Citroën termina su producción en Argentina con el último Berlingo fabricado en Palomar; los nuevos modelos llegarán importados desde Europa con aranceles reducidos. El nuevo CEO Antonio Filosa implementa FaSTLAne 2030 tras la renuncia de Tavares, priorizando Jeep, Ram, Peugeot y Fiat con el 70% de inversiones en marcas.
Stellantis abandona Citroën en Argentina e impulsa su apuesta por híbridos y vehículos eléctricos
La tecnología solo importa si mejora la vida cotidiana de los clientes
¿Por qué Stellantis decidió cerrar la producción de Citroën precisamente ahora, después de 65 años?
El Berlingo llevaba 28 años sin renovación y el segmento de utilitarios apenas representa el 2,5% del mercado argentino. Invertir en una nueva generación simplemente no tenía sentido económico a esa escala.
¿Qué significa que los nuevos modelos lleguen importados con aranceles reducidos?
El acuerdo Mercosur-Unión Europea baja los aranceles del 35% al 17,5%. Eso hace más viable traer vehículos desde Europa que fabricarlos localmente con tecnología obsoleta.
¿Es Argentina un caso aislado o parte de algo más grande?
Es apenas un reflejo. Stellantis está reorganizando su portafolio de 14 marcas a nivel mundial. Cuatro marcas —Jeep, Ram, Peugeot, Fiat— recibirán el 70% de las inversiones. Marcas regionales como Citroën quedan en segundo plano.
¿Qué cambió en la cúpula de la empresa?
Carlos Tavares fue forzado a renunciar en diciembre de 2024 por resultados financieros desastrosos, especialmente en Norteamérica. Antonio Filosa llegó con la misión de reequilibrar las cuentas y redirigir la estrategia.
¿Cuál es el plan concreto para los próximos años?
FaSTLAne 2030: 60.000 millones de euros en cinco años. Lanzarán más de 60 vehículos nuevos, incluyendo 29 eléctricos y 15 híbridos enchufables. La apuesta es por tecnología modular, inteligencia artificial integrada y una oferta multienergía.
¿Qué pasa con Sudamérica en este plan?
Crecimiento del 10% impulsado por pickups, expandiéndose más allá de Brasil y Argentina. También hay alianzas con Leapmotor para fabricar en Brasil y con Dongfeng para el mercado chino.
The Pulse
- Último Citroën Berlingo fabricado en Palomar el viernes pasado; cierra 65 años de producción en Argentina
- FaSTLAne 2030: inversión de 60.000 millones de euros en cinco años
- Jeep, Ram, Peugeot y Fiat recibirán el 70% de inversiones en marcas y productos
- Lanzamiento de 60+ vehículos nuevos hasta 2030: 29 eléctricos, 15 híbridos enchufables, 24 híbridos eléctricos
- Sudamérica: crecimiento del 10% impulsado por pickups; alianzas con Leapmotor en Brasil y Dongfeng en China
Citroën termina su producción en Argentina con el último Berlingo fabricado en Palomar; los nuevos modelos llegarán importados desde Europa con aranceles reducidos. El nuevo CEO Antonio Filosa implementa FaSTLAne 2030 tras la renuncia de Tavares, priorizando Jeep, Ram, Peugeot y Fiat con el 70% de inversiones en marcas.
Stellantis deja de fabricar Citroën en Argentina tras 65 años y presenta FaSTLAne 2030, un plan de inversión de 60.000 millones de euros enfocado en híbridos, vehículos eléctricos y cuatro marcas globales clave.
El viernes pasado, en la planta de Palomar en Buenos Aires, salió de la línea de montaje el último Citroën Berlingo fabricado en Argentina. Con esa unidad terminaba una presencia de 65 años de la marca francesa en el país, una historia que había comenzado en 1961 con el icónico 2CV. La decisión de Stellantis de cerrar la producción de Citroën en territorio argentino responde a razones económicas claras: el modelo llevaba 28 años en el mercado sin renovación, y la inversión requerida para fabricar la nueva generación no se justificaba en un segmento que apenas representa el 2,5% del mercado local. Los nuevos Berlingo y sus equivalentes Peugeot Partner llegarán importados desde Europa, beneficiándose del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea que reduce los aranceles de importación del 35% al 17,5%.
Esta decisión argentina es apenas un reflejo de una transformación mucho más profunda que está atravesando el gigante automotriz a escala global. Hace poco más de un año, en diciembre de 2024, el entonces CEO Carlos Tavares fue obligado a renunciar tras resultados financieros desastrosos, particularmente en el mercado norteamericano. Su sucesor, Antonio Filosa, asumió con la misión de reequilibrar las cuentas del holding que posee la mayor cantidad de marcas en la industria mundial y redirigir la estrategia de la compañía en un contexto donde todas las automotrices históricas enfrentan un escenario industrial completamente transformado.
Este cambio de rumbo tiene un nombre y un horizonte temporal definido: FaSTLAne 2030. Presentado el jueves pasado en Auburn Hills, Michigan, durante el día de inversores, el plan representa una apuesta de 60.000 millones de euros distribuidos en cinco años, con el objetivo de acelerar el crecimiento y optimizar la rentabilidad global. La estrategia se articula en seis pilares que van desde una revaluación del rol de cada una de las 14 marcas del grupo hasta nuevas inversiones en plataformas tecnológicas y el fortalecimiento de regiones clave. Jeep, Ram, Peugeot y Fiat serán las cuatro marcas globales que concentrarán el 70% de las inversiones destinadas a marcas y productos, mientras que marcas regionales como Chrysler, Dodge, Citroën, Opel y Alfa Romeo mantendrán un enfoque más localizado. DS y Lancia evolucionarán como sellos especializados bajo la gestión de Citroën y Fiat respectivamente, y Maserati sumará dos nuevos modelos de segmento premium.
Hasta 2030, Stellantis planea lanzar más de 60 vehículos nuevos y realizar 50 renovaciones importantes que abarquen todas las tecnologías de propulsión. El portafolio incluirá 29 vehículos completamente eléctricos, 15 híbridos enchufables o de autonomía extendida, 24 híbridos eléctricos y 39 modelos con motor de combustión interna o sistemas mild hybrid. La inversión de 36.000 millones de euros destinada a marcas y productos se distribuye de manera desigual: América del Norte recibe el 60% con una meta de crecimiento de ingresos del 25%, mientras que Europa obtiene el 40% restante con un objetivo de crecimiento del 15% impulsado por vehículos eléctricos urbanos accesibles fabricados en Italia. En Sudamérica, la apuesta es más modesta: un crecimiento del 10% basado en la expansión de la oferta de pickups más allá de Brasil y Argentina, los mercados principales de la región.
Los 24.000 millones de euros restantes se invertirán en plataformas, sistemas de propulsión y tecnologías globales, con la modularidad como elemento clave. La mitad de la producción anual se apoyará en tres plataformas globales, incluyendo la nueva arquitectura STLA One. El plan también contempla el desarrollo de sistemas basados en inteligencia artificial en todos los niveles: STLA Brain para arquitectura de software y computación, STLA SmartCockpit para la interfaz de usuario vehicular, y STLA AutoDrive para conducción autónoma escalable. Todos estos sistemas estarán disponibles ya en 2027, y para 2030, el 35% de los vehículos del grupo integrará al menos una de estas tecnologías.
La estrategia incluye también la creación y expansión de asociaciones estratégicas con actores relevantes en distintas regiones. Stellantis es propietaria del 51% de Leapmotor, empresa china de la que posee los derechos comerciales e industriales fuera de China, y planea instalar fábricas en España y Brasil. También se anunció cooperación con Dongfeng para ampliar la producción de modelos Peugeot y Jeep en el mercado chino, y la creación de una joint venture europea. Las alianzas con Tata refuerzan la competitividad en Asia Pacífico, Oriente Medio, África y Sudamérica, mientras que una similar con Jaguar Land Rover explorará desarrollo de productos para Estados Unidos.
En el plano industrial, FaSTLAne 2030 prevé aumentar la utilización de la capacidad actual del 60% al 80% en Europa y Estados Unidos para 2030. Aunque el plan incluye la reducción de capacidad en Europa en más de 800.000 unidades mediante la reutilización de plantas como la de Poissy en Francia, también contempla la expansión de la producción en Estados Unidos y la localización de productos en Oriente Medio y África. El concepto central que guía toda la estrategia es la tecnología "hecha para humanos": la compañía lo sintetiza en un principio simple que rechaza la tecnología por la tecnología misma, insistiendo en que solo importa si mejora la vida cotidiana de los clientes reales.
Notable Quotes
La tecnología solo importa si mejora la vida cotidiana de los clientes reales. Nada de tecnología sin un propósito.— Stellantis, en la presentación de FaSTLAne 2030