En el largo arco de la justicia peruana, el expresidente Martín Vizcarra ingresó a prisión preventiva por orden del juez Jorge Chávez Tamariz, quien determinó que el riesgo de fuga supera cualquier garantía de arraigo presentada por la defensa. La medida, de cinco meses, busca asegurar su presencia mientras el juicio oral por los casos Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua se aproxima a sentencia. Detrás de la resolución late una pregunta que toda sociedad democrática debe enfrentar: ¿puede un exjefe de Estado responder ante la ley como cualquier ciudadano?
Poder Judicial ordena cinco meses de prisión preventiva contra Martín Vizcarra
Buscó manipular al sistema judicial con contratos y documentos
¿Por qué el juez rechazó el arraigo laboral que Vizcarra presentó como prueba?
Porque los contratos eran cuestionables. La empresa familiar tiene a su esposa como gerente y está vinculada a su hermano. El juez vio que todo fue instrumentalizado.
Pero ¿qué tan sólida es esa conclusión? ¿El juez tiene prueba de que fue deliberadamente falso, o solo que parece sospechoso?
El magistrado observó que el contrato con Perú Primero fue legalizado después de que solicitaran prisión preventiva, y que solo hubo un pago, no pagos mensuales.
Entonces el timing es lo que lo hace parecer desesperado.
Exactamente. El juez lo interpretó como un intento de manipular el sistema judicial después de que ya hubiera sido advertido.
¿Y Vizcarra qué dice al respecto? ¿Niega que sea manipulación?
Dice que su arraigo laboral es pleno y que ha continuado trabajando. Pero el juez no le creyó.
¿Cuál es el siguiente paso ahora que está en prisión?
Esperar la sentencia en el caso Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua. Su abogado ya anunció que apelará la decisión de prisión preventiva.
¿Cuánto tiempo falta para la sentencia?
El juez dijo que está próxima, pero no especificó una fecha exacta. Los cinco meses de prisión preventiva son el plazo máximo mientras se resuelve.
Le Pouls
- El juez determinó que Vizcarra representa un riesgo real de fuga, ignorando los contratos laborales presentados por la defensa al considerarlos fabricados a propósito para eludir la medida.
- La revelación de que los contratos con su partido y su empresa familiar fueron legalizados o pagados después de iniciado el proceso de prisión preventiva encendió las alarmas sobre posible manipulación del sistema judicial.
- La Fiscalía sostiene que Vizcarra recibió S/ 2.3 millones en sobornos como gobernador regional y pide 15 años de prisión efectiva, acusación que el exmandatario rechaza calificando los testimonios de 'delación falsa'.
- Con la sentencia próxima a emitirse en ambos casos de corrupción, el juez consideró imprescindible garantizar la presencia del acusado, ordenando su reclusión inmediata en un centro penitenciario.
- La defensa anunció apelación, mientras Vizcarra aseguró confiar en el Poder Judicial pese al prolongado proceso judicial que ha marcado su vida pública desde que dejó la presidencia.
En el largo arco de la justicia peruana, el expresidente Martín Vizcarra ingresó a prisión preventiva por orden del juez Jorge Chávez Tamariz, quien determinó que el riesgo de fuga supera cualquier garantía de arraigo presentada por la defensa. La medida, de cinco meses, busca asegurar su presencia mientras el juicio oral por los casos Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua se aproxima a sentencia. Detrás de la resolución late una pregunta que toda sociedad democrática debe enfrentar: ¿puede un exjefe de Estado responder ante la ley como cualquier ciudadano?
El expresidente Martín Vizcarra ingresó a un centro penitenciario el miércoles luego de que el juez Jorge Chávez Tamariz dictara cinco meses de prisión preventiva en su contra. La medida se enmarca en el juicio oral por los casos Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua, donde la Fiscalía lo acusa de haber recibido S/ 2.3 millones en sobornos cuando era gobernador regional de Moquegua, a cambio de adjudicar obras a las empresas ICCGSA y Obrainsa.
El magistrado fundamentó su decisión en la ausencia de arraigo laboral y familiar comprobado. Aunque Vizcarra acreditó tener domicilio fijo, el juez consideró que eso no bastaba para garantizar su presencia en el proceso, especialmente con la sentencia próxima a emitirse. El análisis judicial fue severo: los contratos presentados como prueba de arraigo —uno con su partido Perú Primero y otro con la empresa familiar Urbaniza 3D S.A.C., cuya gerente es su esposa— fueron calificados como instrumentalizados. El contrato con el partido fue legalizado después de que se solicitara la prisión preventiva, y el pago no fue mensual sino un único desembolso posterior a la primera audiencia.
Chávez Tamariz fue explícito: Vizcarra intentó manipular al sistema judicial con documentos preparados a última hora para evitar la medida. El fiscal Germán Juárez Atoche, del Equipo Especial Lava Jato, expresó conformidad con la resolución, que contempla una posible condena de 15 años por cohecho pasivo propio en agravio del Estado.
Durante la audiencia, Vizcarra defendió la legitimidad de su arraigo laboral y cuestionó los testimonios de los testigos eficaces, a quienes tildó de delatores falsos. Afirmó confiar en el Poder Judicial pese a los años de proceso. Su abogado Erwin Siccha anunció que apelarán la decisión. Al cierre de la jornada, el expresidente aún no había sido trasladado al Penal de Barbadillo en Ate, donde presumiblemente cumpliría la medida cautelar.
El expresidente Martín Vizcarra ingresó a un centro penitenciario el miércoles por orden judicial. El juez Jorge Chávez Tamariz, del Séptimo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional, dictaminó cinco meses de prisión preventiva contra el exmandatario mientras avanza el juicio oral en su contra por los casos Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua. La decisión llegó después de que el Ministerio Público solicitara formalmente la medida, argumentando que Vizcarra representa un riesgo de fuga.
El magistrado fundamentó su resolución en la ausencia de arraigo laboral y familiar comprobado, a pesar de que Vizcarra demostró tener arraigo domiciliario. Chávez Tamariz consideró que esto último no era suficiente para garantizar la presencia del acusado durante el proceso. El juez enfatizó que la sentencia en el caso Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua está próxima a emitirse, por lo que resulta imprescindible asegurar que el exjefe de Estado comparezca cuando se resuelva su situación. Además, advirtió sobre la existencia de peligro procesal, comportamiento cuestionable y una posible pena a imponerse.
La decisión judicial se produjo días después de que el programa Panorama revelara que Vizcarra había recibido dieciocho mil soles por asesorías políticas a su partido, Perú Primero, y cobraba diez mil soles mensuales de su empresa familiar Urbaniza 3D S.A.C. El magistrado cuestionó severamente estos contratos como prueba de arraigo laboral. Señaló que la empresa familiar tiene como gerente a la esposa de Vizcarra y está vinculada a su hermano, concluyendo que todo fue instrumentalizado para generar una apariencia de arraigo. Respecto al contrato con Perú Primero, el juez observó que fue legalizado después de que se solicitara la prisión preventiva, que describe actividades genéricas y que los pagos no fueron mensuales sino un único desembolso posterior a la primera audiencia.
Chávez Tamariz fue directo en su crítica: el acusado buscó manipular al sistema judicial con contratos y documentos para evitar medidas en su contra, y después del primer pedido de prisión preventiva, intentó desesperadamente sanear su arraigo. El juez también determinó que existen graves y fundados elementos de convicción respecto al delito de cohecho atribuido a Vizcarra, y que se cumplen los requisitos de prognosis de probable pena en caso de condena.
La Fiscalía acusa al exmandatario de haber recibido dos punto tres millones de soles en sobornos de las empresas ICCGSA y Obrainsa cuando se desempeñaba como gobernador regional de Moquegua, a cambio de la adjudicación de las dos obras mencionadas. Por estos hechos, el Ministerio Público solicita una condena de quince años de prisión efectiva por cohecho pasivo propio en agravio del Estado. El fiscal del Equipo Especial Lava Jato, Germán Juárez Atoche, expresó conformidad con la decisión del juez.
Durante la audiencia, Vizcarra insistió en que su arraigo laboral es pleno y que ha continuado trabajando desde la última citación judicial en la que se rechazó la prisión preventiva. También cuestionó las declaraciones de los testigos eficaces, calificándolas de delación falsa. El exmandatario afirmó confiar en el Poder Judicial a pesar del vía crucis judicial que ha vivido en estos años. Su abogado, Erwin Siccha, anunció que presentarán una apelación contra la decisión.
Al cierre de la jornada, Vizcarra aún no había sido trasladado al Penal de Barbadillo en Ate, donde presumiblemente cumpliría la medida. La prisión preventiva de cinco meses mantiene al expresidente bajo custodia hasta que culmine el juicio oral en ambos casos de corrupción.
Citations marquantes
Mi arraigo laboral es pleno. Desde la última citación en el Poder Judicial, en donde se rechazó la prisión preventiva, yo he continuado haciendo este trabajo— Martín Vizcarra, durante la audiencia
El acusado buscó manipular al sistema judicial con contratos y documentos para evitar medidas en su contra— Juez Jorge Chávez Tamariz