Siete gatos del parque Kennedy en Miraflores hallados muertos o críticos por envenenamiento

Siete gatos fueron envenenados, cuatro murieron y tres quedaron en estado crítico; se presume más animales desaparecidos también fueron envenenados.
Alguien ha estado envenenando a estos gatos de forma deliberada y sistemática
Entre el 13 y 22 de marzo, siete gatos fueron hallados muertos o en estado crítico en el Parque Kennedy.
Mark

¿Por qué alguien querría envenenar gatos en un parque público?

Mimi

No está claro. El parque Kennedy es un espacio turístico donde estos animales son parte del paisaje. Algunos residentes podrían verlos como una molestia, pero el acto de envenenar es deliberado y sistemático.

Mark

¿Cuántos gatos vivían allí antes del envenenamiento?

Mimi

No hay un número exacto. Por eso la municipalidad está haciendo el censo con microchips ahora. Pero eran suficientes como para ser considerados parte de la identidad del parque.

Mark

¿Qué tan grave es lo que encontraron en los análisis?

Mimi

Aún no hay resultados de los análisis toxicológicos. Saben que fue veneno, pero no qué tipo. Eso es crucial para entender si fue algo común o algo específicamente elegido para matar animales.

Mark

¿Los dos gatos que sobrevivieron van a recuperarse completamente?

Mimi

Están en observación veterinaria. Recibieron antídoto y tratamiento de apoyo, pero el pronóstico no se ha hecho público. El envenenamiento causa daño hepático, así que su recuperación dependerá de qué tan rápido fueron tratados.

Mark

¿Qué pasa ahora con la seguridad del parque?

Mimi

El grupo voluntario está revisando constantemente. La municipalidad está registrando a todos los gatos. Pero sin identificar a los responsables, es difícil garantizar que no vuelva a ocurrir.

  • En menos de diez días, cuatro gatos del Parque Kennedy murieron envenenados y tres más fueron encontrados en estado crítico, desatando la alarma entre voluntarios y vecinos.
  • Los voluntarios sospechan que la cifra real es mayor: varios gatos han desaparecido de sus puntos habituales de alimentación sin dejar rastro, presumiblemente también envenenados.
  • El Grupo Voluntario de Defensa Felina recolecta muestras de tierra, plantas y necropsias para identificar el tipo de veneno y a los responsables, aunque hasta ahora no hay sospechosos.
  • Dos gatos sobrevivieron gracias a la intervención veterinaria de urgencia con antídoto, suero y protector hepático, y permanecen bajo observación.
  • La Municipalidad de Miraflores impulsa un censo con microchips para registrar a los gatos del parque y contar con herramientas legales para sancionar futuros actos de maltrato animal.

En el corazón de Miraflores, donde los gatos del Parque Kennedy han sido durante años una presencia familiar y querida, alguien comenzó a colocar veneno en los lugares donde estos animales se alimentan. Entre el 13 y el 22 de marzo, siete gatos fueron hallados muertos o agonizantes, una pérdida que revela no solo crueldad anónima, sino también la fragilidad de los vínculos entre los seres humanos y los animales que eligen cuidar. La comunidad de voluntarios y la municipalidad responden ahora con investigación y registro, buscando convertir el dolor en protección.

El Parque Kennedy de Miraflores es un espacio verde conocido por todos los limeños, y sus gatos —cuidados por asociaciones de voluntarios— forman parte de su identidad desde hace años. Pero entre el 13 y el 22 de marzo, alguien comenzó a envenenarlos.

El primer cadáver fue hallado el 13 de marzo por personal municipal de Zoonosis. En los días siguientes aparecieron tres más. El 21 y 22 de marzo, tres gatos fueron encontrados agonizantes y trasladados de urgencia a una clínica veterinaria: uno murió en el camino, los otros dos recibieron Konabiot como antídoto y lograron sobrevivir bajo observación.

Los voluntarios advierten que la cifra podría ser mayor. Varios gatos han desaparecido de sus zonas habituales de alimentación —el parque 7 de Junio, el Parque Kennedy y el pasaje Raúl Porras Barnechea— y se presume que también fueron envenenados, aunque no hay certeza de cuántos murieron sin ser encontrados.

El Grupo Voluntario de Defensa Felina recolecta muestras de tierra, plantas y necropsias para identificar el veneno utilizado, mientras revisa sistemáticamente a todos los animales del área. No hay sospechosos identificados.

En paralelo, la Municipalidad de Miraflores avanza en un censo de gatos mediante microchips, iniciado el 9 de marzo, con el objetivo de registrar la población felina del parque y contar con mecanismos legales para sancionar actos de maltrato. La medida llega tarde para los siete gatos ya envenenados, pero podría servir como escudo frente a futuros ataques.

El Parque Kennedy de Miraflores es uno de esos lugares que los limeños conocen bien: un espacio verde en el corazón del distrito, punto de encuentro de turistas y residentes, poblado durante años por gatos que se han convertido en parte de su identidad. Esos animales, cuidados por asociaciones de voluntarios, representaban una suerte de bienvenida viviente para quien visitaba el parque. Pero en las últimas semanas, alguien ha estado envenenando a estos gatos.

Entre el 13 y el 22 de marzo, el Grupo Voluntario de Defensa Felina reportó el hallazgo de siete animales muertos o en condición crítica. El primer cadáver fue descubierto el 13 de marzo por personal del área de Zoonosis de la Municipalidad de Miraflores. Tres días después, el 18 de marzo, apareció otro. El 20 llegó un tercero. El 22, un cuarto. En esa misma fecha, el 21 y 22 de marzo, tres gatos más fueron encontrados agonizantes y trasladados de urgencia a una clínica veterinaria. Uno murió en el camino. Los otros dos recibieron Konabiot como antídoto, suero y protector hepático, y permanecen bajo observación. Hasta ahora, dos de ellos han logrado sobrevivir.

Los voluntarios que atienden a estos animales señalan que la cifra podría ser mayor. Varios gatos han desaparecido de las zonas donde habitualmente son alimentados —el parque 7 de Junio, el Parque Kennedy mismo, y el pasaje Raúl Porras Barnechea— y se presume que también fueron envenenados. No hay certeza sobre cuántos más han muerto o desaparecido sin ser encontrados.

La investigación está en marcha. El Grupo Voluntario de Defensa Felina ha recolectado muestras de tierra y plantas de las zonas afectadas, así como pruebas de necropsia y análisis toxicológicos para identificar qué tipo de veneno fue utilizado. Los voluntarios están revisando sistemáticamente a todos los gatos del parque y sus alrededores para detectar otros casos de envenenamiento. No hay sospechosos identificados, solo la certeza de que personas desconocidas han estado colocando sustancias tóxicas en lugares donde estos animales se alimentan.

Mientras tanto, la Municipalidad de Miraflores ha lanzado una iniciativa paralela: desde el 9 de marzo desarrolla un censo de gatos mediante la colocación de microchips. El procedimiento es indoloro y está a cargo de personal especializado del municipio y del Registro Nacional de Identidad Animal. La idea es contar con un registro exacto de cuántos gatos habitan el parque Kennedy y sus alrededores, detectar si hay abandono de animales que incremente la población, y tener un mecanismo para aplicar sanciones a quienes incurran en actos de maltrato animal. Es una medida de control y protección que llega tarde para los siete gatos que ya han sido envenenados, pero que podría prevenir futuros ataques si se logra identificar y sancionar a los responsables.

La mayoría de ellos eran del parque 7 de junio, otros vivían en el mismo parque Kennedy y el pasaje Raúl Porras Barnechea
— Grupo Voluntario de Defensa Felina
Ambos ya recibieron Konabiot como antídoto y se les ha colocado suero y protector hepático
— Grupo Voluntario de Defensa Felina
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