Robo de luminarias solares deja nuevamente a oscuras avenidas de Santiago de Cuba

Ciudadanos de Santiago de Cuba quedan nuevamente sin iluminación nocturna en espacios públicos transitados, afectando seguridad y calidad de vida durante los apagones.
La oscuridad ha vuelto a las avenidas que habían recibido luz
Luminarias solares instaladas hace menos de un mes en Santiago de Cuba fueron robadas, dejando nuevamente sin iluminación nocturna espacios públicos transitados.
Mark

¿Por qué alguien robaría luminarias solares? ¿Qué valor tienen?

Mimi

Las lámparas fotovoltaicas tienen componentes que pueden venderse, especialmente los paneles y las baterías. En una ciudad con crisis eléctrica, también hay demanda de equipos que funcionen sin depender de la red.

Mark

Pero fueron instaladas hace menos de un mes. ¿Tan rápido se organizó el robo?

Mimi

Sí. Los vecinos dicen que comenzó días después de terminar la instalación. Parece haber sido coordinado, no algo espontáneo.

Mark

¿Y la Policía? ¿Por qué no respondió si la Universidad alertó en tiempo real?

Mimi

Eso es lo que más molesta a los residentes. Hubo una llamada mientras ocurría el robo, pero los agentes nunca llegaron. Algunos de los equipos robados estaban frente a edificios con custodios.

Mark

¿Esto afecta solo la iluminación, o hay consecuencias más amplias?

Mimi

Es más que eso. Estos robos forman parte de un patrón más grande. También han desaparecido paneles solares de telecomunicaciones, dejando sin servicio a cientos de personas. La infraestructura energética está siendo atacada sistemáticamente.

Mark

¿Qué significa eso para Santiago de Cuba?

Mimi

Significa que los intentos por aliviar la crisis eléctrica están siendo saboteados. La ciudad invierte en soluciones, pero desaparecen. Los ciudadanos quedan sin iluminación nocturna, sin servicios, y sin respuestas sobre quién es responsable.

  • Luminarias fotovoltaicas instaladas hace menos de un mes en avenidas principales de Santiago de Cuba fueron robadas en plena noche, borrando de golpe un alivio reciente a los apagones.
  • Los ladrones amenazaron con piedras y palos a quienes intentaron intervenir, mientras la Policía no respondió a los llamados de alerta hechos en tiempo real por trabajadores universitarios.
  • El robo ocurrió frente a edificios con custodios y cerca del Gobierno Municipal, lo que convirtió la ausencia policial en el centro de la indignación ciudadana.
  • El patrón se repite: semanas antes, paneles solares de ETECSA desaparecieron en el reparto Flores, dejando sin servicio a más de 560 usuarios y evidenciando una vulnerabilidad sistémica.
  • Hasta el 23 de agosto, las autoridades no habían informado cuántas lámparas fueron sustraídas ni reportado detenciones, mientras las avenidas afectadas permanecen nuevamente a oscuras.

En Santiago de Cuba, la respuesta colectiva a una crisis eléctrica prolongada fue literalmente arrancada de las calles: luminarias solares instaladas hace apenas semanas para devolver luz a las avenidas durante los apagones desaparecieron en manos de desconocidos, dejando a los ciudadanos nuevamente en la oscuridad. El episodio no es solo un robo de equipos; es el reflejo de una sociedad que intenta sostenerse con soluciones frágiles mientras la infraestructura crítica se erosiona desde adentro. Cuando la escasez es tan profunda que lo público se convierte en botín, la pregunta que queda suspendida en el aire nocturno es quién custodia lo que queda.

El gobierno provincial de Santiago de Cuba había instalado luminarias solares en sus principales avenidas como respuesta concreta a la prolongada crisis eléctrica que afecta a la isla. Funcionando con energía fotovoltaica, estos equipos permitían mantener iluminados espacios públicos transitados durante los cortes que pueden extenderse por horas. La solución duró menos de un mes.

En los días siguientes a la instalación, desconocidos comenzaron a sustraer las lámparas de vías como Las Américas, Céspedes, Garzón, Ferreiro y la Plaza de Marte. Los robos no ocurrieron en silencio: trabajadores de la Universidad de Oriente llamaron a la Policía mientras uno de ellos sucedía. Los ladrones, según relató la ciudadana Susana Martínez, amenazaron con piedras y palos a quienes intentaron intervenir. Los agentes nunca llegaron. La indignación se profundizó al saberse que varias lámparas robadas estaban instaladas frente a edificios con custodios, incluso cerca del Gobierno Municipal.

El episodio no es aislado. Semanas antes, paneles solares vinculados a servicios de ETECSA habían desaparecido en el reparto Flores, dejando sin servicio a más de 560 usuarios. La sustracción de infraestructura energética y de telecomunicaciones se ha vuelto un patrón que amplifica los efectos de la crisis en lugar de mitigarlos.

Las autoridades cubanas contemplan sanciones severas para quienes destruyan o roben infraestructura energética, pero hasta el 23 de agosto no habían publicado cifras de equipos perdidos ni informado sobre detenciones. En las avenidas de Santiago, la oscuridad que las luminarias habían comenzado a disipar ha regresado.

En las últimas semanas, desconocidos han estado sustrayendo las luminarias solares que el gobierno provincial de Santiago de Cuba había instalado apenas hace menos de un mes en las principales avenidas de la ciudad. Las lámparas fotovoltaicas, colocadas como respuesta a la prolongada crisis eléctrica que azota la isla, desaparecieron de vías concurridas como Las Américas, Céspedes, Garzón, Ferreiro y la Plaza de Marte, dejando nuevamente a oscuras los tramos que habían comenzado a recibir iluminación nocturna durante los apagones.

La iniciativa había sido pensada como un alivio temporal pero significativo. Estos equipos funcionan con energía solar y reducen la dependencia del Sistema Electroenergético Nacional, permitiendo que espacios públicos transitados mantuvieran cierta claridad durante los cortes de electricidad que pueden extenderse por horas. Sin embargo, los robos comenzaron apenas días después de que terminaran los trabajos de instalación. Hasta el 23 de agosto, las autoridades no habían publicado cifras sobre cuántas lámparas fueron robadas ni había información sobre detenciones o identificación de responsables.

Lo que sí trascendió fue el relato de los vecinos, quienes cuestionaron abiertamente la vigilancia en las calles. Susana Martínez, una ciudadana de la zona, contó que trabajadores de la sede Mella de la Universidad de Oriente llamaron a la Policía mientras ocurría uno de los robos. Según su testimonio, quienes sustrajeron las lámparas amenazaron con piedras y palos a cualquiera que intentara intervenir. Los agentes, dijo, nunca llegaron al lugar. Otros residentes señalaron que varias de las lámparas robadas estaban instaladas frente a edificios con custodios, incluso cerca del Gobierno Municipal, lo que intensificó las críticas sobre la falta de presencia policial nocturna.

Este robo no es un caso aislado en Santiago de Cuba. La sustracción de infraestructura energética y de telecomunicaciones se ha convertido en un patrón preocupante. Semanas antes, desaparecieron paneles solares vinculados a servicios de ETECSA en el reparto Flores, dejando sin servicio a más de 560 usuarios en el reparto Micro 9-2. Estos equipos son esenciales para mantener funcionando instalaciones críticas durante las interrupciones eléctricas, por lo que su pérdida amplifica los efectos de la crisis.

La inversión en las luminarias solares representaba un esfuerzo concreto por mitigar los efectos de los apagones en la vida cotidiana de los santiagueros. Su costo exacto no ha trascendido públicamente, pero la pérdida es evidente: infraestructura de reciente instalación desaparece, y con ella, la iluminación que había llegado a esas avenidas. Las autoridades cubanas contemplan sanciones severas para quienes sustraigan o destruyan infraestructura energética, pero por ahora, en los tramos afectados de Santiago de Cuba, la oscuridad ha vuelto.

Trabajadores de la Universidad de Oriente avisaron a la Policía mientras ocurría uno de los robos, pero los agentes no acudieron al lugar durante el incidente
— Susana Martínez, ciudadana de Santiago de Cuba
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