Agente de ICE dispara contra migrante venezolano en Austin; víctima en estado grave

Wilber Garcés, migrante venezolano de 28 años, fue disparado en el torso por un agente de ICE y se encuentra en estado grave en un hospital de Austin.
Me tiraron por la espalda. Se miraba cansado, que estaba sufriendo.
Las palabras de Garcés a un testigo momentos después de ser disparado por el agente de ICE.
Mark

¿Qué sabemos con certeza sobre lo que pasó en esa calle de Austin?

Mimi

Un agente de ICE en una camioneta sin identificar chocó contra el auto de Garcés, bajó y disparó. Garcés quedó con dos heridas de bala en la espalda y está en estado grave.

Luke

¿Pero tenemos la versión del agente? ¿Qué dice ICE sobre por qué disparó?

Mimi

No. La identidad del agente ni siquiera se ha revelado. Solo tenemos lo que vieron los testigos y lo que relató el concejal que llegó a la escena.

Mark

¿Y por qué las autoridades locales están tan preocupadas de que se vaya?

Mimi

Porque temen que abandone el estado antes de que haya una investigación completa. Es un agente federal, no está bajo jurisdicción local directa.

Luke

Eso es importante: ¿quién tiene autoridad para investigar a un agente de ICE? ¿Es ICE investigándose a sí mismo?

Mimi

La fuente no lo especifica. Pero sí dice que las autoridades locales exigen una investigación "transparente", lo que sugiere que no confían en que ICE investigue internamente.

Mark

¿Esto es parte de un patrón más grande?

Mimi

Sí. Hace dos meses otro agente de ICE mató a un migrante en Houston. Y The Washington Post documentó 17 conductores baleados en operativos federales desde que Trump volvió al poder.

Luke

Pero espera: ¿esos 17 casos son todos de ICE o incluyen otras agencias?

Mimi

Incluyen ICE y otras agencias federales de inmigración. Así que no sabemos exactamente cuántos son específicamente de ICE.

Mark

¿Qué pasó con el caso de Houston?

Mimi

Sigue bajo investigación. ICE dijo que el hombre intentó embestir a los agentes, pero testigos lo cuestionan.

Luke

Entonces tenemos un patrón de versiones conflictivas entre lo que dicen los agentes y lo que dicen los testigos.

Mimi

Exacto. Y eso es lo que preocupa a las autoridades locales: que sin una investigación independiente, nunca sabremos realmente qué pasó.

  • Un agente de ICE en una camioneta negra sin placas chocó deliberadamente contra el automóvil de Garcés y luego le disparó por la espalda sin prestarle ningún auxilio.
  • Testigos como Juan, quien encontró a Garcés sangrando en el asiento del conductor, son ahora los únicos que sostienen la versión de los hechos que las autoridades federales aún no han explicado.
  • El alcalde Kirk Watson y el concejal Mike Siegel reaccionaron con indignación pública, dejando claro que la policía local no participó en la operación y exigiendo una investigación independiente.
  • La preocupación más urgente es que el agente federal, cuya identidad permanece oculta, pueda abandonar Texas antes de que la investigación avance.
  • Este tiroteo es el segundo en dos meses en Texas: en julio, un agente de ICE mató a Lorenzo Salgado Araujo en Houston en circunstancias igualmente disputadas.
  • Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, al menos 17 conductores han sido baleados durante operativos migratorios federales, seis de ellos con resultado de muerte.

En las calles del norte de Austin, un agente federal de inmigración disparó contra Wilber Garcés, venezolano de 28 años, dejándolo en estado grave con heridas en el torso. El incidente —el segundo tiroteo letal de ICE en Texas en apenas dos meses— revela una tensión creciente entre las operaciones migratorias del gobierno federal y las comunidades locales que las padecen. Mientras las autoridades de Austin exigen transparencia y temen que el agente abandone el estado antes de rendir cuentas, el suceso se inscribe en un patrón más amplio de violencia documentada durante las redadas migratorias del segundo mandato de Trump.

El domingo 20 de septiembre, Wilber Garcés, migrante venezolano de 28 años, fue trasladado de urgencia a un hospital de Austin tras recibir dos disparos en la espalda. El tirador era un agente de ICE que conducía una camioneta negra sin placas identificatorias.

Según el concejal Mike Siegel, quien llegó a la escena, el agente chocó contra el automóvil azul de Garcés en el norte de la ciudad y luego descendió del vehículo para disparar. Un testigo llamado Juan, que escuchó los disparos desde un negocio cercano, encontró a Garcés en el asiento del conductor, exhausto y sufriendo. 'Me tiraron por la espalda', le dijo Garcés. El agente de ICE no se acercó en ningún momento a prestar ayuda.

Las autoridades locales respondieron con dureza. El alcalde Kirk Watson declaró estar 'muy enojado y sumamente decepcionado', mientras que Siegel y la jefa de policía Lisa Davis subrayaron que la policía de Austin no participó en la operación. Ambos exigen una investigación transparente y temen que el agente federal, cuya identidad no ha sido revelada, abandone Texas antes de que concluya el proceso.

El caso no es el primero. El 7 de julio, un agente de ICE mató a Lorenzo Salgado Araujo, migrante mexicano de 52 años, en Houston. La versión oficial —que Salgado intentó embestir a los agentes con su vehículo— fue contradicha por testigos. Esa investigación sigue abierta.

Ambos incidentes forman parte de un patrón más amplio: desde que Trump inició su segundo mandato, The Washington Post documentó al menos 17 conductores baleados durante operativos migratorios federales, seis de ellos con resultado fatal. La escalada de violencia en estas operaciones plantea preguntas urgentes sobre los límites del uso de la fuerza y la rendición de cuentas de los agentes federales.

Un hombre de 28 años, identificado como Wilber Garcés, se encuentra en estado grave en un hospital de Austin después de recibir un disparo en el torso el domingo 20 de septiembre. El tirador fue un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que conducía una camioneta negra sin placas identificatorias.

Según el relato del concejal Mike Siegel, quien acudió a la escena, el agente chocó deliberadamente contra el automóvil azul de Garcés en el norte de la ciudad por la tarde. Luego descendió del vehículo y disparó hacia el Ford, que permanecía estacionado en la calle detrás de las cintas policiales. Un testigo llamado Juan, quien escuchó los disparos desde un negocio cercano, se acercó y encontró a Garcés en el asiento del conductor. "Me tiraron por la espalda", le dijo Garcés a Juan, quien describió al hombre como visiblemente agotado y sufriendo. Cuando llegaron la policía local y la ambulancia, Juan observó que Garcés tenía dos heridas de bala en la espalda. El agente de ICE no se acercó a prestar ayuda, según el testimonio.

Las autoridades locales de Austin respondieron con indignación. El alcalde Kirk Watson expresó su enojo en redes sociales, afirmando estar "muy enojado y sumamente decepcionado" de que alguien fuera disparado en las calles de Austin por parte de ICE. El concejal Siegel y la jefa de policía Lisa Davis aclararon que la policía local no participó en la operación de ICE, solo estuvo presente durante un bloqueo de calles. Ambos funcionarios exigieron una investigación transparente sobre lo ocurrido. La preocupación más inmediata de Siegel es que el agente federal involucrado, cuya identidad aún no se ha revelado, no abandone Texas antes de que se complete la investigación.

Este incidente no es aislado. Hace poco más de dos meses, el 7 de julio, un agente de ICE mató a Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano de 52 años, en Houston. ICE argumentó entonces que Salgado intentó embestir a los agentes con su vehículo, una versión que fue cuestionada por testigos presentes. Las autoridades locales mantienen abierta la investigación sobre esa muerte.

Los tiroteos ocurren en el contexto del segundo mandato presidencial de Donald Trump, durante el cual las operaciones migratorias se han intensificado significativamente. Un análisis publicado por The Washington Post en julio documentó al menos 17 conductores baleados durante operativos de agentes federales de inmigración desde que Trump regresó a la Casa Blanca. De esos 17 incidentes, seis resultaron en muertes. El recuento incluye acciones tanto de ICE como de otras agencias federales de inmigración. El patrón sugiere una escalada en la violencia durante estas operaciones, con consecuencias potencialmente fatales para los migrantes involucrados.

Estoy muy enojado y sumamente decepcionado de que una persona haya recibido un disparo en las calles de Austin por parte de ICE
— Alcalde Kirk Watson
Mi principal preocupación es que al sospechoso de este crimen se le impida la salida del estado
— Concejal Mike Siegel
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