En un momento en que la inflación peruana alcanza su punto más alto en tres años, el Banco Central optó por la pausa sobre la acción, apostando a que las fuerzas que encarecen los precios son pasajeras. Bajo la conducción de Julio Velarde, la institución mantiene su tasa en 4,25% por decimotercer mes consecutivo, desafiando las expectativas de la mayoría de los analistas. Es la apuesta de quien confía en que el tiempo, más que el ajuste, restaurará el equilibrio — aunque el clima y la naturaleza tienen sus propios calendarios.
Perú mantiene tasa en 4,25% pese a inflación de 4,55% y riesgo de El Niño
Siete meses de inflación por encima del objetivo, pero el banco central espera
¿Por qué el banco central decidió no subir tasas cuando la inflación está tan por encima de su objetivo?
Velarde cree que la inflación actual es temporal, impulsada principalmente por precios de alimentos. Piensa que subirá las tasas solo si El Niño empeora las cosas.
Pero la inflación lleva siete meses por encima del 3%. ¿Cuánto tiempo más es "temporal"? Y nueve de trece economistas esperaban un aumento.
Es verdad. Eso muestra que la decisión fue sorpresiva. El banco central está apostando a que las presiones se disipen sin intervención adicional.
¿Qué pasa si El Niño se intensifica? ¿Cuál sería el impacto?
Podría restar hasta 1,5 puntos del crecimiento económico y afectar la pesca y la agricultura, dos sectores clave.
Pero eso es una proyección. No sabemos exactamente qué hará El Niño ni cuándo. El banco central está tomando una decisión basada en un escenario que aún es incierto.
Exacto. Por eso Velarde dijo que cualquier aumento de tasas dependerá de cómo evolucione El Niño. Es un "espera y verás".
¿Entonces el próximo movimiento depende completamente de factores climáticos?
Principalmente. Aunque también de si la inflación sigue acelerándose o si empieza a ceder.
Lo que significa que el banco central está en una posición incómoda: si El Niño golpea fuerte y la inflación se dispara, tendrá que subir tasas rápidamente. Si no pasa nada, habrá mantenido tasas bajas innecesariamente.
O Pulso
- La inflación llegó a 4,55% en septiembre, su nivel más alto desde 2023, y lleva siete meses consecutivos por encima del techo del rango objetivo del banco central.
- Nueve de trece economistas esperaban una subida de tasas; la decisión de mantenerlas en 4,25% tomó a los mercados por sorpresa.
- El fenómeno de El Niño presiona desde afuera: temperaturas oceánicas elevadas golpean la pesca, las lluvias amenazan la agricultura y la infraestructura, y los modelos estiman una pérdida de hasta 1,5 puntos del PIB.
- El banco central sostiene que las presiones inflacionarias son temporales y proyecta un retorno al rango objetivo recién en 2027.
- Velarde no descartó subidas futuras: la próxima decisión dependerá de cómo evolucione El Niño y si sus efectos se traducen en una inflación más persistente.
En un momento en que la inflación peruana alcanza su punto más alto en tres años, el Banco Central optó por la pausa sobre la acción, apostando a que las fuerzas que encarecen los precios son pasajeras. Bajo la conducción de Julio Velarde, la institución mantiene su tasa en 4,25% por decimotercer mes consecutivo, desafiando las expectativas de la mayoría de los analistas. Es la apuesta de quien confía en que el tiempo, más que el ajuste, restaurará el equilibrio — aunque el clima y la naturaleza tienen sus propios calendarios.
El Banco Central de Perú sorprendió al mercado el miércoles al dejar su tasa de referencia sin cambios en 4,25%, contradiciendo a nueve de los trece economistas que esperaban un alza de un cuarto de punto. Es el decimotercer mes consecutivo de inmovilidad en la política monetaria, mientras la institución, liderada por el veterano Julio Velarde, insiste en que la aceleración de los precios tiene carácter transitorio.
La inflación llegó a 4,55% en septiembre — su ritmo más veloz desde 2023 — impulsada sobre todo por el encarecimiento de los alimentos. Lleva siete meses superando el límite superior del rango objetivo del banco central, fijado entre 1% y 3%. Pese a que Perú figura entre las economías de mejor desempeño en América Latina, las presiones de precios se han mostrado persistentes y difíciles de doblegar.
El factor que complica el panorama es El Niño. Las temperaturas oceánicas inusualmente altas afectan la pesca, las lluvias intensas amenazan la agricultura y la infraestructura vial, y las estimaciones apuntan a que el fenómeno podría restar hasta 1,5 puntos porcentuales al PIB. Velarde reconoció el mes pasado que no puede descartarse una subida de tasas si el clima intensifica las presiones inflacionarias.
El banco central proyecta que la inflación cerrará el año en 4,2% y retornará al rango objetivo en 2027. Esa perspectiva sustenta la decisión de esperar por ahora. Pero con siete meses de inflación elevada y un fenómeno climático de evolución incierta, la puerta a futuros ajustes permanece abierta.
El Banco Central de Perú sorprendió a los mercados el miércoles al mantener su tasa de interés de referencia en 4,25%, una decisión que contradijo las expectativas de nueve de los trece economistas consultados por Bloomberg. Esos analistas habían anticipado un aumento de un cuarto de punto porcentual. Solo cuatro habían pronosticado que la tasa permanecería sin cambios. La decisión marca el decimotercer mes consecutivo sin movimiento en el costo de financiamiento, mientras el banco central, bajo la dirección del veterano Julio Velarde, sostiene que la reciente aceleración inflacionaria será de corta duración.
La inflación peruana alcanzó 4,55% en septiembre, su ritmo más rápido desde 2023, impulsada principalmente por el aumento de los precios de los alimentos. Esta cifra ha superado durante siete meses consecutivos el límite superior del rango objetivo del banco central, que fija la meta entre 1% y 3%. A pesar de que Perú se posiciona como una de las economías con mejor desempeño en América Latina, las presiones de precios han persistido de manera obstinada, planteando un dilema para los responsables de la política monetaria.
Velarde señaló el mes anterior que las autoridades no pueden descartar un aumento de la tasa de interés en los próximos meses. La decisión, según explicó, dependerá en gran medida de cómo evolucione el fenómeno de El Niño, que ya está generando efectos tangibles en la economía peruana. Las temperaturas inusualmente elevadas y el calentamiento de las aguas oceánicas están afectando la pesca y el rendimiento agrícola. Simultáneamente, las lluvias intensas e inundaciones amenazan con dañar infraestructura crítica y disrumpir el transporte.
El Niño representa una amenaza potencial para el crecimiento económico del país, con estimaciones que sugieren podría restar hasta 1,5 puntos porcentuales del producto interno bruto, mientras golpea directamente a dos sectores fundamentales: la pesca y la agricultura. Esta vulnerabilidad climática añade una capa adicional de complejidad a las decisiones monetarias que enfrenta el banco central.
Velarde proyecta que la inflación cerrará el año en 4,2%, antes de volver al rango objetivo en 2027, a medida que se disipen lo que el banco central considera presiones temporales. Esta perspectiva fundamenta la decisión de mantener las tasas sin cambios por ahora, apostando a que los factores que impulsan los precios actuales se resolverán por sí solos. Sin embargo, la persistencia de la inflación por encima del objetivo durante siete meses consecutivos, combinada con la incertidumbre que rodea al fenómeno climático, deja abierta la puerta a ajustes en la política monetaria si las condiciones se deterioran en los próximos trimestres.
Citações Notáveis
Las autoridades no pueden descartar un aumento de la tasa de interés en los próximos meses, y cualquier decisión dependerá en gran medida de la evolución de El Niño— Julio Velarde, presidente del Banco Central de Perú
La inflación cerrará el año en 4,2% antes de volver al objetivo en 2027, a medida que se disipen las presiones temporales— Julio Velarde, presidente del Banco Central de Perú