En el umbral de una nueva administración, TikTok regresó a los teléfonos de 170 millones de estadounidenses después de apenas un día de silencio digital. La Corte Suprema había avalado una ley que exigía separar la plataforma de su matriz china, ByteDance, pero Donald Trump —a horas de asumir la presidencia— ofreció garantías que devolvieron la señal. Lo que se perfila no es una resolución, sino el inicio de una negociación sobre quién controla, y en qué medida, las plataformas que moldean la conversación pública en la era digital.