Samsung anticipa el iPhone plegable que Apple presentará en otoño

Samsung se ve obligada a reposicionarse antes de que Apple llegue
La compañía que inventó los plegables ahora actúa defensivamente ante la llegada del iPhone flexible.
Mark

¿Por qué Samsung lanza un nuevo formato de plegable justo ahora, cuando todos saben que Apple está a punto de entrar en el mercado?

Mimi

Porque Samsung ya sabe exactamente qué va a hacer Apple. Tienen acceso a los planos, conocen los proveedores, entienden la cadena de montaje. Es un movimiento defensivo disfrazado de innovación.

Mark

¿Defensivo? Parece más bien que Samsung está marcando el camino.

Mimi

Lo está haciendo, pero desde una posición incómoda. Samsung inventó esta categoría hace siete años. Ahora tiene que rediseñar su gama para competir con alguien que ni siquiera ha presentado su producto todavía. Eso es lo que significa estar a la defensiva.

Mark

¿Qué cambió en el Z Fold 8 que lo hace tan diferente?

Mimi

Las proporciones. Durante siete generaciones, los plegables tipo libro parecían mandos a distancia: altos, estrechos, incómodos de sostener. El Z Fold 8 acorta el cuerpo y lo ensancha. La pantalla exterior ahora tiene una proporción 10:16 que permite escribir un mensaje con una sola mano. Es un cambio pequeño que resuelve un problema real que llevaba años ahí.

Mark

¿Y eso es lo que Apple va a hacer también?

Mimi

Probablemente. Todos los rumores apuntan a que el iPhone plegable tendrá un factor de forma muy similar. Samsung está mostrando al mundo que ese diseño funciona, que resuelve problemas reales. Es como decir: mira, esto tiene sentido.

Mark

¿Qué pasa con los precios? Siguen siendo astronómicos.

Mimi

Eso es el verdadero problema. Los plegables cuestan entre 1.300 y 2.800 euros. La crisis en la cadena de suministro de memorias está encareciendo los componentes. Pero Samsung sabe que cuando Apple entre en el mercado, probablemente cobrará aún más. Eso les da margen.

Mark

¿Entonces Samsung gana de todas formas?

Mimi

Exactamente. Si el iPhone plegable triunfa, Samsung suministra los paneles. Si fracasa, Samsung sigue siendo la compañía que más ha invertido en convencer al mundo de que esto tiene sentido. Es el mejor seguro que podían firmar.

  • Samsung lanza el Galaxy Z Fold 8 con pantalla exterior de proporción 10:16 y cuerpo más compacto
  • El nuevo diseño anticipa el factor de forma del iPhone plegable de Apple para otoño
  • Los precios alcanzan un máximo histórico de 2.799 euros para el Z Fold Ultra 8
  • Samsung suministrará los paneles plegables del iPhone Ultra de Apple

Samsung lanza el Galaxy Z Fold 8 con pantalla más ancha (proporción 10:16) y cuerpo más compacto, resolviendo problemas de usabilidad que arrastraban los plegables tipo libro desde su nacimiento. El nuevo diseño anticipa el factor de forma que tendrá el iPhone plegable de Apple, repitiendo el patrón donde Samsung actúa como aperitivo de la manzana antes de sus grandes anuncios.

Samsung presenta sus nuevos móviles plegables con un tercer formato que anticipa el esperado iPhone plegable de Apple para otoño. El Galaxy Z Fold 8 rediseña las proporciones para mejorar la usabilidad, mientras Samsung se posiciona defensivamente antes de la llegada de la manzana.

Samsung acaba de presentar en Londres una nueva generación de teléfonos plegables que, casi sin quererlo, funciona como un espejo del futuro que Apple tiene planeado para el otoño. La compañía surcoreana ha sorprendido con un tercer formato de móvil flexible, el Galaxy Z Fold 8, que abandona las proporciones alargadas y estrechas que han caracterizado a los plegables tipo libro durante siete años. Ahora, el dispositivo adopta un cuerpo más compacto y una pantalla exterior con proporción 10:16 que permite escribir un mensaje en el autobús con una sola mano sin necesidad de hacer acrobacias con los pulgares. Es un cambio que responde a un problema de usabilidad que ha perseguido a esta categoría desde su nacimiento.

Esta no es la primera vez que Samsung actúa como aperitivo involuntario de la manzana. Meses antes de que Apple presentara el iPhone Air, Samsung aceleró y lanzó el Galaxy S25 Edge, su teléfono ultrafino, permitiendo al mundo entender las virtudes y limitaciones de ese nuevo formato. Ahora sucede algo parecido. Los rumores y filtraciones apuntan que el primer iPhone plegable de Apple tendrá una silueta muy similar a la del nuevo Z Fold 8. Samsung conoce perfectamente lo que ocurre al otro lado del Atlántico y tiene acceso a los planos que circulan por las cadenas de montaje asiáticas. El movimiento parece casi defensivo: la compañía que inventó esta categoría se ve obligada a reposicionarse antes de que los californianos lleguen con su propia versión.

El nuevo Z Fold 8 estándar acorta el chasis para ganar anchura de forma drástica. La pantalla exterior es un panel Dynamic AMOLED 2X de 5,5 pulgadas con resolución WUXGA+ y tasa de refresco adaptativa de 120 hercios. Al abrirlo, la pantalla principal de 7,6 pulgadas abandona ese formato estirado y adopta una proporción 4:3 que recuerda más a sostener un lector de libros electrónicos que a un panel rectangular. Con 201 gramos y 9,7 milímetros de grosor cuando está cerrado, el teléfono se siente menos voluminoso en el bolsillo sin renunciar a 12 o 16 gigabytes de memoria RAM, el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 ni a una batería de 4.800 miliamperios. Samsung también ha simplificado el apartado fotográfico con una doble cámara de 50 megapíxeles, sacrificando el teleobjetivo a cambio de un perfil de apenas 4,5 milímetros cuando se despliega.

Para no decepcionar a los usuarios que demandaban pantallas más grandes, Samsung ha inventado una categoría superior llamada Galaxy Z Fold Ultra 8. Este modelo mantiene la pantalla de 8 pulgadas, eleva la memoria de serie, engorda la batería hasta los 5.000 miliamperios con carga rápida de 45 vatios e incorpora un sensor principal de 200 megapíxeles junto a un teleobjetivo óptico en un cuerpo de apenas 4,1 milímetros al abrirse. El Galaxy Z Flip 8 sigue ocupando su parcela como plegable tipo concha, pensado más para ocupar poco espacio en el bolsillo que para trabajar en serio. Con 6,1 milímetros de grosor abierto, 180 gramos de peso y una pantalla exterior de 4,1 pulgadas, el dispositivo monta el procesador Exynos 2600 flanqueado por 12 gigabytes de memoria RAM.

La novedad técnica más llamativa es la nueva estructura interna bautizada como Flex Titanium. Durante siete años, Samsung ha prometido reformulaciones de la bisagra sin que los beneficios fueran perceptibles a simple vista. Esta vez es diferente: el nuevo mecanismo ayuda a disimular notablemente la arruga del pliegue y promete reforzar la durabilidad del chasis. Samsung también ha recurrido a la inteligencia artificial como argumento de venta, integrando Gemini Intelligence en la pantalla dividida con herramientas como Now Brief y Now Nudge que prometen automatizar tareas cotidianas entre aplicaciones.

Lo que está ocurriendo es que Samsung toma posiciones de manera coordinada antes de que Apple hable en Cupertino. La compañía que inauguró la categoría de teléfonos plegables ahora se ve obligada a hacer un movimiento defensivo, refinando su gama para prepararse para la llegada de la manzana, ese atrapalotodo de la atención que ha demostrado una y otra vez su capacidad para dejar que la industria experimente con nuevas ideas y, cuando detecta que existe interés real, coge el concepto, lo versionan y consiguen tanta atención que parece que ellos llevan haciéndolo toda la vida.

Los precios confirman que la telefonía plegable sigue firmemente anclada en la categoría de bien de lujo. El Galaxy Z Flip 8 parte de los 1.299 euros en su versión base con 256 gigabytes de almacenamiento. El Z Fold 8 estándar arranca en los 1.999 euros, mientras que el Z Fold Ultra 8 corona la gama con un techo histórico de 2.799 euros para la configuración tope de gama con 16 gigabytes de RAM y 1 terabyte de capacidad. Estas cifras reflejan la dureza con la que la crisis global en la cadena de suministro de memorias RAM y almacenamiento está golpeando a la industria, encareciendo componentes clave y trasladando el sobrecoste al escaparate. Sin embargo, Samsung ya ha encontrado la manera de salir ganando sea cual sea el resultado cuando Apple presente su primer teléfono flexible. Si el nuevo iPhone triunfa, buena parte de ese éxito llevará sello coreano, porque la división de pantallas de Samsung es la escogida para suministrar los paneles plegables del nuevo iPhone Ultra. Y si fracasa, Samsung seguirá siendo la compañía que más tiempo y dinero ha dedicado a intentar convencer al mundo de que doblar un teléfono tenía sentido.

Samsung inventó la categoría, tropezó con los primeros prototipos, refinó la bisagra durante siete generaciones y ahora remodela su gama para prepararse para el aterrizaje de la manzana
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