ADFP redistribuirá Fondo de Solidaridad para pruebas moleculares en Liga 1

Sin esta prueba estarían impedido de participar en el torneo
El presidente de la ADFP explicó por qué era necesario redistribuir fondos para costear las pruebas moleculares obligatorias.
Mark

¿Por qué la ADFP tuvo que intervenir con dinero de solidaridad para las pruebas moleculares? ¿No era responsabilidad de cada club?

Mimi

En teoría sí, pero la pandemia había dejado a muchos clubes en situación muy frágil. Sin este apoyo, algunos equipos simplemente no habrían podido participar. La ADFP decidió que era mejor garantizar que todos compitieran que dejar fuera a los más débiles financieramente.

Mark

¿Cuál fue la diferencia entre esta redistribución y la de junio de 2020?

Mimi

La primera fue más general, para gastos varios relacionados con COVID. Esta segunda fue específica: solo para las pruebas moleculares obligatorias. Pero el mecanismo fue el mismo, usando el mismo fondo.

Mark

Once clubes votaron a favor. ¿Qué pasó con los otros siete?

Mimi

No asistieron a la reunión. No sabemos si fue por desacuerdo, por dificultades logísticas o simplemente porque no pudieron enviar representantes. Pero los once que estuvieron votaron unánimemente a favor.

Mark

Mientras esto pasaba, Sporting Cristal y Universitario estaban fichando jugadores. ¿Eso no contradice la idea de que los clubes estaban en crisis?

Mimi

No exactamente. Los grandes clubes tienen ingresos por televisión y patrocinios que los pequeños no tienen. Ellos podían reforzarse y pagar pruebas. Los pequeños no. Por eso la ADFP tuvo que intervenir: para que todos pudieran al menos competir.

Mark

¿Qué hubiera pasado sin este dinero?

Mimi

Algunos equipos habrían estado impedidos de jugar. Las pruebas moleculares eran obligatorias, no opcionales. Sin ellas, no podías participar. Así que sin el aporte, la Liga 1 habría comenzado incompleta.

  • Las pruebas moleculares obligatorias representaban un costo que varios clubes no podían asumir por sí solos, poniendo en riesgo su participación en la temporada 2021.
  • Once de dieciocho asociados votaron a favor de redistribuir el Fondo de Solidaridad, marcando la segunda vez en menos de un año que la ADFP recurre a este mecanismo de emergencia.
  • Óscar Romero Aquino, presidente de la ADFP, advirtió que sin estas pruebas los equipos estarían directamente impedidos de competir, subrayando la urgencia de la medida.
  • La asamblea también aprobó documentos financieros clave del ejercicio 2020 y el presupuesto 2021, señalando un esfuerzo por mantener transparencia en medio de la crisis.
  • Mientras la asociación gestionaba el apoyo económico, los clubes grandes como Sporting Cristal y Universitario ya avanzaban en sus fichajes, evidenciando la brecha entre instituciones con y sin recursos propios.

En un momento en que la pandemia seguía imponiendo costos extraordinarios al fútbol profesional peruano, la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional decidió, por segunda vez en menos de un año, redistribuir su Fondo de Solidaridad para que los clubes pudieran costear las pruebas moleculares obligatorias exigidas por la Liga 1 en 2021. Once de dieciocho clubes respaldaron la medida, reconociendo que la salud colectiva del torneo dependía de que ninguna institución quedara excluida por razones económicas. La decisión refleja cómo el deporte, como tantas otras esferas de la vida, tuvo que reinventar sus mecanismos de solidaridad para sobrevivir a una crisis sin precedentes.

La Asociación Deportiva de Fútbol Profesional aprobó el lunes pasado redistribuir su Fondo de Solidaridad para financiar las pruebas moleculares que la Liga 1 exige como requisito obligatorio para competir en la temporada 2021. Once de los dieciocho clubes asociados votaron a favor de la medida, que busca aliviar una carga sanitaria y económica que no todos los equipos pueden enfrentar de manera independiente.

El presidente de la ADFP, Óscar Romero Aquino, explicó durante la asamblea que los recursos se distribuirían de la misma forma que en junio de 2020, cuando la asociación asistió a sus clubes con gastos derivados de la pandemia. Esta es, por tanto, la segunda vez en menos de un año que el fondo de emergencia es activado, lo que revela la profundidad y continuidad del impacto económico del COVID-19 en el fútbol peruano.

En la misma sesión se aprobaron documentos administrativos esenciales: la memoria anual de 2020, los estados de cuenta, el balance general y el presupuesto proyectado para 2021, reflejando el compromiso de la ADFP con la transparencia en su gestión.

Mientras tanto, los clubes con mayor capacidad financiera no detuvieron sus planes deportivos. Sporting Cristal, campeón vigente dirigido por Roberto Mosquera, incorporó a jugadores como Irven Ávila y al llamativo Alejandro Hohberg. Universitario, subcampeón bajo las órdenes de Ángel Comizzo, mantuvo la base de su plantel y sumó a Alex Valera y Jorge Murrugarra, mientras buscaba un mediapunta para reemplazar a Donald Millán.

La redistribución del fondo evidenció que, más allá de las ambiciones deportivas, la equidad en el acceso a los requisitos sanitarios era una condición previa para que la competencia pudiera siquiera comenzar.

La Asociación Deportiva de Futbol Profesional tomó una decisión el lunes pasado que busca aliviar la carga financiera sobre los clubes profesionales peruanos en momentos de incertidumbre económica. Once de los dieciocho clubes asociados se reunieron y votaron a favor de redistribuir el Fondo de Solidaridad, esta vez destinado específicamente a costear las pruebas moleculares que son obligatorias para que cualquier equipo pueda participar en la temporada 2021 de la Liga 1.

Óscar Romero Aquino, presidente de la ADFP, explicó el alcance de la medida durante la asamblea. Señaló que los recursos serían distribuidos de la misma manera que en la ocasión anterior, cuando la asociación entregó dinero a los clubes para gastos relacionados con la pandemia de COVID-19 en junio del año 2020. Romero Aquino enfatizó que sin la realización de estas pruebas moleculares, los equipos estarían impedidos de competir, por lo que el aporte buscaba reducir el peso financiero que esto representaba para cada institución.

Esta es la segunda vez en menos de un año que la ADFP recurre al Fondo de Solidaridad para asistir a sus asociados. La primera redistribución ocurrió hace aproximadamente siete meses, cuando la pandemia generaba gastos extraordinarios en todos los clubes. La nueva medida reconoce que las exigencias sanitarias continuaban siendo un costo significativo que no todos los equipos podían asumir de manera independiente.

Durante la misma sesión, la asamblea también aprobó documentos administrativos clave: la memoria del año 2020, el presupuesto ejecutado, los estados de cuenta y el balance general del ejercicio anterior, así como el presupuesto proyectado para 2021. Estos trámites formales reflejaban la intención de la ADFP de mantener transparencia en su gestión mientras navegaba los desafíos financieros de la pandemia.

Mientras la asociación trabajaba en estas medidas de apoyo, los clubes más grandes continuaban con sus planes deportivos para la temporada. Sporting Cristal, campeón de 2020, y Universitario de Deportes, subcampeón, no perdían tiempo en el mercado de fichajes. Sporting Cristal, bajo la dirección de Roberto Mosquera, había comenzado a incorporar jugadores como Irven Ávila, Alejandro Gonzales y Percy Prado. El movimiento más llamativo fue la llegada de Alejandro Hohberg, una contratación que generó debate entre los aficionados.

Universitario, por su parte, mantenía la mayoría de su plantel ganador bajo la dirección de Ángel Comizzo. El técnico había expresado su intención de preservar la base que los llevó a la final del año anterior. Sin embargo, también había incorporaciones nuevas: el delantero Alex Valera y el mediocampista Jorge Murrugarra. El club merengue buscaba además un mediapunta que reemplazara a Donald Millán, con el uruguayo Hernán Novick como principal candidato.

La redistribución del Fondo de Solidaridad representaba un reconocimiento de que, más allá de las ambiciones deportivas, los clubes enfrentaban restricciones financieras reales. Sin esta asistencia, algunos equipos habrían tenido dificultades para cumplir con los requisitos sanitarios obligatorios. La medida permitía que la competencia comenzara en condiciones más equitativas, aunque los recursos disponibles para refuerzos y operaciones normales siguieran siendo limitados para muchas instituciones.

Esta medida es en favor de todos los clubes y la distribución será de la misma forma como la primera vez que se realizó una entrega para temas de COVID-19. Estamos convencidos que esta cantidad de dinero que recibirán ayudará en mucho para la toma de las pruebas moleculares.
— Óscar Romero Aquino, presidente de la ADFP
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