Seis muertos y ocho heridos por ataque de cinco misiles rusos en Leópolis

Al menos seis personas murieron y ocho resultaron heridas en el ataque con misiles contra infraestructura civil en Leópolis.
Cinco potentes ataques contra la infraestructura civil de una ciudad europea histórica
Descripción del ataque simultáneo de misiles rusos contra Leópolis el lunes por la mañana.

En la mañana del lunes, cinco misiles rusos cayeron sobre Leópolis, ciudad del occidente ucraniano que había servido como refugio para desplazados y sede diplomática provisional. Al menos seis personas perdieron la vida y ocho resultaron heridas, recordándonos que en la guerra moderna ningún rincón civil queda verdaderamente a salvo. El ataque amplía un patrón de bombardeos aéreos contra objetivos alejados del frente, poniendo en cuestión la distinción entre zona de combate y ciudad de retaguardia.

  • Cinco misiles impactaron simultáneamente Leópolis en una sola oleada, dejando seis muertos y ocho heridos en plena infraestructura civil.
  • Columnas de humo gris se elevaban sobre los bloques de apartamentos mientras los equipos de rescate llegaban sin aún conocer la magnitud total del daño.
  • El asesor presidencial Podoliak denunció que Rusia actúa con cinismo al reivindicar un supuesto derecho a matar civiles ucranianos lejos de cualquier línea de combate.
  • Los ferrocarriles ucranianos reportaron daños en instalaciones cercanas pero garantizaron que el servicio continuaría operando sin interrupciones.
  • La relativa seguridad de Leópolis —refugio de desplazados y embajadas occidentales desde el inicio de la invasión— se revela cada vez más ilusoria.

El lunes por la mañana, cinco misiles rusos golpearon Leópolis casi al mismo tiempo, dejando al menos seis muertos y ocho heridos. El alcalde Andriy Sadovy lo confirmó por Telegram, y el asesor presidencial Mijailo Podoliak describió el ataque sin rodeos: impactos de gran potencia contra infraestructura civil en una ciudad histórica europea, lanzados en una sola oleada. Desde el suroeste de la ciudad, los residentes veían columnas de humo elevarse mientras los rescatistas se desplegaban sin tener aún un balance completo.

Leópolis ocupaba un lugar especial en la geografía de la guerra. Ubicada lejos de las líneas de combate activas y próxima a la frontera polaca, se había convertido en refugio para decenas de miles de desplazados internos y en sede provisional de varias embajadas occidentales que abandonaron Kiev en los primeros días de la invasión. Esa condición de relativa seguridad la hacía parecer distinta al resto del país en guerra.

Sin embargo, el ataque del lunes no era el primero. El 13 de marzo, misiles de crucero rusos habían matado al menos a 35 personas en una base militar a unos 40 kilómetros al noroeste de la ciudad. Hubo otros bombardeos en marzo que dañaron un depósito de combustible y una fábrica de reparación de aviones. Los ferrocarriles ucranianos reportaron daños en instalaciones cercanas al nuevo ataque, aunque su presidente aseguró que las reparaciones serían inmediatas y el servicio no se interrumpiría.

Podoliak acusó a Rusia de atacar sistemáticamente ciudades ucranianas desde el aire, sin justificación militar. El ataque del lunes confirmaba lo que muchos temían: que la frontera entre zona segura y zona de guerra se estaba borrando.

El lunes por la mañana, cinco misiles rusos impactaron simultáneamente contra Leópolis, la gran ciudad portuaria del oeste ucraniano. El saldo inicial era de al menos seis muertos y ocho heridos, según confirmaron tanto el alcalde de la ciudad como un asesor directo del presidente Zelenski. Desde el suroeste de Leópolis, residentes reportaban columnas densas de humo gris elevándose detrás de los bloques de apartamentos mientras los equipos de rescate se desplegaban en el terreno.

Mijailo Podoliak, asesor presidencial, describió el ataque en términos crudos: cinco impactos de misil de gran potencia contra infraestructura civil en una ciudad europea histórica, lanzados en una sola oleada. El alcalde Andriy Sadovy confirmó el bombardeo a través de Telegram, aunque en ese momento inicial los rescatistas aún no tenían una evaluación completa de víctimas y daños materiales. La magnitud del ataque sorprendió porque Leópolis, ubicada lejos de las líneas de combate activas, había permanecido relativamente protegida durante las primeras semanas de la invasión que comenzó el 24 de febrero.

Los ferrocarriles ucranianos reportaron que varios misiles cayeron cerca de sus instalaciones, aunque sin causar muertes ni interrumpir el tráfico ferroviario. Alexander Kamychin, presidente del consejo de administración de la empresa ferroviaria, aseguró que las infraestructuras dañadas serían reparadas y que el servicio continuaría funcionando. Pero el ataque formaba parte de un patrón más amplio. Podoliak acusó a Rusia de atacar de manera sistemática y sin justificación ciudades ucranianas desde el aire, declarando que Moscú actuaba con cinismo al afirmar su supuesto derecho a matar civiles ucranianos.

Esta no era la primera vez que Leópolis sufría bombardeos rusos. El 26 de marzo, la ciudad había sido atacada nuevamente, dejando cinco heridos y dañando un depósito de combustible. Días antes, el 18 de marzo, misiles rusos alcanzaron una fábrica de reparación de aviones cercana al aeropuerto sin causar víctimas. El ataque más letal había ocurrido el 13 de marzo, cuando misiles de crucero rusos impactaron una importante base militar ubicada unos 40 kilómetros al noroeste de Leópolis, matando al menos a 35 personas e hiriendo a 134 más.

La ciudad había adquirido una importancia estratégica particular en los primeros meses de la guerra. Cercana a la frontera polaca, Leópolis se convirtió en refugio para decenas de miles de desplazados internos que huían de zonas de combate más intensas. Varias embajadas occidentales que habían abandonado Kiev en los primeros días de la invasión también se reubicaron en Leópolis, buscando un lugar más seguro pero aún dentro de territorio ucraniano. El ataque del lunes demostraba que esa relativa seguridad era cada vez más frágil.

Cinco potentes ataques con misiles de una sola vez sobre la infraestructura civil de la antigua ciudad europea de Leópolis
— Mijailo Podoliak, asesor del presidente Zelenski
Los rusos siguen atacando de forma bárbara ciudades ucranianas desde el aire, declarando cínicamente al mundo su 'derecho' a matar a los ucranianos
— Mijailo Podoliak
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Rusia estaría atacando una ciudad tan alejada del frente de batalla?

Model

Porque Leópolis es un centro logístico y de comunicaciones. Los ferrocarriles, las carreteras, la infraestructura que permite que Ucrania siga funcionando como estado. No necesitas estar en el frente para debilitar al enemigo.

Inventor

¿Qué significa que la ciudad se convirtió en refugio de embajadas?

Model

Significa que en las primeras semanas, cuando Kiev parecía vulnerable, Occidente movió su presencia diplomática hacia el oeste. Leópolis era lo suficientemente segura pero lo suficientemente conectada. Ahora eso la hace un blanco.

Inventor

¿Los ferrocarriles realmente no sufrieron daños graves?

Model

Según la empresa, no. Pero el hecho de que Rusia los ataque deliberadamente sugiere que sí importan. Rusia está intentando cortar las líneas de suministro, aunque por ahora no lo está logrando completamente.

Inventor

¿Qué diferencia hay entre este ataque y los anteriores?

Model

La escala. Cinco misiles simultáneamente contra una ciudad que había visto relativamente poco fuego. Sugiere una intensificación, no solo ataques puntuales.

Inventor

¿Qué significa para los civiles que viven allí?

Model

Que ningún lugar en Ucrania es verdaderamente seguro. Leópolis era donde la gente creía que podía respirar. Ahora saben que no.

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