En un momento en que la tecnología busca fundirse con el cuerpo humano, Meta extiende su apuesta por los dispositivos portátiles con nueve modelos de gafas inteligentes desarrollados junto a Ray-Ban y Oakley. Desde el uso cotidiano hasta el deporte de alto rendimiento, estos lentes integran inteligencia artificial, cámara, traducción en tiempo real y hasta proyección visual, con precios que van de los 4,799 a los 13,999 pesos. La pregunta que subyace no es técnica sino filosófica: ¿estamos listos para ver el mundo mediados permanentemente por una pantalla y un asistente?
Meta lanza gafas IA con Ray-Ban y Oakley: conoce los 9 modelos y precios
Gafas que traducen en tiempo real y proyectan tu pantalla
¿Por qué Meta decidió hacer gafas en lugar de otro tipo de dispositivo wearable?
Las gafas son el siguiente paso natural después del teléfono. Son algo que ya usamos, que llevamos con nosotros, y Meta vio la oportunidad de integrar IA directamente en ellas. Capturar lo que ves, traducir en tiempo real, acceder a un asistente sin sacar el teléfono.
Pero eso es lo que Meta dice que hace. ¿Hay evidencia de que la gente realmente quiere esto? ¿O es una categoría que Meta está tratando de crear?
Interesante. Entonces, ¿cuál es la diferencia real entre un modelo de 4,799 pesos y uno de 13,999?
El modelo Display es el que tiene la pantalla proyectable en el lente. Eso es tecnología completamente diferente. Los otros modelos son principalmente cámaras con IA. El Display te permite ver información del teléfono sin sacarlo.
Pero todos tienen la misma cámara de 12 megapíxeles, el mismo almacenamiento, los mismos micrófonos. La diferencia principal es la batería en Oakley y la pantalla en Display. ¿Eso justifica una diferencia de casi diez mil pesos?
¿Y qué pasa con la privacidad? Si alguien está usando estas gafas, ¿la gente sabe que está siendo grabada?
Esa es una pregunta válida que Meta no aborda en estos anuncios. Las gafas tienen una cámara visible, así que técnicamente la gente puede verla, pero no hay un indicador claro de cuándo está grabando.
Exacto. Y eso es un vacío importante en la información que tenemos. Meta no proporciona detalles sobre cómo funciona el consentimiento o la privacidad en espacios públicos.
¿Entonces quién es el cliente ideal para estas gafas?
Probablemente dos grupos: primero, los early adopters de tecnología que quieren experimentar con IA wearable. Segundo, deportistas que usan Oakley y quieren una batería más larga. El modelo Display es para gente que realmente quiere integrar su teléfono en sus gafas.
Le Pouls
- Meta lanza nueve modelos de gafas con IA en México, marcando una expansión agresiva en el mercado de wearables que presiona a competidores y minoristas a reposicionarse.
- La coexistencia de dos generaciones de Ray-Ban y dos modelos Oakley crea una oferta fragmentada que puede confundir al consumidor, pero también amplía el acceso a distintos bolsillos y estilos de vida.
- El modelo Display, con proyección en el lente derecho y control mediante pulsera Neural Band, eleva la apuesta tecnológica a un territorio que antes era exclusivo de prototipos de laboratorio.
- Los Oakley con ocho horas de batería y resistencia al sudor apuntan directamente a deportistas, abriendo una batalla por un nicho que hasta ahora carecía de opciones maduras en gafas inteligentes.
- Con precios desde 4,799 hasta 13,999 pesos, Meta intenta capturar simultáneamente al curioso casual y al usuario profesional, una estrategia de segmentación que definirá si los wearables dejan de ser nicho para volverse masivos.
En un momento en que la tecnología busca fundirse con el cuerpo humano, Meta extiende su apuesta por los dispositivos portátiles con nueve modelos de gafas inteligentes desarrollados junto a Ray-Ban y Oakley. Desde el uso cotidiano hasta el deporte de alto rendimiento, estos lentes integran inteligencia artificial, cámara, traducción en tiempo real y hasta proyección visual, con precios que van de los 4,799 a los 13,999 pesos. La pregunta que subyace no es técnica sino filosófica: ¿estamos listos para ver el mundo mediados permanentemente por una pantalla y un asistente?
Meta ha decidido que el futuro de la tecnología portátil pasa por los ojos. Desde su primera colaboración con Ray-Ban a finales de 2023, la empresa fue construyendo una línea de gafas inteligentes que hoy suma nueve modelos distribuidos entre dos marcas icónicas: Ray-Ban y Oakley.
La oferta Ray-Ban abarca seis modelos, entre ellos el clásico Wayfarer en primera y segunda generación, el Skyler, el Headliner y dos versiones ópticas —Blayzer y Scriber— pensadas para quienes usan corrección visual. Oakley aporta el HSTN y el Vanguard, diseñados para resistir la exigencia del deporte: hasta ocho horas de batería y tolerancia al sudor. En la cima de toda la línea está el modelo Display, capaz de proyectar contenido del teléfono directamente en el lente derecho y controlarse con una pulsera inteligente llamada Neural Band.
Más allá de sus diferencias, todos los modelos comparten un núcleo tecnológico común: cámara ultra gran angular de 12 megapíxeles, cinco micrófonos, dos altavoces discretos, 32 gigabytes de almacenamiento y el asistente de Meta AI integrado. Las gafas permiten hacer llamadas, enviar mensajes, escuchar música por Bluetooth y traducir conversaciones en tiempo real a idiomas como francés, italiano e inglés.
Los precios cuentan su propia historia. El modelo más accesible, el Wayfarer primera generación, parte de 4,799 pesos. Los modelos ópticos rondan los 9,000 pesos. El Vanguard de Oakley llega a 10,609 pesos, y el Display cierra la línea en 13,999 pesos. Esta escalera de precios no es casual: Meta busca seducir tanto al usuario que quiere experimentar por primera vez con gafas inteligentes como al deportista o profesional que exige características específicas.
Comercializados a través del sitio oficial de Meta, estos dispositivos representan una señal clara de que la empresa apuesta por los wearables como categoría central —y no accesoria— del ecosistema tecnológico del futuro próximo.
Meta ha decidido apostar fuerte por los dispositivos inteligentes portátiles, y su estrategia pasa por las gafas. A finales de 2023, la empresa presentó su primera generación de lentes en colaboración con Ray-Ban, dispositivos capaces de capturar imágenes y video mientras el usuario interactúa con el mundo. Dos años después, llegó una segunda oleada: gafas Oakley diseñadas específicamente para quienes practican deporte, con características pensadas para resistir el movimiento y el sudor.
Hoy, Meta ofrece nueve modelos diferentes distribuidos entre dos marcas asociadas. Del lado de Ray-Ban están el Wayfarer en sus versiones primera y segunda generación, el Skyler, el Headliner segunda generación, y dos modelos ópticos: Blayzer y Scriber. Oakley contribuye con el HSTN y el Vanguard. Además existe un modelo Display de Ray-Ban que representa el extremo superior de la línea: equipado con una pantalla que puede proyectar contenido del teléfono directamente en el lente derecho, controlable mediante una pulsera inteligente Neural Band.
Todos estos dispositivos comparten un conjunto de características fundamentales. Cada uno integra el asistente de Meta AI, una cámara ultra gran angular de 12 megapíxeles para fotos y video en alta resolución, dos altavoces discretos, cinco micrófonos ajustables, y 32 gigabytes de almacenamiento interno. Este espacio permite guardar hasta mil imágenes o cien videos cortos. Las gafas funcionan con Bluetooth para reproducir audio desde aplicaciones de streaming, permiten hacer y recibir llamadas, enviar mensajes, y traducen conversaciones en tiempo real a idiomas como francés, italiano e inglés.
La diferencia más notable entre las líneas Ray-Ban y Oakley radica en la resistencia y la duración de la batería. Los modelos Ray-Ban están pensados para el uso cotidiano y ofrecen aproximadamente cuatro horas de autonomía. Los Oakley, en cambio, fueron diseñados para usuarios que realizan actividad física exigente: duran hasta ocho horas y son resistentes al sudor, además de ser compatibles con aplicaciones deportivas. Ambas líneas pueden equiparse con micas fotocromáticas que protegen la vista de los rayos solares y de la luz de pantallas, añadiendo un elemento de personalización.
Los precios varían considerablemente según el modelo y las capacidades. El Wayfarer primera generación de Ray-Ban cuesta 4,799 pesos, el precio más accesible de la línea. La segunda generación del mismo modelo sube a 8,099 pesos. El Skyler primera generación se mantiene en 4,799 pesos, mientras que el Headliner segunda generación alcanza 8,099 pesos. Los dos modelos ópticos, Blayzer y Scriber, ambos segunda generación, cuestan 9,069 pesos cada uno. En la línea Oakley, el HSTN se vende a 8,489 pesos y el Vanguard a 10,609 pesos. El modelo Display de Ray-Ban, el más equipado de toda la oferta, tiene un precio de 13,999 pesos.
Estos dispositivos se comercializan a través del sitio oficial de Meta y representan una apuesta clara de la empresa por convertir los wearables en una categoría central del mercado de tecnología. La estrategia de ofrecer múltiples modelos a diferentes precios sugiere que Meta busca capturar tanto a usuarios casuales que quieren experimentar con gafas inteligentes como a deportistas y profesionales que necesitan características específicas. El rango de precio, que va desde menos de cinco mil pesos hasta casi catorce mil, posiciona estas gafas en segmentos distintos del mercado de dispositivos inteligentes.
Citations marquantes
Permiten capturar imágenes, videos y grabaciones, además de traducir conversaciones en tiempo real en francés, italiano, inglés, entre otros idiomas— Meta AI
Los modelos Oakley pueden ofrecer hasta 8 horas de duración y son compatibles con apps deportivas y resistentes al sudor— Meta AI