Mientras el mundo aprendía a vivir con las vacunas, un frente silencioso de la medicina seguía su curso: el de los medicamentos que un enfermo podría tomar en casa, antes de que el virus gane terreno. Pfizer, MSD y la japonesa Shionogi compiten ahora por ofrecer esa pastilla, un tratamiento oral contra la Covid-19 que podría cambiar la relación entre la enfermedad y el hogar. Lo que hace un año parecía secundario frente a la urgencia de las vacunas, emerge hoy como el siguiente capítulo en la historia de cómo la humanidad aprende a convivir con este virus.
Pfizer acelera la carrera por crear una pastilla para tratar el Covid-19
Una pastilla que tomes en casa cuando empieza el virus
¿Por qué ahora? Las vacunas ya están aquí. ¿No resuelven el problema?
Las vacunas previenen la enfermedad grave, pero no son perfectas. Alguien vacunado aún puede contagiarse y enfermarse. Una pastilla que tomes en casa cuando empiezas a sentir síntomas es una red de contención diferente.
¿Qué hace que una pastilla sea mejor que una inyección en el hospital?
Accesibilidad. No necesitas ir a un hospital, no necesitas personal médico. Tomas la pastilla en casa. Eso significa que millones de personas pueden tratarse sin saturar los sistemas de salud.
Shionogi está atrasada. ¿Tiene alguna oportunidad real?
Sí. Tiene experiencia en antivirales y un buen historial. Pero en una carrera donde Pfizer podría lanzar este año, cada mes cuenta. Lo que importará es quién llega primero con algo que funcione.
¿Qué pasa si estas pastillas no funcionan tan bien como esperan?
Entonces volvemos a depender de vacunas y de tratamientos hospitalarios. Pero la industria está apostando fuerte aquí porque sabe que si funciona, es un cambio de juego.
¿Esto significa que el Covid-19 se vuelve como la gripe?
Potencialmente. Si tienes una pastilla que puedes tomar en casa y que detiene el virus rápido, el Covid-19 se maneja como una enfermedad menor. Eso es lo que están buscando.
Le Pouls
- Tres farmacéuticas avanzan en paralelo hacia una pastilla que los pacientes puedan tomar en casa al primer síntoma, sin necesidad de hospitalización.
- Shionogi acaba de iniciar ensayos clínicos con humanos, aunque llega tarde frente a Pfizer y MSD, que tienen estudios más avanzados y podrían comercializar sus fórmulas este mismo año.
- MSD adapta un antiviral que fue estudiado contra el ébola, y los datos preliminares sugieren que reduce la carga viral y el riesgo de hospitalización en pacientes con Covid-19.
- El verdadero quiebre no es solo científico: si estas pastillas funcionan, los sistemas de salud podrían dejar de esperar a que el paciente empeore para actuar, aliviando la presión sobre los hospitales.
- Tras un año en que el desarrollo de tratamientos orales quedó rezagado frente al despliegue masivo de vacunas, la industria farmacéutica acelera ahora en ese frente olvidado.
Mientras el mundo aprendía a vivir con las vacunas, un frente silencioso de la medicina seguía su curso: el de los medicamentos que un enfermo podría tomar en casa, antes de que el virus gane terreno. Pfizer, MSD y la japonesa Shionogi compiten ahora por ofrecer esa pastilla, un tratamiento oral contra la Covid-19 que podría cambiar la relación entre la enfermedad y el hogar. Lo que hace un año parecía secundario frente a la urgencia de las vacunas, emerge hoy como el siguiente capítulo en la historia de cómo la humanidad aprende a convivir con este virus.
La carrera por una pastilla contra la Covid-19 que pueda tomarse en casa está cobrando velocidad. Pfizer, MSD y la japonesa Shionogi avanzan en paralelo hacia un objetivo que durante meses quedó en segundo plano frente al enfoque global en las vacunas: un tratamiento oral para pacientes con síntomas leves.
Shionogi acaba de iniciar ensayos clínicos con humanos. Su fórmula, de dosis diaria, busca neutralizar el virus en los primeros días tras el contagio. El consejero delegado de la compañía comparó la ambición del proyecto con antivirales ya conocidos como Tamiflu o Xofluza, usados contra la gripe. Aunque Shionogi llega después que sus rivales, tiene un historial sólido en desarrollo farmacéutico.
Pfizer trabaja en una pastilla de doble dosis diaria que podría estar en el mercado antes de que termine el año. MSD, por su parte, retomó una fórmula estudiada hace años para tratar el ébola: los datos preliminares indican que reduce la carga viral y podría disminuir el riesgo de hospitalización.
El cambio de fondo es conceptual. Los tratamientos más eficaces hasta ahora, como el Remdesivir, se administran en hospitales y se reservan para casos graves. Estas pastillas apuntan a algo distinto: intervenir temprano, en casa, antes de que la enfermedad escale. Si alguna demuestra eficacia y seguridad, podría aliviar la presión hospitalaria en futuras olas y permitir que la mayoría de los enfermos se recupere sin salir de su hogar.
A competencia entre grandes farmacéuticas por desarrollar un medicamento oral contra la Covid-19 está ganando velocidad. Tres empresas —Pfizer, MSD y la japonesa Shionogi— avanzan en paralelo hacia un objetivo que hace un año parecía secundario frente al enfoque masivo en vacunas: una pastilla que los enfermos puedan tomar en casa cuando sienten los primeros síntomas.
Shionogi acaba de entrar en la fase de ensayos clínicos con humanos. Su fórmula requeriría una dosis diaria y buscaría neutralizar el virus en cuestión de días una vez que alguien se contagia. El consejero delegado de la compañía, Isao Teshirogi, explicó a The Wall Street Journal que el objetivo es crear algo seguro y accesible, comparable a medicamentos antivirales ya conocidos como Tamiflu o Xofluza, que se usan contra la gripe. Shionogi tiene un historial de éxito en desarrollo farmacéutico —entre otros logros, creó un medicamento para reducir el colesterol— pero en esta carrera llega después que sus competidores más grandes.
Pfizer y MSD tienen estudios más avanzados. Pfizer está desarrollando una pastilla que se tomaría dos veces al día, con un diseño similar al de Shionogi, y la empresa ha señalado que podría estar lista para el mercado tan pronto como este año. MSD, por su parte, está adaptando una fórmula que fue estudiada hace años como posible tratamiento para el ébola. Los datos preliminares sugieren que reduce la carga viral en pacientes con Covid-19 y podría disminuir el riesgo de hospitalización.
Esta carrera representa un cambio fundamental en cómo se podría manejar la enfermedad. Los tratamientos más efectivos hasta ahora —como el Remdesivir— requieren administración en hospitales y se reservan para casos graves. Las nuevas pastillas están diseñadas para algo completamente distinto: pacientes con síntomas leves que pueden quedarse en casa. Es un cambio de escala. En lugar de esperar a que alguien se ponga tan enfermo que necesite hospitalización, estas drogas buscarían detener el virus en sus primeras fases.
Durante el último año, mientras la atención mundial se concentraba en las vacunas, el desarrollo de tratamientos orales prácticamente se estancó. Ahora, con las vacunas ya desplegadas en muchos países, la industria farmacéutica está acelerando en un frente que había quedado rezagado. Si alguna de estas pastillas logra demostrar eficacia y seguridad, podría transformar la forma en que los sistemas de salud responden a futuras olas de contagios, reduciendo la presión sobre hospitales y permitiendo que la mayoría de los enfermos se recupere en sus hogares.
Citations marquantes
Nuestro objetivo es un producto oral seguro, como Tamiflu, como Xofluza— Isao Teshirogi, consejero delegado de Shionogi