Nvidia lidera con ganancias 28 veces superiores, posicionándose como proveedor crítico de múltiples capas de infraestructura de IA más allá de procesadores. Microsoft, Amazon y Alphabet duplicaron o quintuplicaron beneficios, impulsados por inversión empresarial en centros de datos y servicios en la nube post-pandemia.
Las grandes tecnológicas triplican beneficios con medio billón de dólares en el primer semestre
Medio billón de dólares en seis meses, triplicando ganancias de hace cinco años
¿Cómo es posible que Nvidia haya multiplicado sus ganancias por 28 en cinco años? ¿Qué cambió tan radicalmente?
Nvidia pasó de ser un proveedor de procesadores a ser el proveedor crítico de toda una infraestructura. No solo vende chips para entrenar modelos de IA, sino CPU, redes, software, tecnología de memoria. Incluso empresas que hacen sus propios chips siguen comprando a Nvidia.
Pero espera. ¿Eso significa que Nvidia es el único cuello de botella? ¿Qué pasa si otras empresas logran hacer chips competitivos?
Entiendo. Entonces Microsoft y Amazon ganaron porque la gente necesitaba centros de datos para la nube, no solo por IA.
Exacto. La pandemia aceleró el teletrabajo y el comercio electrónico. Eso fue el primer impulso. La IA fue el segundo. Pero Amazon dice que la IA es solo una parte de su negocio.
Entonces, ¿cuánto del crecimiento de Amazon es realmente por IA y cuánto por la nube tradicional? El artículo no lo desglosa.
¿Por qué los analistas están preocupados si los números son tan buenos?
Porque la inversión en IA está creciendo más rápido que las ganancias. Este año gastarán 800.000 millones, el próximo 1,1 billones, y en 2028 1,3 billones. Eso es más de lo que generan en flujo de caja.
Pero ¿cuánto de esa inversión realmente genera retorno? El artículo dice que hay "dudas legítimas" pero no da números sobre qué porcentaje de esa inversión está produciendo ingresos.
¿Significa esto que las acciones de estas empresas van a caer?
No necesariamente. De hecho, algunos analistas ven una oportunidad. Meta ha caído un 11% este año, Tesla un 20%. Los beneficios crecen a doble dígito pero los múltiplos de valoración son bajos.
Eso es interesante, pero ¿bajo comparado con qué? ¿Con sus propios históricos o con el mercado general? Y ¿por cuánto tiempo pueden mantener este crecimiento de beneficios si la inversión se financia con deuda?
¿Qué pasa con las otras empresas de IA que no están en las siete magníficas?
Están quemando dinero. OpenAI, Anthropic, todas pierden dinero de manera salvaje. Algunos creen que las grandes tecnológicas esperan a que se desmoronen para comprarlas.
Eso es especulación. El artículo dice que "algunas como Alphabet esperan a que se estrellen", pero ¿hay evidencia de que eso es la estrategia real o es solo una teoría?
The Pulse
- 557.000 millones de dólares en ganancias conjuntas en el primer semestre de 2026
- Nvidia multiplicó ganancias por 28, alcanzando más de 100.000 millones de dólares
- Inversión en IA alcanzará 1,3 billones de dólares en 2028, requiriendo financiación externa masiva
- Meta ha caído 11% en lo que va del año; Tesla, 20%
Nvidia lidera con ganancias 28 veces superiores, posicionándose como proveedor crítico de múltiples capas de infraestructura de IA más allá de procesadores. Microsoft, Amazon y Alphabet duplicaron o quintuplicaron beneficios, impulsados por inversión empresarial en centros de datos y servicios en la nube post-pandemia.
Las siete mayores tecnológicas generaron 557.000 millones de dólares en el primer semestre, triplicando beneficios de 2021 gracias a demanda de infraestructura de IA y computación en la nube.
Medio billón de dólares. Esa es la cifra que las siete mayores empresas tecnológicas del mundo acumularon en ganancias durante apenas los primeros seis meses de 2026. Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla cerraron el semestre con un beneficio conjunto de 557.000 millones de dólares —unos 480.000 millones de euros—, una cifra que cobra su verdadera dimensión cuando se la compara con el mismo período de 2021: es más de dos veces y media superior. Hace cinco años, antes de que ChatGPT irrumpiera en el mercado y desatara la fiebre por la inteligencia artificial, estas mismas compañías ganaban apenas 216.000 millones de dólares. El cambio es colosal, aunque solo represente seis meses de actividad.
Detrás de este salto espectacular está, sobre todo, una historia de transformación radical en la infraestructura tecnológica global. Nvidia, que hace poco era una cotizada más entre muchas otras, se ha convertido en un monstruo de rentabilidad: sus ganancias se han multiplicado por 28, alcanzando más de 100.000 millones de dólares hasta junio. Pero Nvidia no es la única beneficiaria de este cambio de era. Microsoft ha duplicado sus beneficios hasta rondar los 68.000 millones, mientras que Amazon los ha multiplicado por seis. Meta ha ganado 42.000 millones, algo más del doble que hace cinco años. Alphabet, propietaria de Google, ha quintuplado sus ganancias hasta los 175.000 millones. Solo Tesla ha quedado rezagada, con ganancias prácticamente estancadas por la feroz competencia en el sector del automóvil y sus costosas inversiones en inteligencia artificial.
La explicación de este crecimiento es multicapa. Primero está el legado de la pandemia: el teletrabajo y el comercio electrónico dispararon la demanda de servicios en la nube y centros de datos. Las empresas de todo el mundo necesitaban infraestructura digital, y Microsoft y Amazon, volcadas en este negocio, fueron los principales beneficiarios. Pero luego llegó la inteligencia artificial, y con ella, una demanda sin precedentes de capacidad de procesamiento. Aquí es donde Nvidia ha jugado un papel único. No solo vende procesadores para entrenar modelos de IA, sino que ha expandido su oferta para abarcar múltiples capas de la cadena de valor: CPU, redes, software y tecnología de memoria. Incluso las empresas que están desarrollando sus propios chips siguen comprando a Nvidia, lo que explica por qué su posición se ha vuelto tan dominante. Los analistas estiman que Nvidia crecerá un 70% en ventas el próximo año.
Lo que sorprende a los observadores del mercado es que estos números récord lleguen en un momento en el que la inteligencia artificial sigue siendo una incógnita. Hay dudas legítimas sobre si los retornos de inversión justificarán el gasto masivo que las empresas están realizando. Hay preocupaciones sobre la seguridad de estos sistemas, sobre su impacto laboral, sobre si Google y Microsoft verán erosionadas sus búsquedas y software por nuevas herramientas de IA. Sin embargo, nada de esto se ha reflejado en los números. Las grandes tecnológicas tienen barreras de entrada prácticamente infranqueables: Meta controla 3.000 millones de usuarios, Google es utilizado por prácticamente todo el mundo. Estas posiciones dominantes les permiten mantener su fortaleza incluso en tiempos de incertidumbre.
Apple, aunque con un crecimiento más modesto del 30% respecto a 2021, también está intentando sumarse a la fiesta. Acaba de lanzar un ordenador diseñado para ejecutar inteligencia artificial a nivel local, fuera de los centros de datos, directamente en el escritorio del usuario. Alphabet, por su parte, es considerado uno de los grandes ganadores porque controla toda la cadena de valor: software, modelos de IA y la infraestructura que los soporta.
Pero debajo de esta euforia de ganancias acecha una preocupación creciente sobre la sostenibilidad del modelo. Este año, la inversión en capital de estas empresas rondará los 800.000 millones de dólares, una cifra equivalente a todo el flujo de caja que generan. Eso significa que cualquier inversión adicional tendrá que financiarse externamente, a través de deuda o ampliaciones de capital. Los analistas proyectan que la inversión en IA alcanzará 1,1 billones de dólares en 2027 y 1,3 billones en 2028. Esas cifras son insostenibles con solo el flujo de caja interno. Se estima que las grandes tecnológicas captarán unos 285.000 millones en el mercado de bonos este año. Si la financiación bancaria se ralentiza o si los mercados de deuda se cierran, estas empresas tendrán que recurrir a ampliaciones de capital, diluyendo a los accionistas existentes.
Hay otro riesgo que preocupa a los analistas: la circularidad de la deuda. Algunas de estas empresas están financiando a sus propios clientes, con Nvidia frecuentemente en el centro de estas transacciones. Además, todas las grandes empresas de IA que no forman parte de las siete magníficas —OpenAI, Anthropic y otras— están quemando cantidades inmensas de dinero. Algunos analistas sugieren que las grandes tecnológicas esperan a que estas empresas se desmoronen para comprarlas a precio de ganga. La pregunta fundamental es si la productividad y los ingresos generados por toda esta inversión en IA justificarán los cientos de miles de millones gastados. Por ahora, la demanda subyacente parece fuerte. Pero si los retornos se quedan cortos y la financiación con deuda se complica, las consecuencias podrían ser mayores. Las grandes tienen la capacidad de frenar la inversión porque su negocio principal se mantiene estable. El resto del ecosistema de IA podría quedar por el camino.
Notable Quotes
Nvidia es la mayor historia de éxito del ciclo de inversión de IA, porque provee múltiples capas de la infraestructura: no solo procesadores, sino CPU, redes, software y tecnología de memoria— Jean-Paul van Oudheusden, analista de eToro
La capacidad de financiamiento externo tiene un límite; inversiones de 1,1 billones en 2027 y 1,3 billones en 2028 no son cifras sostenibles— Xavier Brun, director de renta variable en Trea AM