En Granada, la respuesta institucional a los trastornos de la conducta alimentaria ha madurado hasta convertirse en una red de atención especializada que antes no existía en Andalucía. El Hospital Universitario Virgen de las Nieves atendió a 106 pacientes el último año, 26 de los cuales requirieron ingreso en una unidad que abrió sus puertas en 2021 como primera de su tipo en la región. Detrás de cada cifra hay, en su mayoría, mujeres cuya recuperación exige no solo medicina, sino tiempo, acompañamiento y la presencia de quienes las quieren.
Granada atiende a más de cien pacientes con trastornos de conducta alimentaria
Los menús se elaboran de forma personalizada por profesionales de endocrinología
¿Por qué tardó Andalucía hasta 2020 en crear unidades especializadas para estos trastornos?
Porque durante años se trataban en servicios generales de psiquiatría, sin equipos ni espacios diseñados específicamente para las complejidades de la anorexia y la bulimia. El cambio requería reconocer que estos trastornos necesitaban un abordaje diferente.
¿Qué hace que el hospital de día sea tan importante en el tratamiento?
Es el puente entre la hospitalización y la vida cotidiana. Los pacientes aprenden a comer en grupo, a manejar la ansiedad después de las comidas, a relacionarse. No es solo nutrición; es reconstruir la relación con el cuerpo y con los demás.
¿Por qué los menús son personalizados?
Porque cada paciente tiene una historia diferente con la comida. Lo que funciona para uno puede ser contraproducente para otro. La personalización es parte del tratamiento, no un lujo.
¿Cómo se explica que la mayoría de pacientes sean mujeres?
Estos trastornos afectan desproporcionadamente a mujeres, aunque también hay hombres. Las presiones culturales sobre el cuerpo femenino juegan un papel, pero también hay factores biológicos y psicológicos complejos que aún se estudian.
¿Qué cambió cuando el hospital abrió la unidad de hospitalización en 2021?
Antes, los casos graves tenían que ir a otros centros o quedaban sin la atención que necesitaban. Ahora, los pacientes más comprometidos pueden recibir vigilancia constante sin abandonar su entorno. Es la diferencia entre sobrevivir y recuperarse.
El Pulso
- Hasta 2020, Andalucía no contaba con ninguna unidad pública especializada en trastornos alimentarios, dejando a los pacientes más graves sin un espacio propio de atención.
- Granada fue la primera en romper ese vacío en 2021, y hoy la región suma unidades en tres provincias, señal de que la demanda supera lo que un solo centro puede absorber.
- El hospital atiende simultáneamente consultas externas, hospital de día e ingresos, navegando la complejidad de enfermedades que van desde la vigilancia nutricional urgente hasta la reconstrucción de hábitos cotidianos.
- El comedor compartido, los talleres de relajación y las asambleas familiares revelan que el tratamiento no termina en la clínica: busca reintegrar a las pacientes en la vida ordinaria.
- Las autoridades sanitarias reconocen que la detección precoz y la coordinación entre dispositivos son aún los eslabones más frágiles de una cadena que apenas empieza a consolidarse.
En Granada, la respuesta institucional a los trastornos de la conducta alimentaria ha madurado hasta convertirse en una red de atención especializada que antes no existía en Andalucía. El Hospital Universitario Virgen de las Nieves atendió a 106 pacientes el último año, 26 de los cuales requirieron ingreso en una unidad que abrió sus puertas en 2021 como primera de su tipo en la región. Detrás de cada cifra hay, en su mayoría, mujeres cuya recuperación exige no solo medicina, sino tiempo, acompañamiento y la presencia de quienes las quieren.
Granada ha construido, en apenas cinco años, lo que antes no existía en toda Andalucía: una respuesta pública y especializada para quienes padecen trastornos de la conducta alimentaria. El Hospital Universitario Virgen de las Nieves atendió a 106 pacientes durante el último año, 26 de los cuales ingresaron en una unidad hospitalaria dedicada exclusivamente a estas patologías, inaugurada en 2021 como la primera de su clase en la región.
La estructura que ha crecido alrededor de esa unidad refleja la naturaleza compleja de enfermedades como la anorexia y la bulimia. Los pacientes pueden acceder a consultas externas, a un hospital de día o al ingreso pleno según la gravedad de su situación. El equipo es amplio y deliberadamente diverso: psiquiatras, psicólogos, enfermeras, terapeutas ocupacionales, especialistas en endocrinología y nutrición. Cada menú se diseña de forma personalizada; cada jornada incluye talleres, actividad física, terapia de grupo y momentos de descanso compartido.
El hospital de día funciona como un espacio de transición: un lugar donde las pacientes —en su mayoría mujeres— aprenden a desayunar, almorzar y relacionarse antes de regresar a sus vidas. Las familias también participan, porque estos trastornos no afectan solo a quien los padece.
Andalucía ha ampliado la red con unidades en Málaga y un hospital de día en Sevilla. En las jornadas celebradas recientemente en el centro, el viceconsejero de Sanidad subrayó que la detección precoz y la continuidad asistencial son aún los retos pendientes de un sistema que, al menos, ya tiene cimientos donde antes no había nada.
En Granada, un hospital universitario ha consolidado su respuesta a una enfermedad que afecta principalmente a mujeres y que requiere intervención especializada: los trastornos de la conducta alimentaria. Durante el año pasado, el Hospital Universitario Virgen de las Nieves atendió a 106 pacientes diagnosticados con estas condiciones, de los cuales 26 requirieron ingreso hospitalario en una unidad dedicada exclusivamente a este tipo de patología.
Esta capacidad de atención no existía hace poco tiempo. Hasta 2020, Andalucía carecía de unidades especializadas dentro de su sistema sanitario público para tratar estos trastornos. El cambio llegó cuando el hospital granadino se convirtió en el primer centro de la región en abrir un área de hospitalización dedicada en 2021, ofreciendo camas para los casos más severos que demandan vigilancia constante. Hoy, la región cuenta con una red que incluye unidades en Granada y Málaga, además de un hospital de día especializado en Sevilla.
La estructura de atención que ha construido el hospital refleja la complejidad de estas enfermedades. Quienes llegan con diagnósticos de anorexia o bulimia —los trastornos más frecuentes— pueden acceder a consultas externas, asistencia en hospital de día, o ingreso hospitalario según la gravedad de su situación. El equipo que atiende a los pacientes hospitalizados está formado por dos psiquiatras, ocho enfermeras y ocho técnicas de cuidados auxiliares. En el hospital de día trabajan dos psiquiatras y dos psicólogos, además de enfermería, terapeutas ocupacionales y monitores.
El hospital de día funciona como un espacio de transición y seguimiento. Cuatro consultas sirven para el monitoreo de casos menos graves. Hay salas dedicadas a terapia ocupacional y terapia de grupo para pacientes y sus familias. Lo que distingue este enfoque es el comedor donde los pacientes desayunan, toman un aperitivo a media mañana y almuerzan juntos cada día. Los menús se elaboran de forma personalizada por profesionales de endocrinología y nutrición. Después de comer, hay un período de descanso. Durante la jornada se realizan talleres de relajación, actividades creativas, ejercicio físico, asambleas sobre habilidades sociales y actividades de ocio.
Los pacientes llegan derivados de diferentes puntos del sistema. Algunos vienen de las Unidades de Salud Mental Comunitaria, otros de consultas privadas, y algunos de la unidad infanto-juvenil cuando cumplen 16 años y necesitan seguimiento especializado. Las pacientes son principalmente mujeres. En el último año, los familiares también han participado en talleres y charlas, reconociendo que estos trastornos afectan a toda la familia.
La evaluación nutricional es parte central del tratamiento. El Servicio de Endocrinología y Nutrición realiza estudios avanzados para entender la situación orgánica de cada paciente, diseña tratamientos nutricionales individualizados y participa en la rehabilitación. Este seguimiento de los aspectos endocrinológicos y nutricionales ocurre desde el inicio, en coordinación estrecha con el equipo multidisciplinar.
La segunda edición de las Jornadas sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria, celebrada en el hospital, reunió a autoridades sanitarias regionales y a la Asociación de Trastornos de la Conducta Alimentaria de Andalucía, que lleva más de cinco años trabajando en colaboración con el centro. El viceconsejero de Sanidad destacó que esta red especializada representa un cambio fundamental en cómo la región atiende la salud mental, subrayando que la detección precoz, la continuidad asistencial y la coordinación entre dispositivos son elementos esenciales para mejorar los resultados.
Citas Notables
Hasta el año 2020 Andalucía no disponía de unidades específicas para la atención especializada de los trastornos de la conducta alimentaria y ahora cuenta con una red especializada propia integrada en el Sistema Sanitario Público de Andalucía— Nicolás Navarro, viceconsejero de Sanidad y Consumo