El juicio entre Musk y Altman queda visto para sentencia: ¿quién miente sobre OpenAI?

¿Cruzarían ese puente? Yo creo que pocos lo harían.
El abogado de Musk usó una metáfora sobre confianza para cuestionar la credibilidad de Altman ante el jurado.
Mark

¿Por qué importa este juicio ahora, después de tantos años? OpenAI ya es lo que es.

Mimi

Porque el veredicto puede obligar a deshacer todo. Si el jurado cree a Musk, OpenAI tendría que revertir su estructura comercial, perder a sus líderes, y transferir decenas de miles de millones de dólares. Eso no es un ajuste legal menor.

Luke

Pero espera. ¿Cuánta evidencia hay realmente de que Altman ocultó los planes? El abogado de OpenAI dice que Musk ya lo sabía en 2017.

Mimi

Eso es lo que está en juego. Musk dice que le dijeron una cosa y luego hicieron otra. OpenAI dice que fue transparente y que Musk simplemente se fue cuando no consiguió el control.

Mark

¿Y el jurado tiene que creer a uno u otro completamente?

Luke

Esencialmente, sí. No hay un término medio aquí. O Altman engañó deliberadamente, o Musk está siendo deshonesto ahora por celos. Esos son los dos relatos.

Mimi

Lo que hace esto tan difícil es que ambas partes tienen hechos que apoyan su versión. Musk fue cofundador. Altman sí transformó la empresa. Pero ¿cuándo se decidió eso? ¿Quién sabía qué y cuándo?

Mark

¿Y si el jurado simplemente no está seguro?

Luke

Entonces Musk pierde. La carga de la prueba está en él. Tiene que convencer al jurado de que hubo fraude deliberado, no solo desacuerdo sobre la dirección de la empresa.

Mimi

Y eso es lo que hace tan inteligente la metáfora del puente de Molo. No es un argumento legal. Es un argumento sobre si confías en alguien. ¿Confiarías en Altman con tu dinero?

Mark

Pero Altman tiene a Microsoft detrás. Tiene éxito. ¿Por qué arriesgaría eso?

Luke

Exacto. Ese es el contraargumento. ¿Por qué alguien que ya ganó tanto querría mentir sobre algo que pasó hace una década?

  • Musk cofundó OpenAI en 2015 como laboratorio sin ánimo de lucro
  • Altman y Brockman transformaron OpenAI en empresa comercial vinculada a Microsoft
  • Musk pide 134.000 millones de dólares en transferencias y destitución de líderes
  • OpenAI se prepara para salir a bolsa a finales de 2026
  • El veredicto podría llegar esta próxima semana

Musk acusa a Altman de haber ocultado planes para convertir OpenAI en empresa con ánimo de lucro, traicionando la misión altruista original y enriqueciéndose injustamente. OpenAI sostiene que Musk conocía los planes desde 2017, se marchó voluntariamente tras intentar tomar control, y ahora actúa por celos ante el éxito de la empresa.

El juicio entre Elon Musk y Sam Altman por la transformación de OpenAI de organización sin ánimo de lucro a empresa comercial quedó visto para sentencia en Oakland. El jurado debe decidir si Altman engañó a Musk sobre los planes de OpenAI.

En Oakland, California, los abogados de Elon Musk y Sam Altman presentaron el jueves sus argumentos finales ante un jurado que ahora debe decidir quién dice la verdad sobre el futuro de OpenAI. El caso, que podría remodelar el panorama de la inteligencia artificial, gira en torno a una pregunta fundamental: ¿engañó Altman a Musk sobre los planes de la empresa que ambos ayudaron a fundar?

Musk cofundó OpenAI en 2015 como laboratorio de investigación sin ánimo de lucro, dedicado a desarrollar inteligencia artificial para beneficio de la humanidad. Fue uno de los primeros financiadores. Ahora sostiene que Altman y Greg Brockman, presidente y cofundador, lo convencieron de invertir bajo esa premisa altruista, sabiendo ya que planeaban transformar la organización en una empresa comercial vinculada a Microsoft. Según su denuncia, se enriquecieron injustamente a su costa, traicionando la misión original.

El abogado de Musk, Steven Molo, construyó su cierre final alrededor de una metáfora deliberadamente simple. Pidió al jurado que imaginara una ruta rural donde de pronto aparece un puente suspendido cien metros sobre un río. En la entrada, una mujer les asegura que no se preocupen, que el puente está construido sobre la versión de la verdad de Altman. "¿Cruzarían ese puente? Yo creo que pocos lo harían", preguntó Molo. Luego fue directo al punto: la credibilidad de Altman está en juego. Citó a varios testigos que declararon haber visto al CEO de OpenAI ser deshonesto o evasivo. Sin confianza en Altman, argumentó, los demandados no pueden ganar.

OpenAI respondió a través de su abogado principal, William Savitt, quien argumentó que Musk ya sabía desde 2017 que la empresa estaba considerando crear una entidad con ánimo de lucro. Savitt señaló que el propio Musk intentó tomar el control de la compañía, fracasó, y luego se marchó voluntariamente del consejo en 2018. "Se dio cuenta de que había cometido un gran error", dijo Savitt. La defensa también subrayó que ni siquiera personas cercanas a Musk respaldan su versión de los hechos. Notaron además la ausencia de Musk en la sala durante el cierre, viajando esa semana con Donald Trump a China.

OpenAI sostiene que el giro hacia una estructura comercial fue la única forma viable de captar los miles de millones necesarios para entrenar modelos de inteligencia artificial tan grandes. Según esta versión, ahora que OpenAI se ha convertido en la empresa líder del sector, Musk actúa por celos y busca además debilitar a un rival importante para su propia compañía de IA, xAI.

El jurado de nueve personas debe decidir si la acusación de Musk es creíble. El veredicto podría llegar incluso esta próxima semana, momento en el que la jueza Yvonne Gonzalez Rogers deberá aceptar o rechazar la decisión y establecer las compensaciones si corresponden.

Las consecuencias trascienden el tribunal. Musk pide la destitución de Brockman y Altman, la reversión de la estructura comercial de OpenAI, y la transferencia de aproximadamente 134.000 millones de dólares de la rama con ánimo de lucro a su organización sin ánimo de lucro. El caso representa una amenaza concreta para OpenAI justo cuando la empresa se prepara para salir a bolsa a finales de este año. Un veredicto desfavorable podría desestabilizar esos planes y reconfigurar el liderazgo de una de las organizaciones más influyentes en tecnología.

La credibilidad de Sam Altman está directamente en juego en este caso. Los demandados necesitan a toda costa que ustedes crean a Sam Altman.
— Steven Molo, abogado de Elon Musk
Se dio cuenta de que había cometido un gran error cuando se marchó de la empresa tras intentar sin éxito tomar el control.
— William Savitt, abogado principal de OpenAI, sobre Elon Musk
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