Trump pasó de insistir en que otros países enviaran buques de guerra al estrecho a declarar que no necesitaba ayuda, tras el rechazo de la mayoría de líderes europeos. Los aliados de la OTAN argumentaron que no iniciarían una guerra que no les pertenece, mientras Trump cuestionó el compromiso de la alianza con la seguridad estadounidense.
Trump arremete contra aliados europeos tras fracasar en coalición para Ormuz
Los ayudamos, y ellos no nos ayudaron
¿Por qué Trump cambió tan abruptamente de pedir ayuda a decir que no la necesitaba?
Porque los aliados dijeron que no. Pasó de insistir en que otros países enviaran buques de guerra a declarar que no los necesitaba. Es una forma de salvar la cara después de un fracaso.
Pero ¿realmente fracasó? Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos dijeron que sí. ¿Cuántos barcos enviaron realmente, o solo dijeron que lo harían?
El reportaje no especifica. Trump dijo que algunos países estaban de acuerdo, pero no detalló las condiciones ni los compromisos reales.
¿Y por qué los europeos se negaron?
Argumentaron que no iniciarían una guerra que no les pertenece. Starmer fue claro: esto no es una misión de la OTAN. Alemania fue más contundente aún.
Pero Trump dice que ellos dependen del petróleo que pasa por el estrecho. ¿Es ese un argumento válido?
Es válido como argumento de interés propio. Pero los europeos respondieron que eso no significa que tengan que participar en una guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron.
¿Qué tan serias son las amenazas implícitas de represalias?
Trump invocó el apoyo estadounidense a Ucrania como ejemplo de sacrificio no correspondido. Eso sugiere que podría reducir ese apoyo.
Pero ¿dijo explícitamente que lo haría? Dijo que no tenía nada en mente pero que no estaba entusiasmado.
Exacto. Son insinuaciones, no amenazas directas. Pero el mensaje está claro para los aliados.
¿Qué pasa ahora?
Los aliados europeos están en una posición incómoda. Trump está frustrado y ha demostrado que puede cambiar de postura rápidamente. Tienen que esperar a ver si sigue adelante con represalias.
Y la OTAN como alianza defensiva no tiene obligación de participar en esto, porque fue Estados Unidos e Israel quienes atacaron a Irán, no al revés.
El Pulso
- Trump pasó de exigir que otros países enviaran buques de guerra al estrecho a declarar que no necesitaba ayuda, tras el rechazo de la mayoría de líderes europeos
- Irán cerró el estrecho de Ormuz, bloqueando aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial
- Trump no buscó respaldo internacional antes de lanzar la guerra a finales de febrero, salvo del gobierno israelí
- El primer ministro británico Starmer y el ministro de Defensa alemán Pistorius rechazaron participar, argumentando que no era su guerra
Trump pasó de insistir en que otros países enviaran buques de guerra al estrecho a declarar que no necesitaba ayuda, tras el rechazo de la mayoría de líderes europeos. Los aliados de la OTAN argumentaron que no iniciarían una guerra que no les pertenece, mientras Trump cuestionó el compromiso de la alianza con la seguridad estadounidense.
Trump fracasó en reunir una coalición internacional para vigilar el estrecho de Ormuz y aremetió contra aliados europeos de la OTAN que rechazaron participar en su guerra contra Irán, amenazando implícitamente con represalias.
Donald Trump pasó apenas unos días intentando armar una coalición internacional para patrullar el estrecho de Ormuz antes de que el proyecto se desmoronara el martes. Cuando los líderes europeos rechazaron sumarse a lo que él presentaba como una prueba de lealtad, el presidente cambió de táctica con una brusquedad que sorprendió incluso a quienes lo conocen bien. Sentado en la Oficina Oval durante una reunión con el taoiseach de Irlanda por el Día de San Patricio, Trump declaró que en realidad no necesitaba ayuda de nadie. Fue un giro notable viniendo de alguien que días antes había insistido con vehemencia en que otros países enviaran sus buques de guerra al estrecho para escoltar petroleros.
El contexto de la demanda era claro: Irán había cerrado esa vía marítima crucial, bloqueando aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial y disparando los precios globales de la energía. Trump argumentaba que para países que dependen de Estados Unidos para su seguridad, enviar barcos navales sería un esfuerzo mínimo. Incluso llegó a afirmar que había escuchado de numerosos países cuyos buques estaban en camino. Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos habían mostrado disposición, aunque Trump no especificó bajo qué condiciones lo harían. Pero la mayoría de los líderes extranjeros se resistió, argumentando que no se dejarían atrapar en una guerra que no habían iniciado.
La realidad es que Trump no había buscado respaldo internacional antes de lanzar la guerra a finales de febrero, salvo del gobierno israelí. Muchos líderes europeos y del golfo Pérsico dijeron haber sido tomados por sorpresa cuando comenzaron las primeras operaciones. Ahora se enfrentaban a un presidente estadounidense que se sentía menospreciado y que prometía recordar lo que describió como la inacción impactante de sus aliados. Cuando se le preguntó si replantearía el compromiso de Estados Unidos con la OTAN, Trump respondió que actualmente no tenía nada en mente, pero que no estaba exactamente entusiasmado.
La frustración de Trump se dirigió específicamente hacia los líderes europeos. Dijo que la OTAN estaba cometiendo un error muy tonto y cuestionó si la alianza alguna vez estaría ahí para Estados Unidos. Fue particularmente duro con el primer ministro británico Keir Starmer, comparándolo desfavorablemente con Winston Churchill mientras señalaba un busto de bronce en la Oficina Oval. Sobre el presidente francés Emmanuel Macron, quien había declinado unirse a un grupo de trabajo para asegurar el estrecho, Trump predijo que pronto dejaría el cargo, aunque el mandato de Macron no expira hasta mayo de 2027.
Los aliados europeos habían dejado clara su posición. El primer ministro británico Starmer declaró que esa no sería una misión de la OTAN. El ministro de Defensa alemán Boris Pistorius fue más directo: esta no es nuestra guerra, no la iniciamos. La cuestión fundamental era que fueron Estados Unidos e Israel quienes atacaron a Irán, lo que llevó a otros miembros de la OTAN a cuestionar por qué la alianza se involucraría. El gobierno de Trump argumentaba que se estaba defendiendo de un ataque preventivo iraní contra activos estadounidenses en la región, aunque reportes de CNN indicaban que la inteligencia no respaldaba esa afirmación.
Trump también invocó repetidamente el apoyo estadounidense a Ucrania en su guerra con Rusia como evidencia de sacrificio no correspondido. Los ayudamos, dijo, y ellos no nos ayudaron, y creo que eso es algo muy malo para la OTAN. Esta línea de argumentación sugería cómo podría castigar a la alianza en el futuro, aunque Trump ha reflexionado abiertamente sobre retirar el apoyo a la OTAN en ocasiones anteriores. En los últimos meses se había mostrado más positivo después de que los miembros acordaran aumentar el gasto en defensa.
La reunión con el taoiseach irlandés Micheál Martin duró 45 minutos, durante los cuales Martin se limitó en gran medida a escuchar. Irlanda no es miembro de la OTAN y carece de capacidad militar para ayudar en el estrecho, aunque quisiera. La guerra en Irán es extremadamente impopular en la isla, donde existe un apoyo profundamente arraigado a la causa palestina. Cuando se mencionaron comentarios de la presidenta de Irlanda Catherine Connolly sobre que la guerra violaba el derecho internacional, Trump respondió que ella tenía suerte de que él existiera. Cuando Martin intervino, enfatizó el deseo de Irlanda de resolver el conflicto de manera pacífica, invocando la experiencia de su país con los Troubles, los 30 años de violencia sectaria que finalmente terminaron. Lo que quedó sin decirse fue el papel central que jugó Estados Unidos, a través del entonces presidente Bill Clinton y su enviado especial George Mitchell, en lograr esa paz.
Citas Notables
Creo que la OTAN está cometiendo un error muy tonto. Y desde hace mucho he dicho que me pregunto si la OTAN alguna vez estaría ahí para nosotros— Donald Trump
Permítanme ser claro: esa no será —ni se ha concebido nunca como tal— una misión de la OTAN— Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido