablemente por su ubicación geográfica y su infraestructura especializada. El epicentro afectó principalmente el centro del país, no la zona del canal.
¿Hay riesgo de que esto empeore?
Las réplicas continúan. Mientras sigan, la gente no va a regresar. Y la reconstrucción será lenta. El gobierno tiene 100 millones de dólares autorizados, pero eso depende de cuántas casas necesiten reparación.
Der Puls
- Terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes
- Aproximadamente 30 heridos reportados
- Provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas más afectadas
- Cientos de panameños durmiendo en parques y plazas
- Gobierno decretó estado de emergencia para gestionar hasta 100 millones de dólares en ayuda
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes, dejando aproximadamente 30 heridos y daños generalizados en viviendas, infraestructura y servicios públicos. Las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas resultaron más afectadas, con cientos de casas colapsadas y comunidades incomunicadas por daños en carreteras.
Cientos de panameños permanecen en plazas y parques tras un terremoto de magnitud 7,7 que derrumbó viviendas en el centro del país. El gobierno decretó estado de emergencia y moviliza ayuda humanitaria mientras continúan las réplicas.
El viernes por la noche, un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá con una fuerza que obligó a cientos de personas a abandonar sus hogares. Cuando llegó el sábado, muchos de ellos seguían durmiendo en parques y plazas públicas, tendidos en colchones o sentados en sillas plegables, sin atreverse a regresar a casas cuyas paredes se habían desmoronado o cuyos techos habían cedido bajo el impacto del sismo. El temor no era solo al estado ruinoso de las viviendas, sino a las réplicas que continuaban sacudiendo el terreno, obligando a la gente a salir corriendo de sus casas incluso mientras hablaban con periodistas.
Gloria Gutiérrez, una mujer de 67 años, pasó la noche entera en el parque de Chitré, a 250 kilómetros al suroeste de la capital. Sentada en una silla plegable, explicó que ella y otros vecinos no tenían intención de marcharse. "Pasamos aquí toda la noche, muchos no dormimos, ya estamos instalados, de aquí no nos vamos", dijo a la agencia de noticias. En Chitré, una ciudad de más de 66.000 habitantes, decenas de casas sufrieron daños severos. El terremoto derrumbó techos y paredes, dañó vehículos y cortó el suministro eléctrico. En el parque, vecinos dormitaban sobre colchones mientras otros se acomodaban en butacas para pasar la noche.
Desireth Villarreal, una maquilladora de 29 años, también pasó la noche a la intemperie. El sismo había tirado abajo el cielo raso de la casa donde vivía de alquiler y trabajaba. Cuando una réplica sacudió nuevamente el terreno durante una entrevista, salió corriendo de su vivienda. "¿Quién va a reparar eso?", preguntó mientras señalaba el techo destruido. En Macaracas, también en la provincia de Herrera, las casas estaban destruidas, con escombros esparcidos en el interior, tabiques arrancados y paredes caídas. Objetos y utensilios aún yacían en el piso, testimonio de la violencia del temblor. Javier Jiménez, un jubilado de 68 años, tuvo que dormir en la escuela local porque su vivienda había acumulado tejas destruidas en la entrada. "Nosotros no podemos habitar esto", afirmó. "Todo el mundo está con temor porque los sismos son constantes, no nos atrevemos a venir".
El terremoto afectó principalmente a las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas, en el centro del país. Según las autoridades, dejó alrededor de treinta heridos y causó daños generalizados en viviendas, escuelas, hospitales, iglesias, edificios públicos, puentes y carreteras. Varias comunidades quedaron incomunicadas por el daño en las vías de acceso, cuyo asfalto se agrietó bajo el impacto del sismo. A pesar de la magnitud del desastre, la subdirectora de Protección Civil, Malitzie Rivera, indicó que hasta ese momento no se reportaban víctimas fatales.
El gobierno del presidente José Raúl Mulino decretó el estado de emergencia el sábado, una medida que permitirá agilizar los trámites burocráticos para gestionar hasta 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, según explicó el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac. El presidente había afirmado el viernes que "el desastre" que enfrentaba el país era "grande". La ayuda comenzó a llegar lentamente a algunas zonas. Estados Unidos envió dos vuelos con agua embotellada, comida enlatada, leche evaporada y personal especializado en desastres. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había prometido que su departamento mandaría "rápidamente recursos y personal" para brindar asistencia.
En la capital panameña, donde los terremotos no son frecuentes, el temblor se sintió con mucha intensidad y duró casi un minuto. Miles de personas desalojaron los cientos de rascacielos de la ciudad en medio del pánico. Las operaciones en el aeropuerto de Tocumen, un importante centro de conexión aérea de América Latina, fueron suspendidas temporalmente. Sin embargo, el canal de Panamá, por donde pasa el 5% del comercio marítimo mundial, continuó operando con normalidad según sus autoridades. El ministro de Economía, Felipe Chapman, afirmó que "el país no se va a detener". Pero en los parques de las provincias más afectadas, cientos de panameños seguían esperando, durmiendo bajo el cielo abierto, mientras las réplicas continuaban recordándoles que sus casas ya no eran seguras.
Bemerkenswerte Zitate
Pasamos aquí toda la noche, muchos no dormimos, ya estamos instalados, de aquí no nos vamos— Gloria Gutiérrez, 67 años, residente de Chitré
Nosotros no podemos habitar esto. Todo el mundo está con temor porque los sismos son constantes, no nos atrevemos a venir— Javier Jiménez, 68 años, jubilado de Macaracas