En el umbral de agosto, Wall Street reflejó la inquietud colectiva de los mercados globales: datos manufactureros decepcionantes desde China y el resurgir de la variante Delta en suelo estadounidense recordaron a los inversores que la recuperación económica no es un camino recto. El Dow Jones y el S&P 500 cedieron terreno modestamente, mientras el dinero buscó refugio en los bonos del Tesoro, ese gesto antiguo y reconocible de quien prefiere la certeza a la promesa.
Wall Street abre agosto a la baja por temores al crecimiento económico y variante Delta
Los inversores se vuelven prudentes, pues temen la desaceleración
¿Por qué cayó Wall Street si los resultados trimestrales fueron buenos y el plan de infraestructuras avanzaba?
Porque los inversores recibieron datos económicos peores de lo esperado justo cuando abrían el mercado. La manufactura en China estaba en su peor nivel en 15 meses, y eso asustó a la gente.
Pero espera, ¿cuánto de esa caída fue por China y cuánto por Delta? El artículo menciona ambas cosas pero no separa el impacto.
Es verdad, están entrelazadas. Los inversores temían que Delta ralentizara la economía global, y los datos de China confirmaban que algo ya estaba desacelerando.
¿Entonces esto es el comienzo de algo más grande?
Es posible. Cuando los inversores buscan bonos del Tesoro en lugar de acciones, están diciendo que tienen miedo. Y cuando la manufactura cae en China, eso afecta a todo el mundo.
Pero el Nasdaq casi no se movió. ¿No debería haber caído más si la preocupación era tan seria?
El Nasdaq es más tecnológico, y Square subió 10% ese día. Algunos sectores estaban comprando mientras otros vendían.
¿Qué debería vigilar alguien que lee esto?
Los próximos datos de manufactura en Estados Unidos y cómo evoluciona Delta. Si ambos empeoran, la caída será más profunda.
Y también si los bonos siguen cayendo en rendimiento. Eso es el indicador real de pánico.
¿Fue solo un mal día o el inicio de una tendencia?
Nadie lo sabe todavía. Pero agosto comenzó con los inversores asustados, y eso es importante.
Le Pouls
- La manufactura china cayó a su nivel más bajo en 15 meses, encendiendo alarmas sobre un posible enfriamiento del motor económico global justo cuando los mercados rozaban máximos históricos.
- Estados Unidos registró 100.000 casos de COVID-19 en un solo día por primera vez desde febrero, y la meta de vacunación del 70% llegó con un mes de retraso, erosionando la confianza en una reapertura limpia.
- El optimismo inicial de la jornada —alimentado por buenos resultados trimestrales y el avance del plan de infraestructuras de Biden— se evaporó ante la confluencia de señales económicas y sanitarias adversas.
- Los inversores giraron hacia activos refugio: el bono del Tesoro a 10 años cayó al 1,174% y el oro retrocedió, mientras sectores como materias primas y energía lideraron las pérdidas del día.
- En contrapunto, Square disparó más del 10% tras anunciar la compra de la startup australiana Afterpay por 29.000 millones de dólares, y Tesla sumó más del 3% tras su primer trimestre con ganancias superiores a los 1.000 millones.
En el umbral de agosto, Wall Street reflejó la inquietud colectiva de los mercados globales: datos manufactureros decepcionantes desde China y el resurgir de la variante Delta en suelo estadounidense recordaron a los inversores que la recuperación económica no es un camino recto. El Dow Jones y el S&P 500 cedieron terreno modestamente, mientras el dinero buscó refugio en los bonos del Tesoro, ese gesto antiguo y reconocible de quien prefiere la certeza a la promesa.
Nueva York inauguró agosto con los mercados en rojo, aunque la caída fue contenida: el Dow Jones retrocedió 0,28% hasta 34.838 puntos y el S&P 500 perdió 0,18%, mientras el Nasdaq logró mantenerse casi intacto con una ganancia simbólica de 0,06%. Dos sombras convergieron sobre la jornada: el enfriamiento manufacturero en China y la aceleración de la variante Delta en Estados Unidos.
La sesión había comenzado con viento a favor. La temporada de resultados trimestrales era sólida y el plan de infraestructuras de Biden avanzaba en Washington. Pero los datos llegaron y cambiaron el tono: la manufactura china tocó su nivel más bajo en 15 meses, y en Estados Unidos el índice ISM de directores de compra se ubicó en 59,5%, por debajo de lo esperado por segundo mes consecutivo, limitado por cuellos de botella en las cadenas de suministro. Al mismo tiempo, el país reportó 100.000 contagios diarios por primera vez desde febrero, alcanzando la meta de vacunación del 70% con un mes de demora.
Peter Cardillo, de Spartan Capital Securities, lo sintetizó con claridad: los inversores se volvieron prudentes ante el temor de que el crecimiento mundial se desacelere, y el dinero fluyó hacia los bonos del Tesoro, cuyo rendimiento a 10 años cayó al 1,174%. El petróleo de Texas bajó a 71,26 dólares y el oro cedió a 1.816 dólares la onza.
No todo fue retroceso. Square fue la gran protagonista del día al subir más del 10% tras anunciar la adquisición de Afterpay, plataforma australiana de pago diferido con 16 millones de usuarios, por 29.000 millones de dólares. Tesla también avanzó más del 3% consolidando el impulso de su primer trimestre con ganancias superiores a los 1.000 millones. Por sectores, materias primas, industriales y energía lideraron las pérdidas, mientras los servicios públicos fueron los únicos en terreno positivo, otro signo de la búsqueda de refugio que probablemente marcaría las semanas siguientes.
Nueva York comenzó agosto con los mercados en territorio negativo, una caída modesta pero significativa en su contexto: el Dow Jones retrocedió 0,28% hasta cerrar en 34.838,16 puntos, mientras el S&P 500 perdió 0,18% en 4.387,16 unidades. El Nasdaq fue la excepción, ganando apenas 0,06% para ubicarse en 14.681,07 puntos. Detrás de estos números estaban dos preocupaciones que convergieron en la mente de los inversores: datos decepcionantes de la manufactura china y la aceleración de la variante Delta en Estados Unidos.
La jornada comenzó con optimismo. Los mercados se acercaban a máximos históricos impulsados por una temporada de resultados trimestrales sólida y por el avance en Washington del plan de infraestructuras del gobierno Biden. Pero ese impulso se desvaneció cuando llegaron los datos económicos y epidemiológicos. La manufactura en China había caído a su nivel más bajo en 15 meses, una señal de enfriamiento que preocupó a los operadores. En Estados Unidos, el sector manufacturero creció en julio pero por debajo de lo esperado por segundo mes consecutivo, limitado por problemas de suministro que impedían a las industrias responder a la demanda. El índice ISM de directores de compra se ubicó en 59,5%, por debajo del 60,6% del mes anterior y de las expectativas de 60,7%.
La variante Delta agregaba otra capa de incertidumbre. El país había alcanzado la meta del 70% de población adulta inmunizada, pero con un mes de retraso. Simultáneamente, los casos positivos volvieron a ascender a 100.000 en un solo día, algo que no ocurría desde febrero. Peter Cardillo, analista de Spartan Capital Securities, resumió el movimiento del día: el mercado abrió al alza pero terminó parcialmente en rojo por una caída en los rendimientos de los bonos, un clásico movimiento de búsqueda de seguridad. "La economía se enfría en China y los inversores se vuelven prudentes, pues temen la posibilidad de que se desacelere el crecimiento de la economía mundial", señaló Cardillo.
Entre las acciones individuales, Square fue la estrella del día, subiendo 10,17% a 272,41 dólares tras anunciar el domingo la compra de Afterpay, una plataforma de pago a crédito posterior a la entrega, por 29.000 millones de dólares. Para Square, dirigida por Jack Dorsey fundador de Twitter, la adquisición de la startup australiana que utilizan 16 millones de personas representaba una oportunidad de capitalizar cambios en el crédito tradicional y apuntar a los jóvenes. Tesla también ganó terreno, subiendo 3,27% a 709,67 dólares después de haber reportado la semana anterior su primera ganancia trimestral superior a 1.000 millones de dólares.
Por sectores, las materias primas fueron las más golpeadas con una caída de 1,17%, seguidas por industriales (-0,73%) y energía (-0,71%). Los servicios públicos fueron los únicos en ganancia significativa con 0,75%. Dentro del Dow Jones, Visa sufrió la mayor caída con -2,68%, seguida por Dow Inc (-1,45%) y McDonald's (-1,18%). Goldman Sachs y UnitedHealth cerraron con ligeros ascensos de 0,83% y 0,79% respectivamente.
En los mercados de materias primas y divisas, el petróleo de Texas cayó a 71,26 dólares el barril. El oro cedió a 1.816,80 dólares la onza. El bono del Tesoro a 10 años se deslizó al 1,174%, reflejando la búsqueda de activos seguros. El dólar perdió terreno frente al euro, con un cambio de 1,1871. La combinación de debilidad económica global y preocupaciones sanitarias locales había reorientado el apetito de riesgo de los inversores hacia refugios tradicionales, un patrón que probablemente definiría las próximas semanas de negociación.
Citations marquantes
El mercado abrió al alza pero terminó parcialmente en rojo por una caída de rendimientos de los bonos, señal de que los inversores buscan estos papeles por su característica de ser un valor refugio— Peter Cardillo, Spartan Capital Securities
La economía se enfría en China y los inversores se vuelven prudentes, pues temen la posibilidad de que se desacelere el crecimiento de la economía mundial— Peter Cardillo, Spartan Capital Securities