Decenas de presos políticos salieron de cárceles venezolanas pero enfrentan presentaciones mensuales obligatorias y restricciones de movimiento. Los liberados, detenidos por supuestos planes terroristas y cargos políticos, permanecen procesados sin evidencia clara según sus relatos.
Presos políticos venezolanos liberados de El Rodeo I sin libertad plena
Gracias a Dios ya estamos libres, pero no es libertad plena
¿Por qué se describe esto como excarcelación sin libertad plena? ¿Qué diferencia hay entre estar en la cárcel y tener que presentarse cada treinta días?
La diferencia es que ahora pueden dormir en sus casas, ver a sus familias, respirar aire libre. Pero siguen bajo el control del Estado. Cada treinta días, deben viajar, presentarse, responder. Es una cadena invisible pero real.
Jiménez vive a más de doscientos kilómetros de Caracas. ¿Cómo se supone que debe hacer esos viajes cada mes?
Esa es la pregunta que nadie parece haber respondido. Viaja, gasta dinero que probablemente no tiene, se ausenta de su vida. Es una forma de mantener la presión, de recordarle que sigue siendo vigilado.
Moreno dice que no hay evidencia en su contra. ¿Entonces por qué sigue siendo procesado?
Porque en un sistema donde la política y la justicia están entrelazadas, la evidencia no siempre es lo que importa. Lo que importa es el control, la intimidación, la capacidad de mantener a alguien en un estado de incertidumbre permanente.
¿Qué significa que estas liberaciones ocurran después de un diálogo promovido por Estados Unidos?
Significa que esto es negociación política, no justicia. Los presos no fueron liberados porque se probó su inocencia. Fueron liberados porque alguien en Washington presionó, porque hay un proceso de diálogo en marcha. Son fichas en un tablero más grande.
¿Hay esperanza en esto para los que siguen encarcelados?
Jiménez y Quintero pidieron que no se olvide a los demás. Eso es esperanza, pero frágil. Si el diálogo continúa, quizás haya más liberaciones. Si se rompe, los que quedan podrían pagar el precio.
The Pulse
- Decenas de presos políticos excarcelados de El Rodeo I el viernes 14 de agosto
- Deben presentarse ante tribunales cada treinta días sin límite de tiempo
- Foro Penal confirmó 64 liberaciones; el Gobierno anunció 131
- Jorge Jiménez, detenido hace más de un año, vive a 200+ km de Caracas
- José Moreno estuvo preso durante tres años y cuatro meses
Decenas de presos políticos salieron de cárceles venezolanas pero enfrentan presentaciones mensuales obligatorias y restricciones de movimiento. Los liberados, detenidos por supuestos planes terroristas y cargos políticos, permanecen procesados sin evidencia clara según sus relatos.
Presos políticos venezolanos fueron excarcelados de El Rodeo I sin libertad plena, debiendo presentarse mensualmente ante tribunales. La ONG Foro Penal confirmó 64 liberaciones tras diálogo promovido por Estados Unidos.
El viernes por la mañana, decenas de presos políticos caminaron fuera de la cárcel de El Rodeo I, ubicada en las afueras de Caracas, pero no hacia la libertad que esperaban. Según varios de ellos, su excarcelación vino acompañada de restricciones severas: deberán presentarse ante un tribunal cada treinta días, indefinidamente, según lo establecido en sus boletas de liberación. No es libertad plena. Es una libertad vigilada, condicionada, incompleta.
Jorge Jiménez tiene veinte años. Fue detenido en agosto de 2025, hace más de un año, acusado junto con otros de estar vinculado a presuntos planes terroristas en una plaza de Caracas. Vive en el estado Cojedes, a más de doscientos kilómetros de distancia en vehículo desde la capital, donde no tiene familia. A partir del próximo lunes, deberá viajar mensualmente a Caracas para presentarse ante las autoridades judiciales. A pesar de la carga que esto representa, Jiménez expresó alivio genuino. «Gracias a Dios ya estamos libres, yo no me lo creo todavía», dijo. Pero también pidió que no se olvide a quienes siguen encarcelados por razones políticas.
Christian Quintero fue detenido en septiembre del año pasado. Pasó cuatro meses sin recibir visitas de su familia, sin que sus parientes supieran nada de su paradero o su estado. Describió el centro penitenciario como «muy fuerte», una experiencia que dejó marcas profundas. Como Jiménez, también enfrenta la obligación de presentarse cada treinta días. Agradeció a quienes lo apoyaron durante su cautiverio, pero su gratitud está teñida de la realidad de que su restricción continúa.
José Moreno, abogado que representaba a una empresa minera norteamericana, fue liberado después de tres años y cuatro meses de detención. Su caso ilustra la arbitrariedad que muchos de estos presos políticos denuncian. Moreno afirma no comprender por qué fue considerado traidor a la patria, conspirador, o asociado con personas que apenas conoció dentro de la cárcel. Sus bienes fueron confiscados. Ahora solo le queda, dice amargamente, la camiseta de preso. A pesar de no haber, según su relato, una sola evidencia en su contra, continúa siendo procesado y debe presentarse mensualmente ante el tribunal.
Moreno aprovechó su liberación para expresar gratitud al presidente estadounidense Donald Trump y a su secretario de Estado, Marco Rubio, así como a la líder opositora María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, por su apoyo a los presos políticos. También expresó la esperanza de que su país experimente un cambio inmediato y que se celebren elecciones este año.
Las excarcelaciones ocurren en un contexto político delicado. El Gobierno anunció ciento treinta y una liberaciones, aunque la ONG Foro Penal, que mantiene un registro de presos políticos, confirmó sesenta y cuatro excarcelaciones hasta las ocho de la noche del viernes. Foro Penal contabilizaba hasta el lunes anterior trescientos noventa y uno presos políticos en el país. Estas liberaciones llegan dos días después de que concluyera el primer ciclo de diálogo entre el chavismo y la oposición, un proceso promovido y mediado por Estados Unidos. El timing sugiere que las excarcelaciones son parte de una estrategia más amplia de negociación política, aunque para los liberados, la realidad es que su libertad permanece incompleta, vigilada, y sujeta a la voluntad de un sistema judicial que muchos de ellos cuestionan.
Notable Quotes
Gracias a Dios ya estamos libres, yo no me lo creo todavía— Jorge Jiménez, preso político liberado
Todavía yo no tengo ni idea de por qué soy considerado traidor a la patria, conspirador— José Moreno, abogado liberado tras tres años y cuatro meses de detención