Mercedes presenta sus espectaculares autos de seguridad para la F1 2022

La competencia en Fórmula 1 ya no es solo en la pista
Mercedes y Aston Martin ahora compiten también con sus vehículos de seguridad, extendiendo la rivalidad tecnológica más allá de los monoplazas.
Mark

¿Por qué Mercedes decidió sacar las luces del techo y ponerlas en el alerón trasero?

Mimi

Es una decisión que mejora la estabilidad aerodinámica. Cuando el Safety Car va a 325 kilómetros por hora, cada detalle cuenta. Tener el peso de esas luces más bajo y atrás reduce el movimiento de la carrocería.

Mark

¿Qué tan rápido tiene que ser el Medical Car para llegar primero a un accidente?

Mimi

Tan rápido como el Safety Car. Acelera de 0 a 100 en 3,2 segundos, igual que el otro. Pero lo importante no es solo la velocidad, es que esté siempre detrás del último auto de la grilla, listo para entrar en cualquier momento.

Mark

¿Por qué necesita cuatro asientos si solo transporta pilotos accidentados?

Mimi

Porque en un accidente grave pueden resultar heridos dos pilotos. Necesita espacio para el médico, el conductor, y dos pilotos lesionados con cinturones de seis puntos y jaula de seguridad. Es medicina de emergencia a 315 kilómetros por hora.

Mark

¿Qué cambió después de lo que pasó en Abu Dhabi?

Mimi

Masi se fue, pero el Safety Car se queda. Eso dice algo. La controversia fue sobre quién toma decisiones, no sobre el vehículo. Mercedes y Aston Martin seguirán compitiendo por demostrar cuál tiene la mejor tecnología de seguridad.

Mark

¿Qué significa que haya pantallas dentro del Safety Car?

Mimi

Significa que el copiloto ve exactamente lo que está pasando en la carrera mientras conduce. No es un auto que solo sigue instrucciones por radio. Tiene visión de la competencia en tiempo real.

  • El Safety Car llega con una transformación radical: por primera vez en la historia de la F1, sus luces de seguridad están integradas en el alerón trasero en lugar del techo, mejorando la aerodinámica a velocidades de hasta 325 km/h.
  • El Medical Car se convierte en el más potente de la historia de la categoría, con 639 CV y cuatro plazas equipadas con jaula de seguridad y cinturones de seis puntos para transportar pilotos accidentados.
  • El recuerdo del accidente de Grosjean en Bahrein 2020 pesa sobre cada detalle de diseño: el baúl del Medical Car lleva desfibrilador, respirador y extintores, listos para llegar primero a cualquier impacto en la primera vuelta.
  • La controversia del Safety Car en Abu Dhabi —que costó el campeonato a Hamilton y el cargo a Masi— convierte la presentación de estos vehículos en un gesto simbólico de normalización institucional para la temporada 2022.
  • Mercedes y Aston Martin se alternan como proveedores, llevando la competencia tecnológica más allá de los monoplazas y hacia los márgenes mismos de la pista.

En el umbral de una nueva temporada de Fórmula 1, Mercedes-Benz presentó los dos vehículos que custodiarán la seguridad en cada Gran Premio de 2022: el AMG GT Black Series como Safety Car y el AMG GT 63 S 4MATIC+ como Medical Car. Más allá de sus cifras de rendimiento —730 y 639 caballos de fuerza respectivamente—, estas máquinas encarnan la evolución silenciosa de la seguridad en el automovilismo de élite, donde la tecnología no compite por podios sino por vidas. Su presentación llega en un momento en que la F1 busca restaurar la confianza institucional tras la controversia de Abu Dhabi, recordándonos que detrás del espectáculo existe una infraestructura dedicada a proteger a quienes lo protagonizan.

Pocos meses después de que el Safety Car se convirtiera en el epicentro de la mayor polémica reciente de la Fórmula 1 —la última vuelta de Abu Dhabi que le costó el título a Hamilton y el puesto al director de carrera Michael Masi—, Mercedes presentó en detalle los dos vehículos que cumplirán esa función crítica durante la temporada 2022.

El Safety Car es el Mercedes-AMG GT Black Series, un cupé con motor V8 biturbo de 4.0 litros que entrega 730 CV y acelera de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos. Su novedad más visible es estructural: las luces de seguridad abandonan el techo y se integran por primera vez en el alerón trasero, mejorando la estabilidad aerodinámica a alta velocidad. En el interior, dos cámaras instaladas en los parantes del alerón cumplen funciones distintas: una reemplaza el espejo retrovisor central transmitiendo a una pantalla en el tablero, y la otra captura la señal oficial para televisión. El copiloto dispone de su propia pantalla con la transmisión en vivo de la carrera, para comprender en tiempo real cuándo debe intervenir el vehículo.

El Medical Car es el AMG GT 63 S 4MATIC+, un SUV deportivo de cuatro plazas que se convierte en el vehículo médico más potente en la historia de la categoría con 639 CV. Su configuración interior está pensada para emergencias reales: cuatro butacas de competición con cinturones de seis puntos, una jaula de seguridad que separa los asientos traseros, y un baúl equipado con desfibrilador, respirador y extintores. El accidente de Romain Grosjean en Bahrein 2020, cuando el Medical Car llegó primero con un extintor mientras el Haas ardía contra el guardarraíl, ilustra exactamente para qué existe este vehículo.

Mercedes y Aston Martin se alternan en el rol de proveedores desde el año pasado, extendiendo la rivalidad tecnológica más allá de los monoplazas. La competencia en Fórmula 1, como queda claro, no termina cuando se apagan los semáforos.

Cuando Max Verstappen pasó a Lewis Hamilton en la última vuelta de Abu Dhabi hace apenas meses, el Safety Car estuvo en el centro de una tormenta que sacudió la Fórmula 1. El director de carrera Michael Masi tomó decisiones que saltaron el reglamento, permitiendo que la carrera se reanudara en circunstancias controvertidas. Pero mientras Masi fue relevado de su cargo a fines de febrero, el Safety Car seguirá siendo protagonista en cada Gran Premio. Este año, Mercedes presentó en detalle los dos vehículos que neutralizarán y asistirán las carreras de 2022, máquinas que reflejan cuánto ha evolucionado la seguridad en el automovilismo de élite.

El Mercedes-AMG GT Black Series será el Safety Car que lidera los pelotones cuando las condiciones lo exigen. Es un cupé deportivo equipado con un motor V8 de 4.0 litros biturbo que genera 730 caballos de fuerza a 6.700 RPM, con un torque de 800 Newton-metro que aparece tempranamente, desde las 2.000 RPM. La caja automática de doble embrague con siete cambios permite una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 3,2 segundos, alcanzando los 325 kilómetros por hora de velocidad máxima. Lo que distingue este modelo es un cambio radical en el diseño: por primera vez, las luces de seguridad están incorporadas en el alerón trasero en lugar del techo, una modificación que mejora la estabilidad aerodinámica y el desempeño a alta velocidad. Dos paneles LED de alta luminosidad están incrustados detrás de la parte superior del parabrisas para visibilidad frontal.

El interior del Safety Car está diseñado para la función que cumple. Tiene butacas de competición y una jaula antivuelco interna. Dos cámaras de vídeo instaladas en los parantes del alerón trasero proporcionan información crítica: una funciona como espejo retrovisor central, transmitiendo a una pantalla en el tablero, mientras que la otra captura la señal oficial para la transmisión televisiva. El copiloto tiene una pantalla adicional donde ve la transmisión en vivo de la carrera, permitiéndole entender exactamente qué ocurre en la pista y en qué circunstancias debe ingresar el vehículo.

El Medical Car, en cambio, es el Mercedes-AMG GT 63 S 4MATIC+, un SUV deportivo de cuatro plazas que representa el vehículo médico más potente que la Fórmula 1 haya tenido. También monta un V8 de 4.0 litros biturbo, pero en este caso genera 639 caballos de fuerza con un torque de 900 Newton-metro. Acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 3,2 segundos y alcanza 315 kilómetros por hora. La diferencia fundamental está en su configuración interior: cuatro butacas de competición soldadas al piso con cinturones de seis puntos, y una jaula de seguridad que divide a los ocupantes de los asientos traseros. Una barra horizontal de esa jaula sirve como asistencia para sujeción de los pasajeros posteriores. En el baúl va todo el equipamiento de emergencia: desfibrilador, respirador y dos extintores manuales.

Esta configuración tiene un propósito específico. El Medical Car debe estar listo para llegar primero a cualquier accidente en la primera vuelta de carrera, cuando el riesgo es mayor. Romain Grosjean experimentó esto en Bahrein 2020, cuando su Haas se estrelló contra un guard-rail, explotó en llamas, y el piloto del Medical Car fue el primero en llegar con un extinguidor. El vehículo debe transportar a por lo menos dos pilotos que requieran traslado a boxes, de ahí la necesidad de cuatro asientos y la jaula de seguridad que separa los asientos traseros.

Mercedes y Aston Martin se alternan como proveedores de estos vehículos de asistencia desde el año pasado, extendiendo la competencia tecnológica más allá de los monoplazas. Ambas compañías desarrollaron versiones especiales de sus autos más performantes: Mercedes eligió un cupé deportivo para el Safety Car y un SUV para el Medical Car. Ahora queda por ver qué presentará Aston Martin para 2022. La competencia en Fórmula 1 ya no es solo en la pista.

El copiloto del Safety Car tendrá la transmisión en vivo, de manera de poder ver lo que ocurre y en qué circunstancias estará haciendo el ingreso a la pista
— Especificaciones técnicas del Mercedes-AMG GT Black Series
Quieres la nota completa? Lee el original en infobae ↗
Contáctanos FAQ