En los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump se reunió con nueve líderes latinoamericanos del Escudo de las Américas y les extendió una advertencia que es también una promesa: si sus gobiernos no pueden eliminar a los cárteles por sí solos, Washington lo hará en su lugar. La oferta, formulada con la misma franqueza con que fue pronunciada, revela una doctrina de intervención hemisférica que no pide permiso sino que lo anuncia. En el trasfondo, México —ausente de la alianza y señalado como epicentro del narcotráfico— encarna la tensión más profunda entre soberanía nacional y l
Trump ofrece intervención militar contra cárteles a aliados del Escudo de las Américas
Si no pueden, lo haremos nosotros por ustedes
¿Por qué Trump reúne específicamente a estos nueve países y no a otros de la región?
Porque todos ellos tienen gobiernos conservadores que comparten su visión sobre cómo combatir el crimen organizado. México y Brasil quedaron fuera precisamente porque sus gobiernos progresistas se oponen a que Estados Unidos haga operativos militares en su territorio.
Pero eso es importante aclarar: la alianza fue fundada en marzo, así que Trump ya había seleccionado a estos socios antes de esta reunión en la ONU. No es que haya convocado a todos los países latinoamericanos y algunos rechazaran.
¿Qué tan en serio debemos tomar la amenaza de intervención militar directa?
Trump fue muy explícito: dijo que si los gobiernos aliados no pueden eliminar a los cárteles, Estados Unidos lo hará por ellos. Y ante la Asamblea General advirtió que usará fuerza militar si los intereses estadounidenses se ven amenazados.
Aunque hay que notar que esto fue dicho en una reunión privada con aliados que ya están de acuerdo con él. No sabemos exactamente cómo reaccionarían otros gobiernos de la región si Estados Unidos intentara operativos militares en sus territorios sin consentimiento.
¿Qué significa que Trump haya mencionado a Maduro en Venezuela?
El mandatario paraguayo aplaudió que Estados Unidos haya arrestado y depuesto a Maduro, y pidió trabajar para democratizar Venezuela, Cuba y Nicaragua. Sugiere que la agenda del Escudo de las Américas va más allá del narcotráfico.
Aunque aquí hay que ser cuidadosos: el reportaje dice que el mandatario paraguayo "aplaudió" esto, pero no está claro si eso refleja una posición oficial de la alianza o solo la opinión de ese líder en particular.
El Pulso
- Trump ofreció intervención militar directa a sus aliados latinoamericanos si sus gobiernos no logran derrotar a los cárteles por cuenta propia, elevando la presión sobre toda la región.
- El Escudo de las Américas agrupa a nueve gobiernos conservadores, pero excluye a México y Brasil, creando una fractura visible en el mapa político latinoamericano.
- México fue señalado públicamente por Trump ante la ONU como el 'epicentro' del narcotráfico, incluso mientras el presidente afirmaba mantener buenas relaciones con Claudia Sheinbaum.
- Los líderes aliados respondieron con entusiasmo: Perú celebró su adhesión 'con gran determinación', Colombia defendió la alianza como escudo democrático, y Paraguay aplaudió la caída de Maduro.
- La amenaza de acción unilateral no quedó en el ámbito privado: Trump la repitió ante la Asamblea General, convirtiendo la advertencia en doctrina pública de política exterior.
En los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump se reunió con nueve líderes latinoamericanos del Escudo de las Américas y les extendió una advertencia que es también una promesa: si sus gobiernos no pueden eliminar a los cárteles por sí solos, Washington lo hará en su lugar. La oferta, formulada con la misma franqueza con que fue pronunciada, revela una doctrina de intervención hemisférica que no pide permiso sino que lo anuncia. En el trasfondo, México —ausente de la alianza y señalado como epicentro del narcotráfico— encarna la tensión más profunda entre soberanía nacional y la lógica de seguridad que Washington proyecta sobre el continente.
Donald Trump aprovechó los márgenes de la Asamblea General de la ONU para reunirse en Nueva York con nueve líderes latinoamericanos del Escudo de las Américas —una alianza conservadora impulsada por Washington desde marzo— y plantearles una oferta sin rodeos: si sus países no pueden eliminar a los cárteles por sí solos, Estados Unidos lo hará por ellos.
El presidente fue directo desde el inicio. Describió a los cárteles como 'fuerzas terroristas paramilitares' que controlan territorio en la región y aseguró el respaldo de Washington. Luego fue más lejos: 'Háganoslo saber y los eliminamos, o ustedes los eliminan por su cuenta. Si no pueden, lo haremos nosotros por ustedes'. La declaración no fue un desliz sino una postura deliberada, repetida horas después ante la Asamblea General.
La alianza refleja una división clara en Latinoamérica. México y Brasil, con gobiernos progresistas, están ausentes y rechazan explícitamente la presencia militar estadounidense en sus territorios. Esa ausencia tiene peso: Trump señaló a México como el 'epicentro' del narcotráfico ante la ONU, a pesar de afirmar que mantiene buenas relaciones con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los aliados presentes respondieron con entusiasmo. Keiko Fujimori elogió el 'liderazgo' de Trump y celebró la adhesión peruana con 'gran determinación'. El vicepresidente colombiano defendió la alianza como mecanismo para 'preservar las democracias'. El presidente paraguayo fue más lejos aún, aplaudiendo el arresto de Maduro e instando a trabajar por la democratización de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La amenaza de intervención militar debe leerse en su contexto más amplio: Washington declara estar dispuesto a actuar unilateralmente en el hemisferio si considera que su seguridad está en riesgo, con o sin invitación de los gobiernos locales.
Donald Trump se sentó esta semana en Nueva York con nueve líderes latinoamericanos en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas y les hizo una oferta directa: si sus gobiernos no pueden derrotar a los cárteles por su cuenta, Estados Unidos lo hará por ellos. La reunión reunió a los presidentes de Argentina, Chile, Ecuador, Guyana, Honduras, Paraguay, Perú y República Dominicana, además del vicepresidente de Colombia. Todos ellos forman parte del Escudo de las Américas, una alianza que Trump impulsó en marzo en Miami con líderes conservadores de la región específicamente para coordinar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Trump fue directo en su lenguaje. "Durante años, los cárteles han hecho la guerra a los pueblos de este hemisferio. Ahora nosotros les estamos haciendo la guerra a ellos", declaró al abrir el encuentro. Describió a estas organizaciones como "fuerzas terroristas paramilitares violentas" que controlan territorio en sus países, y aseguró que Washington respaldaría a sus aliados en la región para enfrentarlas. Luego fue más lejos: "Háganoslo saber y los eliminamos, o ustedes los eliminan por su cuenta. Me gusta todavía más eso. Si no pueden, lo haremos nosotros por ustedes". El presidente estadounidense también se atribuyó influencia en las victorias electorales de algunos de los mandatarios presentes.
La composición de la alianza refleja una división clara en Latinoamérica. El Escudo de las Américas reúne exclusivamente a gobiernos de orientación conservadora. Países como México y Brasil, con administraciones progresistas, no participan y se oponen explícitamente a que Estados Unidos realice operativos militares en sus territorios. Esta exclusión es significativa: México, precisamente, fue el blanco de críticas directas de Trump durante su intervención ante la Asamblea General el mismo martes. A pesar de afirmar que mantiene una buena relación con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, Trump señaló a México como el "epicentro" del narcotráfico e instó al gobierno mexicano a "recuperar" el control de su territorio.
Los líderes presentes respondieron con entusiasmo a la propuesta estadounidense. Keiko Fujimori, recientemente investida presidenta de Perú, expresó que su país se ha unido al Escudo de las Américas "con gran determinación y entusiasmo" y elogió el "liderazgo" de Trump. El vicepresidente colombiano defendió que la alianza sirve para "preservar las democracias" de la región. El mandatario paraguayo fue más allá, aplaudiendo que Estados Unidos haya arrestado y depuesto a Nicolás Maduro en Venezuela, e instó a "trabajar" para lograr la democratización de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La amenaza de intervención militar no fue casual. Durante su discurso ante la Asamblea General, Trump fue explícito: Estados Unidos usará la fuerza militar en Latinoamérica si sus intereses se ven amenazados. "Ya no permitiremos que amenazas contra América ganen terreno", fue el mensaje que dejó. La oferta hecha en la reunión privada con sus aliados conservadores debe leerse en este contexto más amplio: una declaración de que Washington está dispuesto a actuar unilateralmente si considera que la seguridad hemisférica está en riesgo, independientemente de que los gobiernos locales lo soliciten o no.
Citas Notables
Durante años, los cárteles han hecho la guerra a los pueblos de este hemisferio. Ahora nosotros les estamos haciendo la guerra a ellos— Donald Trump
Si no pueden, lo haremos nosotros por ustedes— Donald Trump