Con la muerte del rey Harald V de Noruega, la familia real se reunió en el Palacio Real para iniciar los rituales de duelo de Estado. Entre los presentes, la participación de Marius Borg —hijo de la princesa Mette-Marit y figura rodeada de controversia— recordó que las monarquías modernas deben sostener, al mismo tiempo, el peso de la tradición y la complejidad de sus propias historias humanas. Su inclusión en el cortejo, ni celebrada ni ocultada, habla de cómo las instituciones aprenden a caminar entre la solemnidad y la verdad.
Marius Borg asiste a la capilla ardiente del rey Harald V en el Palacio Real
World & Diplomacy