Trabajadores del centro de ébola en Congo se declaran en huelga por salarios impagos

El brote de ébola ha causado 702 muertes confirmadas entre 1.926 casos, afectando directamente a trabajadores sanitarios que contraen el virus mientras laboran sin compensación.
No sabemos cómo es posible no haber cobrado durante dos meses
Un trabajador sanitario explica por qué el personal del hospital se declaró en huelga en medio del brote más grave de ébola del continente.
Mark

¿Por qué un hospital cierra justo cuando más se lo necesita?

Mimi

Porque los trabajadores no pueden seguir regalando su tiempo y su riesgo. Dos meses sin salario no es un retraso administrativo, es un colapso de confianza.

Mark

¿El gobierno dice que tiene los medios para pagar?

Mimi

Sí, pero "tener los medios" y transferir dinero son cosas distintas. Mientras tanto, la gente que entierra a los muertos del ébola no tiene dinero para comprar comida.

Mark

¿Cuál es el virus que está causando este brote?

Mimi

El Bundibugyo. Es raro, no tiene vacuna, no tiene tratamiento aprobado. Es lo peor que podría pasar en el peor momento posible.

Mark

¿Cuántas personas han muerto?

Mimi

702 confirmadas entre casi dos mil casos. Pero esos números crecen cada día, y ahora el hospital que debería contenerlo está cerrado.

Mark

¿Qué pasa con los trabajadores humanitarios extranjeros?

Mimi

Algunos se enfermaron. Un médico estadounidense, luego un trabajador humanitario. Vinieron a ayudar y contrajeron el virus. Eso es lo que sucede cuando trabajas sin protección adecuada, sin apoyo, sin esperanza de que alguien cuide de ti.

  • Decenas de trabajadores del Hospital General de Rwampara bloquearon el acceso el lunes exigiendo salarios adeudados desde mayo
  • El brote de ébola causado por el virus Bundibugyo es el de mayor crecimiento en África, con 1.926 casos confirmados y 702 muertes
  • El personal en huelga incluye epidemiólogos, investigadores de casos, conductores y sepultureros
  • Un segundo ciudadano estadounidense, trabajador humanitario, fue trasladado a Alemania después de contraer ébola

El personal del Hospital General de Rwampara, incluidos epidemiólogos y sepultureros, bloqueó el acceso al centro médico exigiendo pagos adeudados desde mayo. El brote actual de ébola causado por el virus Bundibugyo es el de mayor crecimiento en África, con 1.926 casos confirmados y 702 muertes hasta ahora.

Decenas de trabajadores del principal centro de tratamiento del ébola en la República Democrática del Congo se declararon en huelga por falta de pago de salarios y bonificaciones durante dos meses, paralizando operaciones en medio del brote más grave registrado en el continente.

El lunes, decenas de trabajadores del Hospital General de Rwampara cerraron las puertas de lo que debería ser el bastión de la respuesta contra el ébola en el noreste de la República Democrática del Congo. Epidemiólogos, investigadores de casos, conductores y sepultureros bloquearon la carretera de acceso al centro médico. No era un acto de sabotaje. Era un acto de supervivencia. Llevaban dos meses sin cobrar.

La República Democrática del Congo enfrenta desde mayo una oleada de contagios que ya marca un récord continental. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África confirmaron la semana pasada que el brote actual es el de mayor crecimiento jamás registrado en el continente. El virus responsable es el Bundibugyo, una cepa rara sin vacuna ni tratamiento aprobado. Hasta ahora hay 1.926 casos confirmados y 702 muertes.

En medio de esta crisis sanitaria, el personal médico y de apoyo que trabaja en primera línea descubrió que las autoridades congoleñas simplemente no les pagaba. Bahati Claude, trabajador sanitario en la zona de salud de Rwampara, expresó la frustración con una claridad que atraviesa cualquier barrera idiomática: "No sabemos cómo es posible no haber cobrado durante dos meses. No queremos abandonar el trabajo". Pero el trabajo sin salario no es trabajo. Es sacrificio no compensado. Es una elección imposible.

La huelga no fue espontánea. Algunos trabajadores ya habían comenzado a protestar la semana anterior, acusando a las autoridades de incumplimiento desde el inicio del brote el 15 de mayo. Ese día, el gobierno declaró oficialmente lo que la Organización Mundial de la Salud señala que ya llevaba semanas circulando sin detección: un nuevo brote de ébola.

Cuando el ministro de Salud congoleño, Roger Kamba, visitó Ituri la semana pasada, reconoció el problema pero lo enmarcó como una cuestión administrativa. Afirmó que el gobierno estaba verificando las listas de nómina porque algunos nombres no relacionados con la respuesta al brote habían sido añadidos. "Debemos asegurarnos de que estos pagos lleguen a las personas correctas", dijo. Reconoció también "desafíos, en particular cambios en las listas, que han derivado en quejas de personas que dicen que no se les está pagando aunque están trabajando". Su conclusión fue que el gobierno tiene "los medios para resolver esto". Pero los medios no son lo mismo que la voluntad, y la voluntad no es lo mismo que el dinero en la cuenta bancaria de alguien que arriesga su vida cada día.

La crisis se extiende más allá de las fronteras congoleñas. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció el lunes que un segundo ciudadano estadounidense, trabajador humanitario en el este del Congo, fue trasladado a Alemania después de contraer ébola. El primero fue un médico que trabajaba en el país durante las primeras semanas del brote. Estos no son números abstractos. Son personas que vinieron a ayudar y se enfermaron en el proceso.

Ahora el hospital está cerrado. La respuesta al brote más grave que ha visto el continente africano está paralizada por falta de pago. Los trabajadores que se niegan a abandonar sus puestos tampoco pueden permanecer en ellos. Es un callejón sin salida que refleja una verdad más amplia: no se puede contener una epidemia cuando los que la contienen no pueden alimentar a sus familias.

No sabemos cómo es posible no haber cobrado durante dos meses. No queremos abandonar el trabajo
— Bahati Claude, trabajador sanitario en la zona de salud de Rwampara
Debemos asegurarnos de que estos pagos lleguen a las personas correctas. Hemos afrontado algunos desafíos, en particular cambios en las listas, que han derivado en quejas de personas que dicen que no se les está pagando aunque están trabajando
— Roger Kamba, ministro de Salud de la República Democrática del Congo
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