Wall Street se recupera tras su peor jornada desde febrero y borra pérdidas del lunes

Los miedos eran prematuros y exagerados
La evaluación de JP Morgan sobre por qué Wall Street se recuperó tan rápidamente del pánico del lunes.
Mark

¿Por qué cayó tanto el mercado el lunes si los números de contagios ya eran conocidos?

Mimi

Los analistas temían que la variante delta ralentizaría el crecimiento económico. Fue una reacción de pánico, pero el martes el mercado decidió que ese miedo era exagerado.

Luke

¿Pero tenemos confirmación de que los números de contagios realmente no van a afectar el crecimiento? ¿O es solo que los inversores cambiaron de opinión?

Mimi

Es que el mercado se mueve por expectativas, no por hechos confirmados. El martes vieron los mismos datos y llegaron a otra conclusión.

Mark

¿Qué sectores sufrieron más el lunes?

Mimi

Aviación, cruceros y energía. Empresas que dependen de que la gente viaje y consuma. El lunes pensaron que la variante lo impediría.

Luke

Y el martes esas mismas empresas subieron 5, 7, 8 por ciento. ¿Qué cambió en veinticuatro horas? ¿Nuevos datos sobre la variante?

Mimi

No, el material de fuentes no menciona nuevos datos. Solo que JP Morgan dijo que los miedos eran prematuros.

Mark

¿Eso es suficiente para mover el mercado así?

Luke

Aparentemente sí. Pero es importante notar que estamos hablando de una opinión de un banco de inversión, no de datos epidemiológicos nuevos.

Mimi

Cierto. El S&P 500 ahora está a solo 2% de su récord de la semana anterior. El mercado recuperó casi todo lo perdido.

Mark

¿Y qué pasa si los contagios siguen subiendo?

Luke

Esa es la pregunta que nadie puede responder ahora. El mercado apostó a que no será un problema. Veremos.

  • La variante delta disparó las alarmas: los contagios en Estados Unidos se triplicaron respecto a junio, alcanzando 30.000 casos diarios y sembrando dudas sobre la recuperación económica global.
  • El lunes fue el peor día bursátil desde febrero, con el Dow Jones desplomándose más de 700 puntos y arrastrando especialmente a aerolíneas, cruceros y energéticas.
  • En menos de veinticuatro horas, los mismos sectores más castigados lideraron el rebote: American Airlines subió 8,38% y Royal Caribbean un 7,52%, como si el miedo hubiera sido solo un tropiezo.
  • Estrategas de JP Morgan salieron a calmar los ánimos, argumentando que los temores eran prematuros y exagerados, y que los fundamentos económicos seguían siendo sólidos.
  • El S&P 500 quedó a solo un 2% de su récord histórico de la semana anterior, señal de que el mercado digirió el susto con una rapidez que dejó a muchos observadores reflexionando sobre la fragilidad del pánico colectivo.

En el ciclo eterno de miedo y confianza que define a los mercados financieros, Wall Street protagonizó el martes una recuperación notable tras el pánico del lunes provocado por la variante delta del COVID-19. Los tres grandes índices bursátiles neoyorquinos cerraron en verde, con el Dow Jones recuperando más de 549 puntos en apenas veinticuatro horas. Lo que un día pareció una amenaza existencial para la economía global, al siguiente fue reencuadrado por analistas como una reacción desproporcionada, recordándonos que la volatilidad no es una anomalía del mercado, sino su naturaleza más profunda.

Wall Street amaneció el martes con una determinación silenciosa. Tras la peor jornada desde febrero —cuando el Dow Jones se hundió más de 700 puntos por el avance de la variante delta— los mercados neoyorquinos cerraron en positivo, borrando en un solo día la mayor parte del daño acumulado.

El Dow Jones subió 549,95 puntos hasta los 34.511,99, un avance del 1,62%. El S&P 500 ganó un 1,52% y el Nasdaq un 1,57%. Los sectores más golpeados el lunes encabezaron la remontada: American Airlines repuntó un 8,38%, Delta Airlines un 5,45% y Royal Caribbean un 7,52%. El sector industrial lideró por categorías con una subida del 2,74%.

El detonante del pánico había sido concreto: los contagios en Estados Unidos se habían disparado de 11.000 casos diarios en junio a 30.000 durante la semana anterior, según los Centros para el Control de Enfermedades. Los inversores temían que esa aceleración frenara el crecimiento económico global. Pero el martes, ese temor se evaporó con llamativa rapidez.

Dubravko Lakos-Bujas, jefe de estrategia de JP Morgan, ofreció la lectura que el mercado parecía necesitar: los miedos eran prematuros y exagerados, y los datos de crecimiento seguían justificando el optimismo. Con las ganancias del martes, el S&P 500 quedó a apenas un 2% de su récord histórico de la semana anterior.

En otros mercados, el petróleo de Texas subió un 1,51% y el oro alcanzó los 1.810,60 dólares la onza. Lo que el episodio dejó en evidencia, una vez más, es que la volatilidad no es una excepción en Wall Street: es su rasgo más permanente.

Wall Street despertó el martes con un apetito renovado. Después de la peor jornada que había experimentado desde febrero —cuando el lunes anterior el Dow Jones se desplomó más de 700 puntos— los tres índices principales de la bolsa neoyorquina cerraron en territorio positivo, borrando la mayor parte del daño acumulado en apenas veinticuatro horas.

El Dow Jones de Industriales subió 549,95 puntos, un avance del 1,62% que lo llevó a cerrar en 34.511,99. El S&P 500 ganó 64,57 puntos, equivalente a un 1,52%, alcanzando 4.323,06. El Nasdaq, que agrupa a las principales empresas tecnológicas, avanzó 223,89 puntos, un incremento del 1,57% hasta 14.498,88. Con estos números, los tres indicadores de referencia recuperaban la mayoría de las pérdidas que habían acumulado en la sesión anterior, cuando la preocupación por el aumento de contagios de coronavirus relacionados con la variante delta había sacudido los mercados.

Los sectores que más habían sufrido el lunes fueron precisamente los que lideraron la recuperación. Las aerolíneas rebotaron con fuerza: American Airlines subió un 8,38%, Delta Airlines un 5,45%. Las empresas de cruceros también se recuperaron, con Royal Caribbean ganando un 7,52%. El sector energético, igualmente golpeado, mostró ganancias significativas: Exxon Mobil subió más del 1%, General Electric avanzó un 5% y Honeywell un 4%.

El contexto que había generado el pánico del lunes era concreto: en Estados Unidos se registraba una media de 30.000 nuevos casos de coronavirus durante la semana anterior, comparado con 11.000 infecciones diarias en junio, según datos de los Centros para el Control de Enfermedades. Los analistas temían que esta aceleración de contagios ralentizaría el crecimiento económico global. Pero el martes, ese temor pareció perder fuerza.

Dubravko Lakos-Bujas, jefe de estrategia de mercados de JP Morgan, ofreció una lectura tranquilizadora: los inversores seguían siendo constructivos con las acciones, y la última ronda de datos de crecimiento económico, junto con una desaceleración de los miedos que consideraba prematuros y exagerados, justificaba el rebote. Con las ganancias del martes, el S&P 500 se posicionaba a solo un 2% del récord histórico que había alcanzado la semana anterior.

Por sectores, el industrial fue el que registró la mayor subida con un 2,74%, seguido del financiero con 2,42% y el inmobiliario con 1,88%. Solo el sector de bienes de consumo esenciales cerró en rojo, con una caída leve del 0,08%. Entre los treinta valores que componen el Dow Jones, la mayoría terminó en terreno positivo, aunque algunos nombres importantes como Boeing, Honeywell y American Express registraron pérdidas del 4,91%, 4,08% y 3,72% respectivamente.

En otros mercados, el petróleo de Texas también se recuperó, subiendo un dólar o un 1,51%, estabilizándose mientras los inversores esperaban datos sobre los inventarios de crudo estadounidenses, que se proyectaba mostrarían una novena semana consecutiva de descenso. El oro ascendía a 1.810,60 dólares la onza, el bono del tesoro subía al 1,22% y el dólar ganaba terreno frente al euro, con un tipo de cambio de 1,178.

Lo que quedaba claro era que el mercado había reaccionado de forma exagerada al avance de la variante delta. En cuestión de horas, los inversores habían pasado de ver una amenaza existencial para el crecimiento económico a considerar que los temores eran prematuros. La volatilidad de Wall Street, en otras palabras, seguía siendo su característica más constante.

Seguimos siendo constructivos con las acciones y hemos visto la última ronda de crecimiento y una ralentización de los miedos que eran prematuros y exagerados
— Dubravko Lakos-Bujas, jefe de estrategia de mercados de JP Morgan
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