El Gobierno vasco lanza Alokaplus, seguro público de impagos para garantizar cobro a propietarios

Una mujer fue desalojada de una vivienda de protección oficial en Atxuri tras acumular deuda desde 2017 y rechazar alternativas de pago ofrecidas.
Un propietario no debe asumir la carga de la vulnerabilidad de un inquilino
El consejero defiende que el mercado de alquiler requiere certidumbre para propietarios, aunque reconoce la necesidad de proteger a inquilinos vulnerables.
Mark

¿Por qué el Gobierno vasco necesita un seguro de impagos si dice que la morosidad es ínfima?

Mimi

Porque aunque sea baja, existe. Y más importante: los propietarios tienen miedo. Ese miedo paraliza el mercado. Si hay 25.000 pisos vacíos, es porque la gente no se atreve a alquilarlos. El seguro es una señal de que el Gobierno respalda al propietario.

Luke

Pero espera. ¿Cuántos de esos 25.000 pisos están vacíos por miedo a impagos y cuántos por especulación o por otras razones? El artículo no lo dice.

Mark

El consejero distingue entre desahucio y desalojo. ¿Es esa distinción real o es semántica?

Mimi

Es real en la lógica de la política de vivienda. Un desahucio implica que no puedes pagar. Un desalojo implica que puedes pero no quieres. Si permites que la gente acumule deuda sin consecuencias, el sistema colapsa.

Luke

Pero el consejero también reconoce que propietarios privados llevan años sin recuperar sus pisos. Entonces la distinción funciona en un sentido pero no en el otro. Eso es un problema.

Mark

¿Funcionan realmente las zonas tensionadas?

Mimi

El consejero dice que sí. Dice que hay más alquileres que nunca y que en Donostialdea hay mitigación e incluso reducción de precios.

Luke

Pero el registro oficial de fianzas muestra una caída en nuevos contratos. El consejero lo niega diciendo que hay más alquileres que nunca porque los contratos duran más tiempo. Eso es verdad, pero no responde la pregunta: ¿por qué menos gente está entrando en el mercado de alquiler?

Mark

¿Qué pasa con los propietarios que tienen miedo a alquilar?

Mimi

El consejero dice que ese miedo se está inflando porque hay otros intereses. Que los datos muestran que hay más alquileres que nunca.

Luke

Pero su propio exdirector de Planificación, Mario Yoldi, mencionó ese miedo. Eso sugiere que no es solo una invención del sector inmobiliario.

Mark

¿Es Alokaplus suficiente?

Mimi

No. Es parte de una estrategia más amplia que incluye reforma de la Ley de Vivienda, control estatal en compraventas de VPO, y prórroga de protección oficial en zonas tensionadas.

Luke

Pero todas esas medidas son futuras. Alokaplus es lo único que se aprueba mañana. Y el artículo no explica cuánto costará el seguro, quién lo pagará, o cuántas viviendas espera realmente desbloquear.

  • La preocupación por la vivienda se ha multiplicado por seis en diez años en Euskadi, convirtiendo el acceso al alquiler asequible en una urgencia social de primer orden.
  • Decenas de miles de pisos permanecen cerrados porque sus propietarios temen los impagos, agravando una crisis que es, ante todo, una crisis de oferta.
  • El caso de una mujer desalojada en Atxuri tras acumular deuda desde 2017 y rechazar alternativas de pago expone la tensión entre protección social y disciplina de cobro que el Gobierno debe gestionar sin perder ninguno de los dos frentes.
  • Alokaplus entra en vigor mañana como respuesta directa: un seguro público que cubre impagos desde el primer mes de denuncia judicial, dirigido tanto a pequeños propietarios como a grandes tenedores.
  • La reforma de la Ley de Vivienda que se prepara añadirá control estatal en la compraventa de VPO, prórroga de protección oficial en zonas tensionadas y adjudicación de suelos al fondo social, apuntando a cambios estructurales de largo alcance.

En un momento en que la preocupación ciudadana por la vivienda ha pasado del 10 al 60 por ciento en apenas una década, el Gobierno vasco se dispone a aprobar Alokaplus, un seguro público que garantizará a los propietarios el cobro de sus alquileres desde el primer mes de denuncia judicial. La medida busca desbloquear unos 25.000 pisos vacíos ofreciéndoles certidumbre sin trasladar el coste a los inquilinos vulnerables. Es, en el fondo, un intento de reconciliar dos miedos legítimos —el del propietario que teme no cobrar y el del inquilino que teme perder su hogar— dentro de un sistema que solo funciona si todos confían en él.

El Gobierno vasco aprobará mañana Alokaplus, un seguro público de impagos diseñado para dar a los propietarios la certidumbre de cobro que necesitan para ofrecer vivienda a precio asequible. La administración calcula que la medida podría desbloquear unos 25.000 pisos hoy cerrados, y la cobertura arranca desde el primer mes tras presentar denuncia judicial, sin distinción entre pequeños propietarios y grandes tenedores.

Detrás de la iniciativa hay una convicción clara: el sistema de alquiler solo funciona si tanto arrendadores como arrendatarios confían en él. El consejero de Vivienda defiende que la morosidad en el parque público vasco es ínfima, pero reconoce que existen casos de personas que, pudiendo pagar, se niegan a hacerlo. El desalojo reciente de una mujer en Atxuri —que acumuló deuda desde 2017 y rechazó las alternativas ofrecidas— ilustra esa distinción que el consejero considera fundamental: no es lo mismo un desahucio por incapacidad de pago que un desalojo por negativa deliberada. Confundir ambas situaciones, advierte, mina la credibilidad de todo el sistema.

Alokaplus no es una medida aislada, sino parte de una estrategia más amplia. El Gobierno vasco ha modificado la Ley del Suelo, ha establecido zonas tensionadas donde los precios muestran signos de moderación y mantiene medidas de protección para inquilinos. Los datos, sostiene, revelan más alquileres que nunca en Euskadi, aunque con menos rotación porque los contratos ahora duran más de cinco años.

La preocupación ciudadana por la vivienda ha escalado del 10 al 60 por ciento desde 2016. El consejero no promete soluciones inmediatas en una crisis de oferta estructural, pero anuncia una reforma profunda de la Ley de Vivienda con tres ejes: que sea el Gobierno quien decida el comprador en las transmisiones de VPO para evitar fraudes, que se prorrogue la calificación de protección oficial en zonas tensionadas y que se puedan adjudicar suelos al fondo social. Cambios que, según la administración, consolidarán a Euskadi como referente en política de vivienda.

El Gobierno vasco aprobará mañana un instrumento que busca resolver una tensión fundamental del mercado de alquiler: cómo proteger a propietarios dispuestos a ofrecer vivienda a precio asequible sin que el miedo a los impagos los paralice. Se llama Alokaplus, un seguro público de impagos que cubrirá a los arrendadores desde el primer mes después de presentar una denuncia judicial, sin importar si son pequeños propietarios o grandes tenedores. La administración vasca espera que esta garantía desbloqueé unos 25.000 pisos que hoy permanecen cerrados.

La iniciativa emerge de una convicción que el consejero de Vivienda defiende con firmeza: el mercado de alquiler requiere propietarios seguros, con certidumbre de cobro. Pero esa seguridad no puede construirse sobre la espalda de inquilinos vulnerables. Por eso el Gobierno vasco ha mantenido una política de amplio espectro que protege tanto a arrendadores como a arrendatarios. La morosidad en el parque público vasco es ínfima, sostiene la administración, aunque reconoce que existen casos donde personas que pueden pagar deliberadamente se niegan a hacerlo. En esos supuestos, la disciplina de pago debe mantenerse. El caso que ilustra esta tensión es el de una mujer desalojada de una vivienda de protección oficial en Atxuri hace poco tiempo. Había acumulado deuda desde 2017 y rechazó las alternativas de pago que le ofrecieron. Un juez autorizó el desalojo, no porque no pudiera pagar, sino porque se negaba a hacerlo después de acumular miles de euros de deuda.

El consejero distingue con precisión entre desahucio y desalojo. Un desahucio, a su entender, ocurre cuando alguien no puede pagar y se le saca contra su voluntad. Un desalojo es la recuperación de una vivienda cuando hay capacidad de pago pero negativa deliberada. No es una guerra de palabras, insiste, sino comprender que son situaciones diametralmente opuestas. La sostenibilidad del sistema de alquiler depende de mantener esa disciplina. Si se permitiera que personas pudientes acumulen deudas sin consecuencias, ¿qué credibilidad tendría el sistema? Andalucía, advierte, sufre una morosidad del 40 por ciento.

Pero el consejero también reconoce que propietarios privados llevan meses, incluso años, luchando por recuperar sus pisos tras acumular miles de euros en deuda. Eso tampoco es admisible. Por eso Alokaplus no es solo un seguro: es parte de una estrategia más amplia. El Gobierno vasco ha modificado la Ley del Suelo, ha establecido zonas tensionadas donde los precios muestran signos de mitigación e incluso reducción en puntos como Donostialdea, y ha mantenido medidas de protección para inquilinos. Los datos, sostiene, muestran que hay más alquileres que nunca en Euskadi. Lo que no hay es rotación ni anuncios porque los contratos ahora duran más de cinco años en lugar de tres. El objetivo no es maximizar ofertas, sino asegurar que las viviendas estén ocupadas y no cerradas.

La preocupación ciudadana por la vivienda ha saltado del 10 por ciento en 2016 al 60 por ciento hoy. El consejero comprende la desazón, pero advierte que las recetas no darán resultados inmediatos en una crisis fundamentalmente de oferta. Mientras tanto, el Gobierno vasco prepara una reforma profunda de la Ley de Vivienda que incluye tres cambios mayores. Primero, el Gobierno vasco decidirá quién compra las viviendas de protección oficial en lugar de los vendedores, para acabar con el fraude y lograr mejor adecuación entre demandantes y vivienda. Segundo, prorrogará la calificación de protección oficial para viviendas que la iban a perder en zonas tensionadas. Tercero, podrá adjudicar suelos al fondo social por la vivienda. Estos cambios se incorporarán a los presupuestos y permitirán, según la administración, que Euskadi siga siendo pionera en política de vivienda.

El mercado del alquiler requiere de propietarios seguros donde haya una certidumbre de cobro
— Consejero de Vivienda del Gobierno vasco
Un desahucio es cuando una persona no puede pagar y se le saca contra su voluntad. Un desalojo es recuperar la vivienda cuando hay negativa deliberada a pagar
— Consejero de Vivienda del Gobierno vasco
Quieres la nota completa? Lee el original en El Correo ↗
Contáctanos FAQ