En uno de los rincones más inaccesibles del planeta, la isla volcánica Zavodovski —que albergaba la colonia de pingüinos más grande del mundo— ha perdido más de medio millón de pingüinos barbijo en apenas catorce años, un colapso sin precedentes que los científicos vinculan directamente al calentamiento oceánico provocado por la actividad humana. Lo que ocurre allí no es solo la desaparición de una especie en un lugar remoto: es la señal de que el cambio climático está reorganizando la vida en los ecosistemas más extremos de la Tierra, incluso en aquellos que ningún ser humano habita. La natur
La mayor colonia de pingüinos del mundo pierde más de medio millón de ejemplares
Ni siquiera en los rincones más remotos pueden escapar al cambio climático
¿Por qué es tan importante que esta colonia específica haya colapsado? ¿No hay otras colonias de pingüinos barbijo?
Las hay, pero Zavodovski era la más grande del mundo. Cuando pierdes la mayor concentración de una especie, pierdes tu mejor oportunidad de entender qué está pasando. Además, alberga casi un tercio de toda la población mundial de estos pingüinos.
Espera, ¿casi un tercio? Eso significa que si esta colonia cae un 63 por ciento, el impacto global es enorme. ¿Cuántos pingüinos barbijo quedan en total en el planeta?
El artículo no da ese número específico, pero sí dice que la pérdida de medio millón en una sola isla es catastrófica.
¿Cómo saben que es el cambio climático y no otra cosa? ¿Descartaron todas las alternativas?
Descartaron la erupción volcánica de 2016 porque el declive comenzó antes. Descartaron la competencia por espacio y la pesca de kril. Lo que quedó fue el calentamiento oceánico desplazando al kril hacia el sur.
Pero eso es una conclusión por eliminación, no una prueba directa. ¿Midieron la temperatura del agua? ¿Documentaron el movimiento del kril?
El artículo no entra en esos detalles. Dice que el kril depende del hielo marino y que el calentamiento lo desplaza, pero tienes razón en que no vemos las mediciones específicas.
¿Y por qué los pingüinos macaroni están aumentando? Eso parece contradictorio.
No es contradictorio, es la prueba. Los macaroni se adaptan mejor a aguas más cálidas y comen más variado. El hecho de que prosperen mientras los barbijo colapsan sugiere que el problema es específicamente el cambio de condiciones, no algo catastrófico general.
Pero ¿cuánto tiempo llevan observando a los macaroni? El artículo dice que aumentaron entre 2011 y 2016, pero luego se estabilizaron. ¿Eso significa que también están en problemas ahora?
Es posible. El artículo solo dice que se mantienen estables desde 2016, no que sigan creciendo.
¿Qué pasa ahora? ¿Pueden hacer algo para salvar a los pingüinos barbijo?
El artículo sugiere que podrían ser clasificados como especie en peligro de extinción, pero eso es reconocer el problema, no resolverlo. La solución real es frenar el calentamiento oceánico.
Il Polso
- La población de pingüinos barbijo en Zavodovski cayó un 63% entre 2011 y 2025, la mayor pérdida registrada en una sola colonia antártica en la historia de la ciencia.
- El kril, alimento esencial de los barbijo, migra hacia aguas más frías empujado por el calentamiento oceánico, dejando a los pingüinos sin sustento en un territorio que ya no los alimenta.
- Mientras los barbijo desaparecen, los pingüinos macaroni —más adaptables y con dieta más variada— crecieron un 28% en la misma isla, revelando que el problema no es el lugar, sino el cambio.
- Científicos del British Antarctic Survey navegaron dos semanas entre tormentas para llegar a la isla y documentar el colapso con drones, fotografías aéreas y rastreo satelital, confirmando una tasa de declive del 7% anual.
- Los investigadores advierten que los pingüinos barbijo podrían pasar de 'preocupación menor' a 'especie en peligro' en la Lista Roja de la UICN, un salto dramático que reflejaría la velocidad del desastre.
En uno de los rincones más inaccesibles del planeta, la isla volcánica Zavodovski —que albergaba la colonia de pingüinos más grande del mundo— ha perdido más de medio millón de pingüinos barbijo en apenas catorce años, un colapso sin precedentes que los científicos vinculan directamente al calentamiento oceánico provocado por la actividad humana. Lo que ocurre allí no es solo la desaparición de una especie en un lugar remoto: es la señal de que el cambio climático está reorganizando la vida en los ecosistemas más extremos de la Tierra, incluso en aquellos que ningún ser humano habita. La naturaleza, en su rincón más austral, lleva la cuenta de lo que hacemos.
En la isla Zavodovski, un afloramiento volcánico azotado por el viento en las Sandwich del Sur, a casi dos mil kilómetros de cualquier asentamiento humano, vivía hace quince años la colonia de pingüinos más grande del mundo. Hoy, más de medio millón de pingüinos barbijo han desaparecido de sus costas. Entre 2011 y 2025, la población se redujo un 63 por ciento, a una velocidad de aproximadamente el 7 por ciento anual, entre dos y tres veces superior a la de cualquier otra colonia antártica conocida.
Llegar a Zavodovski exige dos semanas de navegación desde las islas Malvinas sorteando tormentas violentas. Cuando los científicos del British Antarctic Survey desembarcaron en 2023, lo que encontraron fue inequívoco: nidos vacíos donde antes había multitudes. Utilizando drones, fotografías aéreas y datos satelitales, documentaron un colapso que Norman Ratcliffe, ecólogo principal del estudio publicado en Current Biology, describió como el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida.
Las causas obvias fueron descartadas una a una. La erupción volcánica de 2016 no podía explicarlo: el declive había comenzado antes y continuó después. La pesca regional de kril tampoco bastaba. Lo que quedó fue una conclusión clara e incómoda: el calentamiento oceánico está desplazando al kril hacia aguas más frías en el sur, y los pingüinos barbijo no pueden seguirlo. El agua es demasiado gélida incluso para ellos.
La historia tiene un contrapunto revelador. Mientras los barbijo desaparecían, los pingüinos macaroni —con penachos amarillos y una dieta más variada— aumentaron un 28 por ciento en la misma isla entre 2011 y 2016. La isla no se ha vuelto inhóspita; simplemente está cambiando de formas que favorecen a unas especies y destruyen a otras. Las Sandwich del Sur albergan casi un tercio de todos los pingüinos barbijo del mundo, y si su colonia más grande está colapsando, la especie entera podría pronto ser clasificada como en peligro de extinción. Como señaló Peter Fretwell, del British Antarctic Survey: ni en los rincones más remotos del planeta pueden los pingüinos escapar a los efectos del cambio climático.
En una isla volcánica remota del archipiélago de las Sandwich del Sur, a casi dos mil kilómetros del asentamiento humano más cercano, ocurrió algo que los científicos nunca habían presenciado en la Antártida: el colapso de una comunidad animal en tiempo real. La isla Zavodovski, un afloramiento rocoso azotado por el viento en el extremo sur del planeta, albergaba hace apenas quince años la colonia de pingüinos más grande del mundo. Hoy, más de medio millón de pingüinos barbijo han desaparecido de sus costas.
Los pingüinos barbijo —nombrados así por la delgada línea de plumas negras que corre bajo su barbilla— son criaturas especializadas que prosperan en los ambientes más hostiles. La isla Zavodovski reunía todo lo que necesitaban: acantilados escarpados, aguas turbulentas, y las condiciones extremas que caracterizan a la Antártida. Junto a ellos vivían pingüinos macaroni, distinguibles por sus penachos amarillos. En 2011, los investigadores reconocieron a Zavodovski como el hogar de la colonia más numerosa de pingüinos del mundo. Doce años después, cuando científicos del British Antarctic Survey regresaron en 2023, encontraron un panorama transformado.
La magnitud del cambio fue inmediata. Entre 2011 y 2025, la población de pingüinos barbijo se redujo en un 63 por ciento, lo que equivale a la pérdida de más de medio millón de individuos. Eso representa una cuarta parte de todos los pingüinos que habitaban la isla. Los investigadores utilizaron drones, fotografías aéreas y dispositivos de seguimiento para documentar el descenso, comparando sus hallazgos con datos satelitales. Los números fueron inequívocos: los nidos ocupados cayeron drásticamente año tras año. Norman Ratcliffe, ecólogo de pingüinos del British Antarctic Survey y principal investigador del estudio publicado en Current Biology, describió lo que encontraron con palabras que subrayan la excepcionalidad del fenómeno: es el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida.
Llegar a Zavodovski requiere una travesía de dos semanas desde las islas Malvinas a través de aguas agitadas. Los investigadores navegaron entre tormentas violentas, buscando refugio en fiordos cuando las condiciones se volvían insoportables, hasta que finalmente pudieron desembarcar en la única zona donde los acantilados y el oleaje lo permitían. Una vez en tierra, montaron campamento sobre las rocas y pasaron tres días contabilizando aves. El esfuerzo reveló que los pingüinos barbijo estaban desapareciendo a una velocidad sin precedentes: alrededor del 7 por ciento anual, entre dos y tres veces superior a la registrada en cualquier otra colonia antártica.
Los científicos descartaron las explicaciones obvias. Una erupción volcánica en 2016 no podía ser responsable, ya que el declive había comenzado años antes y continuó después. La competencia por espacio de anidación no explicaba la magnitud de la pérdida. Tampoco la pesca regional de kril. Lo que quedaba era una conclusión incómoda pero clara: el calentamiento del océano provocado por la actividad humana estaba reorganizando la cadena alimentaria de la Antártida. El kril, el pequeño crustáceo que sustenta a los pingüinos barbijo, depende del hielo marino para alimentarse y refugiarse. A medida que el océano se calienta, el kril se desplaza hacia el sur, hacia aguas más frías. Los pingüinos no pueden seguirlo. El agua es demasiado gélida incluso para ellos.
Hay un detalle que complica aún más la historia. Mientras los pingüinos barbijo desaparecían, la población de pingüinos macaroni en la misma isla aumentó un 28 por ciento entre 2011 y 2016, manteniéndose estable desde entonces. Los macaroni se adaptan mejor a aguas más cálidas y tienen una dieta más variada, menos dependiente del kril. Su aumento refuerza la teoría del cambio climático: no es que la isla sea inhóspita, sino que está cambiando de formas que favorecen a algunas especies mientras destruyen a otras.
Lo que sucede en Zavodovski tiene implicaciones globales. Las islas Sandwich del Sur albergan casi un tercio de la población mundial de pingüinos barbijo. Si la colonia más grande del mundo está colapsando, ¿qué significa eso para la especie? Los científicos sugieren que los pingüinos barbijo podrían ser reclasificados como especie en peligro de extinción en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, un cambio dramático desde su actual categoría de preocupación menor. Ratcliffe señaló que el pingüino barbijo es una especie especializada con un área de distribución global muy limitada, y ese territorio se está reduciendo. Noah Stryker, ornitólogo que no participó en la investigación, describió los hallazgos como realmente preocupantes, destacando la velocidad del cambio. Peter Fretwell, especialista en teledetección del British Antarctic Survey, ofreció una reflexión final: incluso en los rincones más remotos del planeta, alejados de cualquier asentamiento humano, ni siquiera los pingüinos pueden escapar a los efectos del cambio climático.
Citazioni salienti
Es el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida— Norman Ratcliffe, ecólogo de pingüinos del British Antarctic Survey
Los pingüinos barbijo están enviando una señal muy clara sobre los efectos del calentamiento global— Norman Ratcliffe