Zona de seguridad en MSG enfurece a aficionados de Knicks y dueño del equipo

Al menos 21 personas fueron detenidas tras la derrota de los Knicks el lunes; se reportaron varias lesiones a agentes de policía y un incidente de agresión contra un aficionado.
Ser apasionado como aficionado no significa agredir a nadie
Un comentarista de los Knicks distingue entre celebración genuina y violencia performativa en las multitudes.

El NYPD restringe las concentraciones de aficionados fuera del MSG a menos que asistan al partido, citando seguridad e incidentes previos de violencia entre fans. El propietario James Dolan y grupos de libertades civiles acusan a la ciudad de crear un 'estado policial' que contradice la agenda de acceso público del alcalde Mamdani.

  • Los Knicks disputan sus primeras Finales de la NBA en 27 años
  • Al menos 21 personas fueron detenidas tras la derrota del lunes
  • La zona de seguridad se extiende varias manzanas alrededor del Madison Square Garden
  • Los Rangers ganaron la Stanley Cup en 1994 con un enfoque policial completamente diferente

Nueva York implementa una 'zona segura' alrededor del Madison Square Garden durante las Finales de la NBA, prohibiendo reuniones espontáneas de aficionados y generando conflicto entre el alcalde, la policía, dueños del equipo y grupos de libertades civiles.

Cuando los Knicks de Nueva York avanzaron en los playoffs, las calles alrededor del Madison Square Garden se llenaron de miles de aficionados que celebraban con un grito que se convirtió en seña de identidad: "We outside". Pero ahora que el equipo disputa sus primeras Finales de la NBA en 27 años, la ciudad ha puesto un freno a esas concentraciones espontáneas, y la decisión ha desatado una tormenta política que enfrenta al alcalde, la policía, los dueños del equipo y los defensores de las libertades civiles.

El Departamento de Policía de Nueva York anunció que antes del cuarto juego del miércoles volvería a impedir que los aficionados se reunieran alrededor del estadio, a menos que tuvieran entrada para el partido o un "asunto específico" en la zona. La administración del alcalde Zohran Mamdani citó varias razones para la restricción, entre ellas la asistencia del presidente Donald Trump a un partido anterior. En lugar de permitir las aglomeraciones, la ciudad aprobó un permiso para una fiesta de visualización con capacidad limitada a mil personas, una versión muy reducida de los eventos anteriores que el NYPD había intentado cancelar por temor a disturbios.

La zona de seguridad se extiende varias manzanas alrededor del estadio. Los bares y restaurantes pueden permanecer abiertos, pero enfrentan "estrictos límites de aforo". Horas antes del partido del miércoles, James Dolan, propietario de los Knicks, indicó que la fiesta de visualización no se llevaría a cabo, argumentando que nunca había aceptado las restricciones de la ciudad. Madison Square Garden Co. emitió un comunicado acusando a Mamdani de transformar las calles en un "estado policial" para "impedir que los aficionados celebren".

La medida ha generado frustración generalizada. Angela Reilly, dueña del pub irlandés Molly Wee cerca del estadio, dijo que su negocio estaba siendo arruinado y que en sus 46 años nunca había visto un nivel de seguridad como este. Molly Biklen, directora jurídica de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, coincidió en que las tácticas parecían excesivas, señalando que aunque el control de multitudes para grandes eventos es razonable, los momentos históricos no justifican "una vigilancia policial desmedida ni respuestas excesivas del NYPD".

La tensión también ha expuesto una grieta en la alianza entre el alcalde y su comisionada de policía, Jessica Tisch. Para algunos observadores, las restricciones parecen contradecir la agenda más amplia de Mamdani, que incluye mejorar el acceso a los espacios públicos y limitar la manera en que el NYPD vigila los grandes eventos. Jeffrey Fagan, profesor de Derecho en la Universidad de Columbia que estudia la labor policial, señaló que el NYPD históricamente es "extremadamente adverso al riesgo" frente a conductas desordenadas de multitudes, ya sean de celebración o protesta. "El alcalde ahora enfrenta un cálculo difícil entre las fuertes emociones de los aficionados de los Knicks y los riesgos políticos si el control de multitudes no es hermético", agregó.

Tisch ha defendido el perímetro de seguridad citando la necesidad de controlar multitudes que en ocasiones se han vuelto violentas. Tras la derrota de los Knicks el lunes, al menos 21 personas fueron detenidas. El NYPD también busca a integrantes de un grupo que le arrancó a un hombre una camiseta de los Spurs de San Antonio mientras lo golpeaban con puñetazos y patadas. Algunos aficionados, sin embargo, ven estas medidas como una reacción exagerada. Shaun Geddes, quien dirige un popular pódcast sobre los Knicks, dijo que había celebrado varias victorias fuera del estadio y comprobó que la gran mayoría de los aficionados fueron respetuosos. "Luego hay un pequeño grupo de personas que están haciendo cosplay de aficionados de los Knicks y haciendo cosas performativas para volverse virales en TikTok", señaló. "Pero ser apasionado como aficionado de los Knicks no significa agredir a nadie".

La ciudad ha argumentado que no existe un precedente reciente para esta situación. Los Knicks no han estado en unas Finales desde 1999, y la mayoría de los otros grandes equipos deportivos de Nueva York juegan en distritos menos concurridos o en Nueva Jersey. Sin embargo, cuando los Rangers ganaron la Stanley Cup en 1994, el NYPD adoptó un enfoque radicalmente diferente. Antes del partido, la policía anunció que despejaría el área de posibles proyectiles como botes de basura metálicos, pero permitiría que los aficionados se movieran libremente. "Esperamos que los aficionados sean extremadamente ruidosos", dijo entonces Allen Hoehl, jefe del NYPD. "Si quieren ir de aquí para allá, los escoltaremos en cualquier dirección". Esa filosofía de 1994 contrasta marcadamente con las restricciones de hoy, dejando abierta la pregunta de qué ha cambiado en la forma en que la ciudad gestiona la celebración pública.

Está arruinando mi negocio. No he visto nada como este nivel de seguridad en 46 años.
— Angela Reilly, dueña del pub Molly Wee
El control de multitudes para grandes eventos es razonable, pero los momentos históricos no son carta blanca para una vigilancia policial desmedida.
— Molly Biklen, directora jurídica de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué la ciudad decidió implementar una zona de seguridad tan restrictiva justo cuando los Knicks finalmente regresan a las Finales?

Model

La respuesta oficial es la seguridad: ha habido incidentes violentos en las aglomeraciones anteriores, arrestos, lesiones a policías. Pero hay algo más profundo aquí. El NYPD tiene una cultura de aversión al riesgo que históricamente ha llevado a respuestas excesivas ante multitudes, ya sean celebraciones o protestas.

Inventor

¿Entonces el alcalde Mamdani está siendo presionado por su propia policía?

Model

Exactamente. Mamdani llegó al cargo con una agenda de mejorar el acceso público y limitar la vigilancia policial excesiva. Pero ahora enfrenta un cálculo político imposible: permitir que los aficionados celebren libremente y arriesgarse a que algo salga mal, o imponer restricciones que contradicen sus propias promesas.

Inventor

¿Qué dicen los dueños del equipo sobre todo esto?

Model

James Dolan está furioso. Dice que nunca aceptó estas restricciones y que la ciudad ha convertido las calles en un "estado policial". Para él, esto es personal: sus aficionados no pueden celebrar el mayor momento del equipo en casi tres décadas.

Inventor

¿Hay algo que diferencie a los aficionados problemáticos de los que simplemente quieren celebrar?

Model

Sí, y eso es lo que hace esto más complicado. La mayoría de los aficionados son respetuosos. Pero hay un pequeño grupo que está buscando confrontación, que quiere volverse viral en TikTok. El problema es que la ciudad está castigando a todos por las acciones de algunos.

Inventor

¿Cómo manejó Nueva York esto la última vez que un equipo ganó un campeonato?

Model

Completamente diferente. En 1994, cuando los Rangers ganaron la Stanley Cup, el NYPD despejó la zona de proyectiles pero permitió que los aficionados se movieran libremente. El jefe de policía dijo: "Esperamos que sean extremadamente ruidosos". Esa era una filosofía de permitir la celebración mientras se minimizaban los riesgos específicos.

Inventor

¿Entonces esto es sobre cómo ha cambiado la policía en treinta años?

Model

Parcialmente. Pero también es sobre cómo una ciudad negocia entre permitir que sus ciudadanos celebren momentos históricos y la responsabilidad de mantener el orden. No hay una respuesta fácil, y eso es lo que hace que este conflicto sea tan revelador.

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