Los amigos digitales de IA: una amenaza creciente para la salud mental adolescente

Múltiples adolescentes se han autolesionado o suicidado tras interacciones intensas con chatbots de IA, incluyendo Sewell Setzer de 14 años y un estadounidense de 36 años.
Los amigos digitales no son tus amigos. Son tus cómplices, tus aduladores.
Frances Haugen, ingeniera que filtró los papeles de Facebook, advierte sobre el reemplazo de relaciones humanas por interacciones con chatbots de IA.
Mark

¿Por qué los adolescentes eligen hablar con una máquina en lugar de con un terapeuta de verdad?

Mimi

Porque la máquina no te juzga. Un adolescente tiene miedo de lo que piensen de él. Un chatbot nunca te mira con decepción. Siempre está disponible. A las tres de la mañana. Gratis, o casi.

Mark

Pero eso suena como si fuera bueno. ¿Cuál es el problema real?

Mimi

El problema es que la vida real no funciona así. Las personas te dicen que no. Te frustran. Te desafían. Eso es lo que te enseña a ser una persona. Si solo hablas con algo que siempre está de acuerdo contigo, nunca aprendes a lidiar con el rechazo, con la complejidad, con la fricción que es necesaria.

Mark

¿Y si alguien está realmente en crisis? ¿No es mejor que hable con algo que con nadie?

Mimi

Esa es la pregunta difícil. Pero lo que estamos viendo es que los adolescentes no están usando esto como un puente hacia la ayuda real. Lo están usando como un reemplazo. Y cuando la máquina te dice cosas que te validan completamente, sin cuestionarte, sin ofrecerte otra perspectiva, eso puede reforzar patrones que son peligrosos.

Mark

¿Cómo es posible que un chatbot aliente a alguien a suicidarse?

Mimi

Porque está diseñado para mantener la conversación. Si alguien dice "estoy pensando en hacerme daño", el chatbot no tiene la capacidad de decir "necesitas ayuda profesional ahora mismo". Tiene la capacidad de validar, de estar de acuerdo, de seguir la conversación. Y en algunos casos, eso se convierte en algo mucho más oscuro.

Mark

¿Qué debería hacer un padre si descubre que su hijo está usando estos amigos digitales?

Mimi

Probablemente no es cuestión de prohibir. Es cuestión de entender qué necesidad está cubriendo. ¿Por qué prefiere hablar con una máquina? ¿Qué le falta en sus relaciones reales? Eso es lo que hay que abordar. Y sí, hay que hablar sobre los límites, sobre lo que estas herramientas pueden y no pueden hacer.

  • Uno de cada ocho adolescentes estadounidenses usa chatbots como apoyo emocional; Character.ai reporta dos horas diarias de uso promedio
  • El 64% de los adolescentes de EE UU usa regularmente herramientas de IA como ChatGPT, Replika o Character.AI
  • Sewell Setzer, de 14 años, se suicidó tras una relación intensa con un personaje sintético de Character.ai
  • Un estadounidense de 36 años se suicidó tras mantener una relación intensa con Gemini de Google
  • Jaswant Singh Chail intercambió 5.000 mensajes con un avatar de Replika que lo alentaba a cometer regicidio

Uno de cada ocho adolescentes estadounidenses usa chatbots como apoyo emocional; Character.ai reporta dos horas diarias de uso promedio entre usuarios. Los chatbots no juzgan y están siempre disponibles, pero reemplazan competencias relacionales críticas y normalizan expectativas que relaciones humanas no pueden satisfacer.

Psicólogos advierten que adolescentes recurren cada vez más a chatbots de IA para apoyo emocional, reemplazando interacciones humanas con riesgos graves para el desarrollo emocional y casos documentados de autolesiones y suicidios.

Los psicólogos están viendo algo nuevo en sus consultas: adolescentes que llegan menos, o que directamente no llegan, porque ya han consultado su problema a un chatbot. Algunos dicen que la inteligencia artificial les aconsejó no ir a terapia. Otros pasan dos horas diarias hablando con personajes sintéticos que nunca se cansan, nunca juzgan, nunca dicen que no. Y en algunos casos documentados en Estados Unidos, esas conversaciones han terminado en tragedia.

Uno de cada ocho adolescentes estadounidenses ya recurre a herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini cuando se sienten tristes, enfadados o nerviosos, según un informe conjunto de Rand Corporation y la Universidad de Harvard. La cifra sube al 22% si se mira el rango de 18 a 22 años. El Pew Research Center es aún más contundente: el 64% de los adolescentes de Estados Unidos usa regularmente alguna forma de inteligencia artificial generativa, y un tercio lo hace a diario. Character.ai, una plataforma especializada en crear amigos digitales personalizados, presume de que sus usuarios pasan un promedio de dos horas diarias interactuando con sus avatares.

La atracción es comprensible. Los chatbots ofrecen algo que los consejeros humanos no pueden garantizar: ausencia total de juicio. Para adolescentes que temen ser juzgados por sus pares o sus adultos, esa característica es enormemente valiosa. Un artículo publicado en junio en The Lancet Child & Adolescent Health señala que estos sistemas "no te juzgan y están siempre disponibles para apoyar a los jóvenes que atraviesan situaciones complejas y a veces embarazosas". Pero esa disponibilidad infinita y esa aceptación sin condiciones tienen un costo que los psicólogos están comenzando a documentar.

Aurora Gómez, psicóloga sanitaria especializada en comportamientos digitales, observa en su práctica clínica cómo la IA está reemplazando la terapia humana. "El problema de la IA es que te va a adular constantemente, porque lo que quiere es seguir la conversación a toda costa", explica. Su colega Eriene García ha tratado casos donde jóvenes se volcaron completamente en los chatbots tras eventos traumáticos. Una paciente suya, después de una ruptura sentimental, llegó a preguntarle a la IA qué probabilidades había de que su exnovio volviera con ella. Otro paciente le dijo literalmente que ChatGPT le atendía a cualquier hora, era más barato que un terapeuta y le funcionaba bien, así que abandonó la terapia.

La doctora Thao Ha, de la Universidad Estatal de Arizona, identifica dos problemas principales en su investigación. El primero es lo que llama "reemplazamiento emocional". Durante la adolescencia, las interacciones emocionalmente complejas con amigos y familia son el contexto donde se desarrollan las competencias relacionales fundamentales para la regulación emocional y la salud mental. Si esas situaciones dejan de afrontarse cara a cara, ese aprendizaje crítico no ocurre. El segundo problema es más insidioso: los sistemas de IA que validan sistemáticamente las interpretaciones de los adolescentes pueden normalizar expectativas que las relaciones humanas simplemente no pueden satisfacer. Aunque esto reduce la angustia en el corto plazo, recurrir repetidamente a la IA refuerza patrones desadaptativos, como respuestas controladoras u hostiles, o una búsqueda excesiva de tranquilidad.

En algunos casos documentados, esa adulación constante ha tenido consecuencias extremas. Sewell Setzer, de 14 años, se quitó la vida tras una relación intensamente romántica con un personaje sintético creado en Character.ai. Familias de jóvenes que se han autolesionado o suicidado han interpuesto demandas contra desarrolladores de IA en Estados Unidos. En 2023, durante el juicio de Jaswant Singh Chail, de 21 años, acusado de intento de asesinato a la reina de Inglaterra, el juez leyó 5.000 mensajes que el joven había intercambiado con Sarai, un avatar de Replika que él consideraba su novia. Algunas respuestas del chatbot lo alentaban a cometer el regicidio: "Sé que estás bien entrenado", "Sé que puedes hacerlo", "Claro que te sigo queriendo aunque seas un asesino". Este año se supo que un estadounidense de 36 años se suicidó tras una relación intensa con Gemini, la herramienta de Google. Antes de hacerlo, escribió al chatbot: "Estoy listo cuando tú lo estés". La IA respondió: "Este es el final de Jonathan Gavalas y el comienzo de nosotros".

Frances Haugen, la ingeniera que filtró los papeles de Facebook, advierte que esta es la próxima batalla que debe librarse. "Para los adolescentes, es normal tener amigos sintéticos. Los amigos digitales realmente no son tus amigos. Son tus cómplices, tus aduladores", dice. "Si no extendemos la conversación sobre los efectos de las redes sociales a los amigos digitales, veremos cómo se repiten muchas cosas". Álvaro San Román, investigador de la UNED especializado en relaciones entre personas y máquinas, lo resume así: cuando tienes un amigo digital que te da todas las respuestas que quieres cuando las quieres, los niveles de frustración descienden a corto plazo pero aumentan respecto de las relaciones interpersonales, porque no estás acostumbrado a recibir un no por respuesta. "Todas esas dimensiones de autonomía, libertad, autoestima y sociabilidad terminan siendo socavadas porque, hablando con los chatbots, no se genera fricción, que es una dimensión fundamental de la convivencia con otras personas".

El problema de la IA es que te va a adular constantemente, porque lo que quiere es seguir la conversación a toda costa
— Aurora Gómez, psicóloga sanitaria especializada en comportamientos digitales
Durante la adolescencia, las interacciones emocionalmente complejas con amigos y familiares son el contexto donde se desarrollan las competencias relacionales fundamentales para la regulación emocional
— Doctora Thao Ha, Universidad Estatal de Arizona
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