Spaldin advierte: el 40% de proyectos científicos brillantes quedan sin financiación en Europa

El 40% de las ideas brillantes quedan sin apoyo
Spaldin describe cómo las limitaciones presupuestarias del ERC dejan sin financiación proyectos científicos excelentes.
Mark

¿Cómo es posible que un proyecto con calificación excelente no reciba financiación? ¿Qué significa realmente esa calificación?

Mimi

Significa que ha pasado la evaluación más rigurosa de pares científicos. Los evaluadores dicen: esto es investigación de primera categoría, merece hacerse. Pero el ERC solo tiene dinero para el 60% de esos proyectos.

Luke

¿Y quién decide cuál 60%? ¿Hay criterios secundarios, o es simplemente una lotería entre los excelentes?

Mimi

Spaldin no lo especifica en la entrevista. Eso es un detalle importante que no está claro.

Mark

Entonces el problema es presupuestario, no de calidad. Si tuvieran más dinero, financiarían esos proyectos.

Mimi

Exacto. Pero además está el tema de la inflación. Spaldin dice que ni siquiera duplicar el presupuesto sería suficiente porque los costos de investigación han subido sin que las ayudas se ajusten.

Luke

¿Desde cuándo no se ajustan? ¿Cuánta inflación acumulada estamos hablando?

Mimi

Desde el lanzamiento del ERC. Pero no da números específicos de cuánto se ha perdido en poder adquisitivo.

Mark

¿Y eso afecta a todos los campos por igual, o hay diferencias?

Mimi

Spaldin no lo detalla. Pero es lógico pensar que la física experimental o la ingeniería, que requieren equipamiento costoso, sufren más que la teoría.

Luke

Lo que me preocupa es que esto podría estar sesgando qué investigación se hace. Si solo puedes financiar proyectos baratos, dejas fuera la ciencia cara.

Mimi

Ese es exactamente el riesgo que Spaldin está señalando. Por eso insiste en defender la investigación guiada por curiosidad, no por agendas políticas o presupuestos.

  • El 40% de los proyectos científicos que superan los estándares más exigentes del ERC quedan sin fondos cada año, no por ser insuficientes, sino porque el presupuesto simplemente se agota antes de llegar a ellos.
  • La inflación acumulada desde la creación del ERC ha erosionado el valor real de las subvenciones hasta el punto de que duplicar el presupuesto actual no bastaría para recuperar la capacidad investigadora perdida.
  • El modelo del ERC —financiar ciencia impulsada por la curiosidad, sin imponer agendas políticas ni tecnologías de moda— está bajo presión mientras la UE negocia el sucesor de Horizonte Europa.
  • Spaldin libra una batalla institucional en Bruselas para que el próximo marco europeo no sacrifique la investigación exploratoria en el altar de los objetivos estratégicos predefinidos por los gobiernos.
  • Si los políticos terminan decidiendo qué preguntas científicas merecen respuesta, advierte Spaldin, cambia no solo el presupuesto, sino la naturaleza misma de la ciencia europea.

En los márgenes del presupuesto europeo, cuatro de cada diez proyectos científicos calificados como excelentes mueren sin financiación, no por falta de mérito, sino por falta de dinero. Nicola Spaldin, vicepresidenta del Consejo Europeo de Investigación, pone nombre a una paradoja que define nuestra época: vivimos en una era que proclama el valor del conocimiento mientras recorta silenciosamente su sustento. Con el próximo marco europeo de I+D+i en negociación, la pregunta de fondo no es cuánto invertir, sino qué tipo de ciencia queremos ser capaces de imaginar.

Nicola Spaldin llega al Instituto Nacional de Física Nuclear italiano con un diagnóstico incómodo: el Consejo Europeo de Investigación financia solo el 60% de los proyectos que sus propios evaluadores califican como excelentes. El 40% restante no son propuestas mediocres ni trabajos de segunda fila. Son ideas que han superado los filtros más rigurosos de la ciencia europea y aun así no encuentran respaldo económico. Spaldin, catedrática en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y experta en materiales multiferroicos, conoce este problema desde adentro: lleva meses gestionándolo como vicepresidenta del ERC desde enero de 2026.

El presupuesto insuficiente es solo la primera capa del problema. Desde su fundación, el ERC nunca ha ajustado sus subvenciones a la inflación, lo que ha erosionado progresivamente el poder adquisitivo de cada euro concedido. El efecto acumulado es tan profundo que, según Spaldin, ni siquiera duplicar el presupuesto actual permitiría recuperar la capacidad de investigación que se ha perdido por el camino. Los costes suben; las ayudas, no.

Esta crisis presupuestaria amenaza algo que Spaldin considera esencial: el modelo del ERC como organismo que financia ciencia desde la base, sin imponer prioridades estratégicas ni favorecer tecnologías de moda. El ERC apoya el conocimiento en el sentido más amplio —ciencias de la vida, física, ingeniería, humanidades y ciencias sociales— sin que ningún comité político decida qué preguntas merecen respuesta. Es la tradición del Wissenschaft, la ciencia como búsqueda del saber por sí mismo.

Ese modelo está ahora en disputa. Mientras la Unión Europea negocia el marco que sucederá a Horizonte Europa, Spaldin defiende que la investigación exploratoria no quede subordinada a objetivos estratégicos definidos desde los gobiernos. La batalla se libra en los pasillos de Bruselas, pero sus consecuencias se sentirán en cada laboratorio del continente: si los políticos terminan eligiendo qué ciencia se hace, la naturaleza misma de la investigación europea habrá cambiado.

Nicola Spaldin se sienta frente a los micrófonos del Instituto Nacional de Física Nuclear italiano con un mensaje incómodo: el dinero simplemente no alcanza. Como vicepresidenta del Consejo Europeo de Investigación desde enero de 2026, responsable de las áreas de Ciencias Físicas e Ingeniería, Spaldin conoce bien el lado oscuro de la excelencia académica. Cada año, su organismo recibe propuestas de investigación que merecen financiación según los más rigurosos estándares científicos. Y cada año, rechaza casi la mitad de ellas.

La cifra es brutal en su sencillez: solo el 60% de los proyectos que obtienen una calificación excelente logran fondos. Eso significa que alrededor del 40% de las ideas brillantes, aquellas que podrían impulsar el conocimiento humano o transformar la sociedad, quedan sin respaldo. No son propuestas mediocres ni trabajos de investigadores sin mérito. Son proyectos que han pasado la evaluación más exigente y aun así no encuentran dinero. Spaldin, catedrática de Teoría de Materiales en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y reconocida por sus investigaciones sobre materiales multiferroicos que combinan propiedades magnéticas y eléctricas, expone este diagnóstico con la precisión de quien vive el problema desde adentro.

Pero el presupuesto insuficiente es solo parte del problema. Spaldin señala que desde el lanzamiento del ERC, la organización nunca ha ajustado el monto de sus subvenciones a la inflación. El efecto acumulado es devastador: incluso duplicar el presupuesto sería insuficiente para recuperar la capacidad de investigación que se ha erosionado. Los costos de la investigación suben año tras año, pero el dinero disponible por proyecto no sigue ese ritmo. Es como si los investigadores tuvieran que hacer más con menos, indefinidamente.

Esta situación choca directamente con la filosofía que Spaldin defiende para el ERC. La organización no marca direcciones de investigación ni define prioridades estratégicas desde arriba. Es un organismo que surge desde la base, que financia la investigación de vanguardia que proviene directamente de la comunidad científica, sin favorecer áreas de moda o tecnologías específicas. Spaldin lo describe con precisión: el ERC apoya la ciencia en el sentido alemán de Wissenschaft, es decir, el conocimiento por sí mismo. Eso abarca no solo las ciencias de la vida, las ciencias físicas y la ingeniería, sino también la investigación en ciencias sociales y humanidades, siempre sin establecer direcciones prioritarias.

Ese modelo está ahora en riesgo. Mientras Horizonte Europa llega a su fin y la Unión Europea define el próximo programa marco para investigación, desarrollo e innovación, Spaldin ve la necesidad de defender algo que considera fundamental: la capacidad de los investigadores para llevar a cabo investigación impulsada por la curiosidad, no orientada a agendas políticas predefinidas. Es una batalla que se libra en los pasillos de Bruselas, pero sus consecuencias se sienten en cada laboratorio de Europa. Si el próximo marco europeo prioriza objetivos estratégicos sobre la investigación exploratoria, si los políticos deciden qué preguntas científicas merecen respuesta, el modelo cambia. Y con él, la naturaleza misma de la investigación europea.

Solo podemos financiar el 60% de las propuestas que obtienen una calificación excelente, lo que significa que alrededor del 40% de las ideas brillantes quedan sin apoyo
— Nicola Spaldin, vicepresidenta del ERC
Nuestro objetivo es financiar la investigación de vanguardia que proviene directamente de la comunidad de investigadores, sin favorecer áreas de moda o tecnológicamente específicas
— Nicola Spaldin
Möchten Sie die ganze Geschichte? Das Original lesen bei El Confidencial ↗
Kontakt FAQ