Los mercados no están completamente convencidos de la normalización
EEUU lanzó ataques contra objetivos iraníes; Irán respondió con misiles contra bases estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait. El barril de Brent sube 4,26% a 79,25 dólares; Trump anuncia cobrar tasa del 20% por tránsito en Ormuz como 'guardián' de la vía.
- Ibex 35 retrocede 0,25% a 19.335,70 puntos
- Brent sube 4,26% a 79,25 dólares; WTI sube 4,37% a 74,54 dólares
- EEUU ataca objetivos iraníes; Irán responde contra bases en Jordania, Bahréin y Kuwait
- Trump anuncia tasa del 20% sobre tránsito en estrecho de Ormuz
El Ibex 35 retrocede un 0,25% hasta 19.335 puntos mientras el crudo roza los 80 dólares tras nuevos enfrentamientos entre EEUU e Irán en torno al estrecho de Ormuz.
Los mercados españoles cerraron el lunes con pérdidas modestas pero significativas en su contexto: el Ibex 35 retrocedió un 0,25% para situarse en 19.335,70 puntos, una caída que reflejaba la tensión geopolítica que dominaba los flujos de capital en toda Europa. El culpable era conocido y tangible: el petróleo se acercaba a los 80 dólares por barril, impulsado por una nueva escalada de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán alrededor del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas del mundo.
La madrugada del lunes, el Comando Central estadounidense anunció haber completado una nueva oleada de ataques ofensivos contra objetivos iraníes. La operación, según el comunicado oficial, buscaba debilitar la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho, aunque entre los objetivos alcanzados figuraban sistemas de defensa aérea. Irán respondió rápidamente: la Guardia Revolucionaria llevó a cabo ataques contra bases militares estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait, afirmando haber incendiado silos de misiles y depósitos de combustible en la base aérea del Príncipe Hasán mediante el lanzamiento de misiles y drones.
La respuesta de Donald Trump llegó esa misma tarde. El presidente estadounidense declaró el estrecho de Ormuz abierto al comercio, pero con una condición: Washington cobraría una tasa del 20% sobre todas las cargas que transitaran por la vía, posicionándose como su guardián. La medida fue tan provocadora como el lenguaje que la acompañaba, y los mercados reaccionaron con volatilidad inmediata. El barril de Brent, referencia en Europa, subió un 4,26% hasta 79,25 dólares. El West Texas Intermediate estadounidense ascendió un 4,37% hasta 74,54 dólares.
Pero los analistas no veían en esto una crisis duradera. Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, señaló que es probable que el tráfico marítimo por Ormuz se normalice con el tiempo, lo que explicaba su escepticismo ante el optimismo que mostraban algunos inversores respecto a la rapidez de esa normalización. Los futuros del crudo Brent con vencimiento en diciembre de 2026 cotizaban a poco más de 75 dólares, sugiriendo que los mercados no esperaban una crisis prolongada. Norbert Rücker, director de Investigación Económica de Julius Baer, fue más directo: los eventos apuntaban más a una escalada de represalias que a una escalada significativa, con ataques dirigidos a objetivos militares y tránsitos que continuaban por el momento. El pragmatismo que se había consolidado en las últimas semanas era improbable que se revirtiera de forma permanente.
En el terreno corporativo, Banco Santander mejoró su propuesta para el plan de ajuste de plantilla incorporando buena parte de las reivindicaciones de Comisiones Obreras, incluyendo la asunción del convenio especial hasta los 63 años y seis meses. Cirsa, por su parte, adquirió una participación mayoritaria en Slots del Sol, el operador número uno de casino online en Paraguay. Estos movimientos empresariales ofrecían cierta estabilidad al mercado: Repsol lideró los avances con un 4,07%, seguido de Telefónica (+2,55%), Acerinox (+2,31%), Naturgy (+2,14%) e Iberdrola (+1,15%). En el lado opuesto, Rovi encabezó los retrocesos con una caída del 2,95%, seguido de Solaria (-2,37%), IAG (-2,21%), Amadeus (-1,58%), Ferrovial (-1,41%) y Merlin Properties (-1,40%).
El resto de Europa mostró un cuadro más positivo. Londres avanzó un 0,01%, París un 0,31%, Fráncfort un 0,19%, Milán un 0,37% y el índice paneuropeo Euro Stoxx 50 un 0,02%. Wall Street, sin embargo, cerraba en rojo: el Dow Jones cedía un 0,21%, el S&P 500 un 0,37% y el Nasdaq 100, especializado en valores tecnológicos, un 0,82%. El euro se depreciaba un 0,15% frente al dólar, negociándose a 1,1399. El oro, activo refugio en tiempos de volatilidad, caía un 2,22% hasta 4.022 dólares, mientras que el bitcoin perdía un 2,10% hasta 62.822 dólares.
Lo que venía a continuación era la temporada de resultados del segundo trimestre, que comenzaba esa semana con la gran banca estadounidense. Manuel Pinto, analista de XTB, advertía que en un mercado cotizando en máximos históricos, ya no bastaba con hacerlo bien: había que hacerlo mejor de lo esperado. Los inversores esperaban resultados espectaculares, y eso era precisamente lo que las empresas tendrían que ofrecer. La presión sobre las ganancias corporativas, combinada con la incertidumbre geopolítica, prometía ser una combinación volátil en los días venideros.
Citas Notables
Es probable que el tráfico marítimo por Ormuz se normalice con el tiempo, pero los mercados muestran escepticismo sobre la fluidez de esa normalización— Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard
Los acontecimientos apuntan más a una escalada de represalias que a una escalada significativa, con ataques dirigidos a objetivos militares— Norbert Rücker, director de Investigación Económica de Julius Baer
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué una caída del 0,25% en el Ibex merece tanta atención si es tan pequeña?
Porque no es el número lo que importa, sino lo que representa. Ese 0,25% es la huella visible de una decisión que tomó alguien en Washington a las 4:30 de la mañana española. Los mercados están leyendo el futuro en tiempo real.
¿Y qué leen exactamente?
Que el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, está en disputa. Cuando eso sucede, el petróleo sube, y cuando el petróleo sube, todo lo demás se tambalea. Pero no es pánico. Es prudencia.
Los analistas dicen que esto se normalizará. ¿Creen realmente eso?
Creo que lo creen, pero con reservas. Temple y Rücker no están diciendo que no hay riesgo. Están diciendo que el riesgo es manejable, que hemos visto esto antes. Pero noten que los futuros del crudo para diciembre cotizan más bajos que el precio de hoy. Los mercados no están completamente convencidos.
¿Qué significa que Trump cobre una tasa del 20%?
Significa que está tratando de monetizar la tensión. Es una apuesta de que puede mantener el control del estrecho y extraer valor de él. Es también una señal de que esto no es solo un conflicto militar, es un conflicto económico.
¿Por qué el oro cae si hay volatilidad?
Porque la volatilidad no siempre significa miedo. A veces significa que los inversores creen que pueden ganar dinero en otro lado. Si el petróleo sube un 4%, ¿por qué mantener oro? Es un cambio de apuesta, no un cambio de ánimo.
¿Qué debería preocupar más: Oriente Próximo o los resultados empresariales que vienen?
Ambos, pero por razones diferentes. Oriente Próximo es el shock externo. Los resultados son el test de si las empresas pueden crecer cuando todo cuesta más. Uno es el problema. El otro es la solución.