En la Cuba del 18 de septiembre de 2026, el mercado informal de divisas cerró con el dólar a 706 pesos y el euro a 805, ambos en sus niveles más altos del último mes. Esta escalada no es un dato aislado: es el pulso de una economía donde la moneda oficial pierde terreno cada semana frente a divisas que se vuelven más caras y más escasas. La brecha de casi cuarenta pesos entre las tasas oficiales y las del mercado paralelo revela, con silenciosa elocuencia, la distancia que separa al Estado cubano de la realidad cotidiana de sus ciudadanos.
Dólar y euro cierran al alza en el mercado informal cubano; presión sobre poder adquisitivo
La brecha entre lo oficial y lo real alcanza cuarenta pesos
¿Por qué importa que el dólar suba tres pesos en un día si la gente no está comprando dólares constantemente?
Porque aunque no todos compren dólares, los precios internos se ajustan según estas cotizaciones. Si importas algo o si trabajas en un sector vinculado a divisas, eso afecta lo que pagas en la tienda.
Pero hay que ser precisos: ¿cuánta gente realmente accede a este mercado informal? El reportaje no dice cuál es el volumen real de transacciones ni cuántos cubanos dependen de él.
Entonces, ¿la brecha de treinta y nueve pesos entre la tasa oficial y la informal es el problema real?
Es un síntoma. La brecha existe porque hay escasez estructural de divisas. El Estado no puede satisfacer la demanda real, así que el mercado informal llena ese vacío, pero a precios mucho más altos.
Correcto, pero el reportaje dice que el Segmento III fue presentado como más flexible. ¿Qué significa eso exactamente? ¿Fue un fracaso deliberado o simplemente insuficiente?
¿Y el MLC? Parece que nadie lo usa.
Exacto. Sin existencia física y aceptado solo en comercios estatales, tiene muy poco alcance. Es una moneda para un mercado que no existe realmente.
El reportaje dice que los datos del MLC son escasos, así que esa cifra de 483 pesos es orientativa. No sabemos realmente qué está pasando ahí.
¿Entonces los cubanos están atrapados entre un mercado oficial que no funciona y un mercado informal que es cada vez más caro?
Sí. Y con salarios estatales que no suben al ritmo de la inflación, el poder adquisitivo cae constantemente.
Lo que no sabemos es cuánto tiempo puede sostenerse esto. El reportaje documenta lo que pasó el viernes, pero no hay contexto sobre si esto es insostenible o si ya se ha estabilizado en este nivel.
El Pulso
- El dólar acumula una subida del 6,5% en treinta días y el euro del 7,3%, señalando una tendencia alcista que no muestra señales de detenerse.
- La brecha de 39 a 40 pesos entre el tipo de cambio oficial del Banco Central y el mercado informal expone la incapacidad del Segmento III para satisfacer la demanda real de divisas.
- El euro supera al dólar por 99 pesos en el mercado paralelo, consolidándose como la divisa más cara y reflejando una presión cambiaria que golpea con distinta intensidad según el origen de las remesas.
- El MLC, la moneda digital estatal, oscila con datos escasos y circulación limitada, lo que reduce su relevancia práctica frente al efectivo en divisas que los cubanos realmente buscan.
- Cada peso que sube el dólar o el euro en el mercado informal se traduce directamente en menor poder adquisitivo para hogares que perciben salarios estatales fijos en una economía cada vez más dolarizada.
En la Cuba del 18 de septiembre de 2026, el mercado informal de divisas cerró con el dólar a 706 pesos y el euro a 805, ambos en sus niveles más altos del último mes. Esta escalada no es un dato aislado: es el pulso de una economía donde la moneda oficial pierde terreno cada semana frente a divisas que se vuelven más caras y más escasas. La brecha de casi cuarenta pesos entre las tasas oficiales y las del mercado paralelo revela, con silenciosa elocuencia, la distancia que separa al Estado cubano de la realidad cotidiana de sus ciudadanos.
El viernes 18 de septiembre de 2026, el mercado informal de divisas en Cuba cerró con el dólar a 706 pesos cubanos y el euro a 805, ambos en sus máximos de los últimos treinta días. El dólar subió tres pesos respecto al jueves y acumuló catorce pesos de ganancia en la semana, lo que representa un alza del 6,5% frente al mes anterior. El euro tuvo un desempeño aún más pronunciado: subió siete pesos en el día y cincuenta y cuatro pesos en el mes, superando al dólar por noventa y nueve pesos y consolidándose como la divisa más cara del mercado paralelo.
La distancia entre estas cifras y las tasas oficiales resulta reveladora. El Banco Central fijó el tipo de cambio en el Segmento III en 667 pesos por dólar y 765 por euro, generando una brecha de 39 y 40 pesos respectivamente. Aunque el Segmento III fue diseñado como un mecanismo más flexible, su cotización oficial sigue muy alejada de lo que ocurre en la economía real, donde millones de cubanos deben recurrir al mercado informal para acceder a divisas.
El MLC, la moneda digital aceptada solo en comercios estatales, cerró en torno a los 483 pesos, aunque los datos disponibles son escasos y la cifra debe tomarse con cautela. Su circulación restringida la mantiene al margen de las transacciones cotidianas que dominan el mercado paralelo.
Las tasas que publica CiberCuba se elaboran a partir del análisis automatizado de miles de publicaciones en grupos de Telegram y Facebook, descartando ofertas atípicas y ponderando cada operación según su antigüedad. En un contexto de inflación sostenida, salarios estatales bajos y dolarización creciente, cada variación en el mercado informal impacta directamente en los precios internos y en la capacidad de los hogares cubanos para acceder a bienes básicos. El cierre alcista de esta semana agrava una presión que, para muchos, ya resulta insostenible.
Al cierre de la jornada del viernes 18 de septiembre de 2026, el mercado informal de divisas en Cuba registró movimientos al alza que profundizaron la presión sobre el poder adquisitivo de los cubanos. El dólar estadounidense cerró a 706 pesos cubanos, mientras el euro alcanzó los 805, ambos marcando sus máximos de los últimos treinta días. Estos precios reflejan la realidad cotidiana que enfrentan millones de cubanos cuando necesitan acceder a divisas extranjeras en un contexto de escasez estructural.
El dólar avanzó tres pesos respecto al jueves anterior, cuando se cotizaba en 703 pesos. En perspectiva semanal, la divisa estadounidense acumuló una ganancia de catorce pesos frente a los 692 pesos registrados hace siete días, lo que representa un alza del dos por ciento. Comparado con hace un mes, cuando rondaba los 663 pesos, el dólar ha escalado cuarenta y tres pesos, equivalente a un incremento del seis punto cinco por ciento. Los operadores del mercado informal reportaron una compra en 701 pesos y una venta en 710 pesos, reflejando el rango típico de transacciones en este segmento.
El euro mostró un desempeño aún más pronunciado, cerrando como la divisa más cara del mercado paralelo cubano. Subió siete pesos respecto al día anterior, cuando se reportaba un precio medio de 798 pesos, lo que equivale a un avance del cero punto nueve por ciento. En la última semana, la moneda europea ganó veinte pesos frente a los 785 pesos de hace siete días, un incremento del dos punto cinco por ciento. Comparado con treinta días atrás, cuando cotizaba alrededor de los 750 pesos, el euro acumuló una subida de cincuenta y cuatro punto cinco pesos, representando un alza del siete punto tres por ciento. Con una compra en 800 pesos y una venta en 809 pesos, el euro consolidó su posición dominante al superar al dólar por noventa y nueve pesos.
La brecha entre las tasas oficiales y las del mercado informal se amplió significativamente. El Banco Central de Cuba fijó el tipo de cambio oficial en el Segmento III en 667 pesos por dólar y 765 pesos por euro para este viernes. Esta diferencia de treinta y nueve pesos en el caso del dólar y cuarenta pesos en el del euro refleja la desconexión persistente entre lo que el Estado fija y lo que realmente ocurre en la economía real. Aunque el Segmento III fue presentado como un mecanismo más flexible, su cotización oficial continúa muy distante de la del mercado informal y no logra satisfacer la demanda real de divisas que enfrenta la población.
El MLC, la moneda digital de circulación limitada aceptada únicamente en comercios estatales, cerró con un valor medio orientativo de 483 pesos cubanos. Sin embargo, los datos disponibles para esta franja son escasos, por lo que la cifra debe tomarse con cautela. Respecto a la sesión previa, cuando se reportaba un valor de 453 pesos, el MLC registró un avance de treinta punto cinco pesos, equivalente al seis punto siete por ciento. En la última semana, sin embargo, la moneda digital retrocedió veintidós pesos frente a los 461 pesos de hace siete días. Su existencia únicamente digital y su aceptación limitada a comercios estatales restringen significativamente su circulación frente a las divisas en efectivo.
La Tasa de Cambio de CiberCuba, que alimenta estos reportes, se elabora a partir del análisis automatizado de miles de publicaciones de compraventa de divisas en grupos de Telegram y Facebook. El cálculo descarta ofertas atípicas y mensajes de spam, pondera cada operación según su antigüedad y consolida un valor representativo que se actualiza varias veces al día. Este método proporciona una instantánea del mercado informal que refleja con mayor precisión la realidad que enfrentan los cubanos en sus transacciones diarias.
En un escenario de inflación sostenida, bajos salarios estatales y creciente dolarización parcial de la economía, cada variación en el mercado informal impacta directamente en los precios internos y en la capacidad adquisitiva de los hogares. El cierre alcista de esta semana, con el dólar en máximos de treinta días y el euro en su nivel más alto del último mes, agrava aún más esa presión. Los cubanos enfrentan una realidad donde sus ingresos en pesos pierden valor constantemente frente a divisas que resultan cada vez más caras y difíciles de obtener, reduciendo su capacidad para acceder a bienes y servicios en una economía donde la dolarización es cada vez más determinante.
Citas Notables
Aunque el Segmento III fue presentado como un mecanismo cambiario más flexible, su cotización oficial continúa muy distante de la del mercado informal y no logra satisfacer la demanda real de divisas de la población— Análisis del reportaje sobre la política cambiaria cubana