Apple demanda a OpenAI por robo de secretos comerciales del iPhone

Cimientos inestables, podridos hasta la médula por su dependencia ilegal
Así describe Apple el negocio de hardware de OpenAI en su demanda de 41 páginas.

Lo que comenzó como una alianza tecnológica entre dos gigantes de la era digital ha derivado en una batalla legal que expone las tensiones profundas entre la innovación y la lealtad institucional. Apple presentó una demanda federal en California contra OpenAI, acusándola de orquestar el robo sistemático de secretos comerciales del iPhone a través de dos exempleados que ahora trabajan en el desarrollo de hardware de la compañía de inteligencia artificial. El caso no solo pone en jaque los planes de expansión de OpenAI, sino que plantea preguntas duraderas sobre los límites éticos y legales del talento que migra entre las corporaciones más poderosas del mundo.

  • Apple acusa a OpenAI de haber convertido sus propias entrevistas de contratación en operaciones de espionaje industrial, usando nombres en clave de proyectos secretos para extraer información sobre productos aún no lanzados.
  • Chang Liu, exingeniero de Apple, habría accedido a docenas de archivos confidenciales —especificaciones técnicas, presentaciones de ingeniería— antes de abandonar la empresa sin cumplir los protocolos de seguridad.
  • La alianza que en 2024 integró ChatGPT en el iPhone se fracturó tras la compra de io Products por 6.500 millones de dólares, empujando a Apple a los brazos de Google y su modelo Gemini para la próxima versión de Siri.
  • Apple advierte que lo revelado hasta ahora es apenas la punta del iceberg, dado que su visibilidad sobre las operaciones internas de OpenAI es limitada.
  • La demanda sacude los cimientos de la salida a bolsa de OpenAI, valorada en 852.000 millones de dólares, al cuestionar la legalidad de los pilares sobre los que construye su negocio de hardware de consumo.

El viernes pasado, Apple presentó ante un tribunal federal de California una demanda de 41 páginas contra OpenAI, acusándola de haber orquestado un robo sistemático de secretos comerciales vinculados a la tecnología del iPhone. En el centro de la acusación figuran dos exempleados: Tang Yew Tan, quien pasó 24 años en Apple y llegó a ser vicepresidente de diseño del iPhone y el Apple Watch, y Chang Liu, exingeniero eléctrico sénior de sistemas.

Apple sostiene que Tan, tras dejar la compañía y cofundar io Products —empresa adquirida por OpenAI en 2025 por aproximadamente 6.500 millones de dólares— utilizó nombres en clave de proyectos confidenciales durante entrevistas de trabajo para extraer información sobre productos no lanzados, llegando incluso a pedir a los candidatos que llevaran componentes físicos a las sesiones. Liu, por su parte, habría accedido a docenas de archivos reservados antes de retirarse en enero sin respetar los protocolos de seguridad internos.

La ruptura entre ambas compañías fue veloz. La compra de io Products —cofundada también por Jony Ive, el legendario exjefe de diseño de Apple— enfrió las relaciones de forma definitiva. Apple giró entonces hacia Google, acordando integrar el modelo Gemini en la próxima actualización de Siri. Según la demanda, Apple había alertado a OpenAI sobre sus preocupaciones desde febrero sin recibir respuesta.

El momento no podría ser más delicado para OpenAI: valorada en cerca de 852.000 millones de dólares y con más de 180.000 millones recaudados de inversionistas, su apuesta por el hardware de consumo era una de sus grandes promesas de crecimiento. La demanda describe esos cimientos como podridos por una dependencia ilegal de secretos sustraídos, y complica seriamente sus planes de salida a bolsa. Apple, en un comunicado, afirmó que defenderá el trabajo e innovaciones de sus equipos con todas las medidas a su alcance.

Apple acudió a un tribunal federal de California el viernes pasado con una acusación contundente: OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, había orquestado un robo sistemático de secretos comerciales relacionados con la tecnología del iPhone. La demanda de 41 páginas no solo señalaba a la compañía de inteligencia artificial, sino también a dos exempleados de Apple que ahora trabajan en el desarrollo de hardware para OpenAI. Lo que hace apenas dos años parecía una alianza prometedora —la integración de ChatGPT en el sistema operativo del iPhone en 2024— se había convertido en una batalla legal de proporciones significativas.

Los dos hombres en el centro de la acusación son Tang Yew Tan y Chang Liu. Tan pasó 24 años en Apple, donde ascendió hasta ser vicepresidente de diseño de producto para el iPhone y el Apple Watch. Después dejó la compañía y cofundó io Products, empresa que OpenAI adquirió por aproximadamente 6.500 millones de dólares en 2025. Apple sostiene que Tan utilizó nombres en clave de proyectos confidenciales durante entrevistas de trabajo en OpenAI para extraer información sobre productos aún no lanzados. Según la demanda, también pedía a los candidatos que llevaran componentes físicos —baterías, placas de circuito— a las entrevistas para sesiones de demostración.

Liu, por su parte, trabajó ocho años como ingeniero eléctrico sénior de sistemas en Apple antes de retirarse en enero pasado sin cumplir los protocolos de seguridad de la compañía. Apple alega que accedió a docenas de archivos confidenciales relacionados con hardware no lanzado, incluyendo presentaciones de ingeniería, especificaciones técnicas y datos de proyectos exclusivos. La compañía describió estos hallazgos como apenas la punta del iceberg, advirtiendo que su visibilidad sobre lo que ocurre dentro de OpenAI es limitada.

La ruptura entre las dos compañías fue relativamente rápida. Después de que OpenAI comprara io Products —la empresa cofundada por Jony Ive, el legendario exjefe de diseño de Apple— las relaciones se enfriaron notablemente. Apple giró hacia Google, aliándose con la compañía para integrar el modelo de inteligencia artificial Gemini en la próxima actualización de Siri, prevista para este otoño. Apple indicó que había planteado sus preocupaciones a OpenAI desde febrero sin obtener respuesta. Ahora busca una indemnización por daños y un mandato judicial que prohíba a OpenAI usar su información confidencial.

La demanda llega en un momento particularmente delicado para OpenAI. La empresa está valorada en aproximadamente 852.000 millones de dólares y ha recaudado más de 180.000 millones de dólares de inversionistas. Su expansión hacia el hardware de consumo se veía como una de sus grandes apuestas de crecimiento futuro, pero una acción legal de esta magnitud, impulsada por uno de los gigantes más poderosos de la industria tecnológica, complica significativamente sus planes de salida a bolsa. La propia demanda no escatima en dureza: describe el negocio de hardware de OpenAI como sustentado sobre cimientos inestables, podridos hasta la médula por su dependencia ilegal de secretos comerciales sustraídos. Apple, en un comunicado, afirmó que siempre defenderá el arduo trabajo e innovaciones de sus equipos y está tomando todas las medidas adecuadas para hacerlo.

A todos los niveles, desde miembros de su personal técnico hasta su director de hardware, y en coordinación con socios comerciales, OpenAI ha estado robando los secretos empresariales e información confidencial de Apple
— Demanda de Apple
Siempre defenderemos el arduo trabajo y las innovaciones de nuestros equipos, y estamos tomando todas las medidas adecuadas para hacerlo
— Apple, en comunicado
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Cómo llega una alianza que parecía tan sólida en 2024 a convertirse en una demanda de 41 páginas apenas dos años después?

Model

La compra de io Products fue el punto de quiebre. Cuando OpenAI adquirió esa empresa por 6.500 millones de dólares, trajo consigo a Tang Yew Tan, quien había sido vicepresidente de diseño en Apple durante 24 años. Eso cambió todo.

Inventor

¿Qué exactamente alega Apple que hizo Tan?

Model

Que utilizó nombres en clave de proyectos confidenciales durante entrevistas en OpenAI para extraer información sobre productos no lanzados. Incluso pedía a candidatos que llevaran componentes físicos a las entrevistas. Es una acusación de extracción sistemática.

Inventor

¿Y Chang Liu?

Model

Liu es más directo. Trabajó ocho años como ingeniero eléctrico sénior, se retiró en enero sin seguir los protocolos de seguridad, y Apple dice que accedió a docenas de archivos sobre hardware confidencial antes de irse.

Inventor

¿Por qué ahora? Apple dice que planteó preocupaciones en febrero.

Model

Probablemente porque vieron que OpenAI estaba avanzando con su hardware usando información que reconocen como suya. El silencio de OpenAI durante meses los llevó a los tribunales.

Inventor

¿Qué significa esto para OpenAI?

Model

Es un golpe en el peor momento posible. Están valorados en 852.000 millones de dólares y planeaban salir a bolsa. Una demanda de Apple, que describe su negocio de hardware como construido sobre secretos robados, es devastadora para esos planes.

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¿Puede Apple ganar esto?

Model

Apple tiene documentación, empleados que pueden testificar, y acceso a registros internos. OpenAI tendrá que demostrar que su hardware se desarrolló independientemente. Eso es difícil cuando dos de tus ejecutivos clave vinieron directamente de Apple.

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