Patoman es apenas el tercer español en 30 años de Pokémon en alcanzar una final mundial, y el primero en la categoría de videojuego móvil con 650 millones de descargas. El joven malagueño de 18 años ha derrotado a rivales internacionales como el indio Beelzeboy y compite contra la mejor jugadora femenina española, Paula Sosa, motivado por el orgullo de representar a España.
Patoman, el malagueño de 18 años que busca ser primer campeón mundial español de Pokémon GO
Este juego es mi pasión y este es el gran escenario que me llena más de emoción
¿Cómo es que un juego de móvil que la mayoría ve como casual se convirtió en algo tan competitivo que hay gente que vive de esto?
El juego evolucionó. Al principio era solo pasear y recoger criaturas. Pero cuando añadieron el modo PvP, de repente tenías que pensar en estrategia, en qué equipo llevar, cómo contrarrestar al rival. Eso lo cambió todo. Pasó de ser algo que hacías mientras caminabas a ser un deporte real.
¿Y tu padre, cómo terminó siendo tu estratega?
Simplemente empezó a venir conmigo a los torneos. Veía a mis rivales, estudiaba cómo jugaban, y me daba consejos. Es como tener un entrenador. Cuando ves a alguien en el escenario y sabes qué esperar, tienes ventaja.
Perdiste contra Beelzeboy en Anaheim 2025. ¿Cómo se siente perder en una final mundial?
Fue complicado porque no puedes prepararte para todo. Hay demasiados pokémon, demasiadas combinaciones posibles. Pero esa derrota me enseñó. Cuando lo volví a enfrentar en junio y gané, sentí que había cerrado algo. Ahora voy a San Francisco sin esa espina.
¿Qué significa para ti representar a España en esto?
Es un orgullo enorme. Somos muy pocos los españoles que hemos llegado aquí. Si gano, seré el primero en la historia en ganar un mundial de Pokémon. Eso no es solo para mí, es para el país.
¿Tienes miedo de no lograrlo?
Claro que sí. Pero intento no dejarme paralizar por eso. Voy con mentalidad ganadora, doy el máximo, y luego pasa lo que tenga que pasar. Si no sale, al menos sabré que lo intenté todo.
El Pulso
- Leo Marín, Patoman, tiene 18 años y es malagueño
- Tercer español en 30 años de Pokémon en alcanzar una final mundial, primero en la categoría móvil
- Final mundial en San Francisco, 28-30 de agosto de 2026
- 17.000 euros de premio para el primer puesto
- Pokémon GO tiene más de 650 millones de descargas
Patoman es apenas el tercer español en 30 años de Pokémon en alcanzar una final mundial, y el primero en la categoría de videojuego móvil con 650 millones de descargas. El joven malagueño de 18 años ha derrotado a rivales internacionales como el indio Beelzeboy y compite contra la mejor jugadora femenina española, Paula Sosa, motivado por el orgullo de representar a España.
Leo Marín, conocido como Patoman, competirá en la final mundial de Pokémon GO en San Francisco a finales de agosto, buscando convertirse en el primer español en ganar este campeonato tras una década de evolución competitiva del juego.
Leo Marín tiene dieciocho años y una tranquilidad que parece no corresponder a su edad. Cuando habla por videollamada desde Málaga, a la sombra del sol de agosto, transmite la calma de alguien que ya ha estado donde quiere volver. A finales de mes viajará a San Francisco para disputar la final mundial de Pokémon GO, el juego de móvil que hace una década sorprendió al planeta y hoy acumula más de 650 millones de descargas. Su alias, Patoman, viene de Psyduck, el pato psíquico que siempre lo ha fascinado. Lo que lo fascina ahora es la posibilidad de hacer historia.
En treinta años de competición Pokémon, apenas tres españoles han llegado a una final mundial. Marín sería el primero en hacerlo en la categoría del videojuego móvil, y si gana, sería el primer campeón español de cualquier categoría Pokémon en la historia del país. Eso significa vencer a sesenta y cuatro jugadores más en San Francisco entre el 28 y el 30 de agosto. Significa también llevarse diecisiete mil euros si todo sale bien. Pero cuando habla de su sueño, el dinero apenas aparece en la conversación. "Disfruto un montón cada torneo", dice con una sonrisa que crece mientras habla. "Este juego es mi pasión y este es el gran escenario que me llena más de emoción, saber que estoy luchando por mi sueño".
El camino hasta aquí no fue directo. Marín necesitaba rivales de verdad, no solo la recolección solitaria de criaturas en la pantalla. Fue un cambio en las mecánicas del juego lo que le abrió la puerta: el modo PvP, jugador contra jugador, transformó lo que era una actividad dispersa en un sistema donde podía enfrentarse a infinitos adversarios y afilar sus estrategias. "Hemos llegado al punto de que existen tantas nuevas mecánicas que ahora hay jugadores que se profesionalizan en esto", explica. Para él, esa complejidad fue la llave. Necesitaba competencia, y la encontró.
Sus rivales se convirtieron en parte de su historia. Paula Sosa, de Barcelona, alias Paulasha97, es la mejor jugadora femenina del competitivo español según Marín, y se han enfrentado varias veces, incluyendo un torneo regional en Sevilla este año donde ella ganó. Luego está Ved Bamb, conocido como Beelzeboy, un joven de Nagpur, India, contra quien Marín perdió en la final mundial de Anaheim 2025, su primer viaje a una final de este nivel. Fue una derrota que lo enseñó: "Cuando haces un equipo para un torneo, es imposible cubrirte de todos los pokémon", reflexiona. La revancha llegó en junio de este año, cuando Marín lo derrotó dos a uno. Esa victoria, dice, "ha servido para calentar el terreno de cara al mundial".
Pero Marín no está solo en esto. Su padre, Jorge, es más que un acompañante en los torneos; es estratega. "Si ve a un rival en el escenario al que me voy a enfrentar, me dice: 'Leo, ten cuidado, que este parece que no le va a tener miedo a tal...'. Nosotros debatimos esas cosas y me ayuda mucho", cuenta. Todo comenzó a principios de 2023, cuando Marín le pidió a sus padres si podían llevarlo a un campeonato porque creía que podía hacerlo bien. Quedó segundo, lo que lo clasificó para el mundial de Japón ese mismo año. Su familia ha estado gritando desde las gradas en cada torneo importante, incluso en Londres en febrero pasado, cuando los aficionados del contrincante holandés intentaban ahogarlo con ruido. Los Marín vociferaron hasta la victoria.
"Soy muy competitivo de por sí", dice Patoman con una sonrisa, "lo que me empuja a que siga queriendo llegar a este momento de competir y tratar de cumplir mi sueño, que es ser campeón del mundo algún día". Pero añade rápidamente, como si no quisiera parecer arrogante: "Aunque sé que puede pasar de todo, yo trato simplemente de ir con esa mentalidad ganadora y que salga lo que Dios quiera, y si no pasa, no será porque no haya dado el máximo". En San Francisco, a finales de agosto, sabremos si esa mentalidad y ese máximo esfuerzo son suficientes para hacer que un malagueño de dieciocho años sea el primer campeón mundial español de Pokémon GO.
Citas Notables
Disfruto un montón cada torneo, cada campeonato en que compito. Este juego es mi pasión y este es el gran escenario que me llena más de emoción, saber que estoy luchando por mi sueño.— Leo Marín, Patoman
Soy muy competitivo de por sí, lo que me empuja a que siga queriendo llegar a este momento de competir y tratar de cumplir mi sueño, que es ser campeón del mundo algún día.— Leo Marín, Patoman