En Lleida, un equipo médico ha comenzado a tratar la pérdida de capacidad física no como un destino inevitable, sino como un territorio recuperable mediante datos y movimiento. El programa de la Clínica Mi NovAliança convierte el ejercicio en una prescripción de precisión: treinta variables metabólicas, doce semanas y la promesa de devolver a cada paciente una versión más completa de sí mismo. Es una apuesta por la ciencia como forma de restaurar no solo el cuerpo, sino la vida que la enfermedad interrumpió.
Programa pionero de ejercicio monitorizado mejora la salud cardiopulmonar en Lleida
Recuperar al máximo esa capacidad en doce semanas
¿Por qué es importante medir treinta variables metabólicas en lugar de simplemente decirle a alguien que haga ejercicio?
Porque cada cuerpo es diferente. Dos personas con la misma enfermedad pueden estar usando grasas de manera completamente distinta, o tener umbrales anaeróbicos en lugares completamente diferentes. Si solo dices "haz ejercicio", estás adivinando. Con treinta variables, sabes exactamente dónde está ese paciente y qué necesita.
¿Qué significa estar al 30 por ciento de la capacidad física que deberías tener?
Significa que tu cuerpo solo puede hacer una tercera parte de lo que debería poder hacer. Para alguien que tenía Covid persistente o una enfermedad cardíaca, eso es la realidad. El programa intenta devolverles ese 70 por ciento que perdieron.
¿Por qué dividir el programa en dos fases? ¿No sería más rápido ir directo a lo difícil?
No. Si empiezas con ejercicio intenso, el cuerpo se quiebra. La zona 2, ese ejercicio aeróbico suave, entrena las mitocondrias a ser más eficientes. Es como construir los cimientos antes de levantar la casa. Solo después puedes exigir más.
¿Qué hace el reloj inteligente que no pueda hacer un médico en una consulta?
Monitoriza constantemente. No solo ves lo que pasó en una sesión, ves patrones a lo largo de semanas. Ves si el paciente está mejorando, si se está esforzando demasiado, si necesita ajustes. Es vigilancia continua sin que el paciente tenga que volver cada día.
¿Cuál es el riesgo de un programa así?
Que el paciente no siga el plan, o que su cuerpo no responda como se espera. Pero con dieciocho pacientes ya analizados y mejoras significativas, parece que el riesgo es bajo.
O Pulso
- Pacientes con Covid persistente y enfermedades cardiovasculares llegan al programa habiendo perdido hasta el 70% de su capacidad física, con vidas profundamente limitadas por el agotamiento y la enfermedad.
- El programa rompe con la rehabilitación tradicional al analizar más de 30 variables metabólicas en cada paciente, construyendo un mapa individualizado de lo que el cuerpo ha perdido y lo que aún puede recuperar.
- Un protocolo de dos fases —primero entrenar las mitocondrias, luego ampliar el umbral anaeróbico— guía a cada participante de forma progresiva hacia su capacidad máxima en apenas doce semanas.
- Relojes inteligentes conectados a la nube permiten a los médicos monitorizar cada sesión en tiempo real, ajustando el plan si el cuerpo responde de forma distinta a lo previsto.
- Con 18 pacientes analizados y resultados preliminares prometedores, el estudio está a punto de cerrar su muestra de 20 participantes para publicar evidencia científica definitiva sobre la efectividad del enfoque.
En Lleida, un equipo médico ha comenzado a tratar la pérdida de capacidad física no como un destino inevitable, sino como un territorio recuperable mediante datos y movimiento. El programa de la Clínica Mi NovAliança convierte el ejercicio en una prescripción de precisión: treinta variables metabólicas, doce semanas y la promesa de devolver a cada paciente una versión más completa de sí mismo. Es una apuesta por la ciencia como forma de restaurar no solo el cuerpo, sino la vida que la enfermedad interrumpió.
En la Clínica Mi NovAliança de Lleida, un equipo médico lleva más de dos años desarrollando un programa que trata el ejercicio físico como una herramienta de precisión. Impulsado por Andrómeda Fundación con apoyo de la Diputación, el proyecto atiende a pacientes derivados desde Medicina Interna y Cardiología —muchos de ellos con Covid persistente o afecciones cardiovasculares— que han perdido una parte significativa de su capacidad física.
Todo comienza con una prueba de esfuerzo de al menos ocho minutos en la que el sistema analiza más de treinta variables metabólicas: cómo consume grasas el organismo, cómo utiliza la glucosa, dónde se sitúa el umbral anaeróbico de cada persona. El resultado es un retrato fiel del estado físico real del paciente. Algunos llegan al 30% de su capacidad óptima; otros, al 40 o al 50. El objetivo del programa es recuperar esa capacidad en doce semanas.
El tratamiento se divide en dos fases. Las primeras seis semanas se centran en ejercicio aeróbico de baja intensidad —la llamada zona 2— para mejorar la eficiencia mitocondrial y la capacidad del cuerpo de aprovechar el oxígeno. A partir de la séptima semana, tras una nueva prueba de valoración, comienza una fase más exigente orientada a ampliar el umbral anaeróbico y acercar al paciente a su potencial máximo. Los doctores Joan Antoni Prat y Eduard Sáez, que lideran la investigación, verifican al final si han conseguido llevar al paciente al 90 o al 95% de su capacidad.
Lo que distingue este enfoque es el nivel de seguimiento tecnológico: cada participante lleva un reloj inteligente conectado a la nube que permite a los profesionales monitorizar en tiempo real cada sesión, ajustando el plan según la respuesta del cuerpo. Con 18 pacientes analizados en profundidad y resultados preliminares que ya muestran mejoras significativas, el estudio está próximo a completar su muestra de 20 participantes para publicar conclusiones científicas definitivas.
En la Clínica Mi NovAliança de Lleida, un equipo de médicos ha puesto en marcha un programa que combina el ejercicio físico con análisis exhaustivos de datos metabólicos para devolver la salud cardiopulmonar a pacientes que la han perdido. El proyecto, impulsado por Andrómeda Fundación con apoyo de la Diputación, lleva más de dos años en marcha y está a punto de completar un estudio científico que podría cambiar la forma en que se rehabilita a personas con afecciones cardiovasculares o Covid persistente.
La iniciativa funciona así: cuando un paciente llega derivado desde Medicina Interna o Cardiología, lo primero que ocurre es una prueba de esfuerzo de al menos ocho minutos. Durante esa prueba, el sistema analiza más de treinta variables metabólicas diferentes. Los doctores Joan Antoni Prat y Eduard Sáez, que lideran la investigación, explican que estudian cómo el cuerpo consume grasas, cómo utiliza la glucosa, dónde está el umbral anaeróbico de cada persona. El resultado es un mapa preciso de cuánta capacidad física ha perdido ese paciente. Algunos llegan al 30 por ciento de su capacidad óptima. Otros al 40 o al 50. El programa se propone recuperar esa capacidad en doce semanas.
El tratamiento tiene dos fases claramente diferenciadas. Las primeras seis semanas se dedican a lo que los especialistas llaman la zona 2: ejercicio aeróbico de baja intensidad diseñado para mejorar la eficiencia de las mitocondrias y enseñar al cuerpo a aprovechar mejor el oxígeno. En la séptima semana se realiza una nueva prueba para medir el progreso y ajustar el plan si es necesario. La segunda fase es más exigente. El objetivo ahora es ampliar el umbral anaeróbico, acercando al paciente progresivamente a su capacidad máxima. Las pruebas finales ya no son submáximas sino que se acercan a lo que el cuerpo puede dar de verdad. Así los médicos pueden verificar si han conseguido llevar al paciente al 90 o al 95 por ciento de su potencial.
Lo que distingue este programa de otros enfoques tradicionales es la tecnología que lo sostiene. Cada participante usa un reloj inteligente conectado a la nube. Los profesionales monitorizan permanentemente los datos de cada sesión desde sus sistemas. Pueden ver cuánto tiempo trabaja cada paciente en cada zona de intensidad, cómo responde su cuerpo, si está progresando según lo previsto. Es un nivel de personalización y seguimiento que antes no era posible.
Hasta ahora, el estudio ha analizado exhaustivamente a dieciocho pacientes. Los investigadores esperan alcanzar veinte participantes antes de publicar sus conclusiones científicas definitivas. Los resultados preliminares ya muestran mejoras significativas en la capacidad cardiopulmonar de los pacientes. Para muchos de ellos, personas que habían visto su vida limitada por la enfermedad, el programa representa la posibilidad real de recuperar lo que perdieron. El estudio está próximo a cerrarse, y cuando lo haga, podría ofrecer evidencia científica sólida de que este enfoque funciona.
Citações Notáveis
Estudiamos exactamente la parte metabólica que utiliza la persona durante la prueba: cómo consume grasas, cómo utiliza la glucosa y hasta dónde llega el umbral anaeróbico— Doctor Joan Antoni Prat
Hay personas que están al 30%, al 40% o al 50% de la condición física que deberían tener— Doctor Joan Antoni Prat