Feijóo reclama estudiar el confinamiento de migrantes con tuberculosis, sarna y gastroenteritis tras la entrada masiva de 5.000 personas en Ceuta. García asegura que solo hay 3 casos confirmados de tuberculosis y que las competencias sanitarias corresponden al gobierno local del PP en Ceuta.
Feijóo pide confinamiento de migrantes en Ceuta; Sanidad rechaza la medida como "desmesurada"
Deje de azuzar con miedos si la población no fuera migrante
¿Por qué Feijóo pide confinamiento si los números de casos son tan bajos?
Porque el confinamiento no es realmente una medida sanitaria en este contexto. Es una propuesta política que suena técnica. Feijóo está señalando que hay enfermedades infecciosas presentes y que eso es un problema de orden público que el Gobierno central debe "protocolizar".
Pero García tiene razón en que las competencias son locales, ¿no?
Sí, y eso es lo incómodo. El Gobierno de Ceuta es del PP, como Feijóo. Entonces cuando Feijóo pide que el Gobierno central actúe, está pidiendo que el Gobierno socialista resuelva un problema que técnicamente es responsabilidad de su propio partido a nivel local.
¿Entonces García está usando eso contra él?
Exactamente. García le dice: si quieres ayudar, presiona a tu propio gobierno en Ceuta para que ceda espacios. Es una forma de devolverle la pelota.
¿Cuál es el verdadero problema entonces?
El espacio. Ceuta tiene 83.000 habitantes en 20 kilómetros cuadrados. De repente hay 5.000 migrantes más viviendo en la calle. No hay dónde meterlos. Las enfermedades que aparecen son consecuencia de eso, no la causa.
¿Y los militares y policías que se contagian de sarna?
Es real, pero es un síntoma, no una razón para confinar. La sarna se contagia por contacto estrecho. Si los militares se contagian es porque están en contacto directo con migrantes. Confinar a los migrantes no resuelve el problema de fondo: que viven en condiciones insalubres.
¿Qué debería pasar entonces?
Lo que García dice: alojamiento digno, acceso a agua limpia, higiene básica. Eso reduciría naturalmente la transmisión de enfermedades. Pero eso requiere espacio, dinero y coordinación política. El confinamiento es más fácil de anunciar.
El Pulso
- Aproximadamente 5.000 migrantes viven en las calles de Ceuta desde el 30-31 de julio
- Solo 3 casos confirmados de tuberculosis (2 no contagiosos, 1 en tratamiento)
- Al menos 2.500 menores identificados viviendo en la calle o bajo cuidado de asociaciones
- Ceuta tiene 83.000 habitantes en 20 kilómetros cuadrados
Feijóo reclama estudiar el confinamiento de migrantes con tuberculosis, sarna y gastroenteritis tras la entrada masiva de 5.000 personas en Ceuta. García asegura que solo hay 3 casos confirmados de tuberculosis y que las competencias sanitarias corresponden al gobierno local del PP en Ceuta.
El líder del PP pide confinamiento de migrantes con enfermedades infecciosas en Ceuta, mientras la ministra de Sanidad rechaza la medida como injustificada y subraya que el riesgo de transmisión es bajo para la población general.
La ciudad de Ceuta, con apenas 83.000 habitantes distribuidos en 20 kilómetros cuadrados, se debate entre dos visiones irreconciliables sobre cómo responder a una crisis que comenzó hace tres semanas. El 30 y 31 de julio, miles de migrantes entraron masivamente en la ciudad autónoma. Ahora, alrededor de 5.000 permanecen en sus calles, muchos durmiendo a la intemperie, en condiciones de hacinamiento extremo y sin acceso a servicios básicos de higiene. Entre ellos hay al menos 2.500 menores que viven en la calle o bajo el cuidado improvisado de asociaciones vecinales y entidades sociales que los acogen por compasión.
Este fin de semana, Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición y del Partido Popular, intensificó su presión sobre el Gobierno central pidiendo que estudie el confinamiento de las personas diagnosticadas con enfermedades infecciosas. Citó casos de tuberculosis, sarna y gastroenteritis como justificación. Mencionó específicamente entre 400 y 500 casos de gastroenteritis, además de infecciones que afectan no solo a civiles sino también a militares y fuerzas de seguridad. Para Feijóo, la medida de confinamiento es una cuestión de protocolo sanitario que corresponde al Gobierno de España decidir.
Mónica García, ministra de Sanidad, respondió con dureza. Calificó la propuesta de Feijóo como "injustificada" y "desmesurada", y señaló un hecho incómodo: las competencias en salud pública en Ceuta recaen sobre el gobierno local, que está en manos del popular Juan Jesús Vivas. García subrayó que los migrantes no conviven en los mismos espacios que los residentes de Ceuta, y que los contactos breves en la calle no constituyen un riesgo significativo para la salud pública general. Según una evaluación rápida del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, el riesgo de transmisión para la población general es bajo. Para la población migrante, el riesgo es moderado, pero esto se debe a sus condiciones de vida insalubres, no a su origen.
Los números que García presentó contrastan con el tono alarmista de Feijóo. Hay tres casos confirmados de tuberculosis en total: dos no contagiosos y uno en tratamiento. Respecto a la varicela, de tres casos sospechosos, uno fue descartado y los otros dos, aún pendientes de confirmación, no tienen relación con la población migrante ni entre sí. García recordó que la varicela no está erradicada en España y que aparecen casos ocasionalmente. La sarna y la gastroenteritis, aunque presentes, son enfermedades comunes en situaciones de hacinamiento y con sistemas de vigilancia ya activos. Desde el cierre de fronteras de Marruecos en 2020, Ceuta ha registrado unos 90 casos de tuberculosis, mientras que toda España ha tenido aproximadamente 20.000.
El verdadero problema, según García, no es epidemiológico sino humanitario. Lo "fundamental" y "urgente" es alojar a estas personas en condiciones dignas y proporcionarles acceso a higiene y saneamiento básicos. García desafió públicamente a Feijóo a que presionara al Gobierno de Ceuta para que cediera inmediatamente todos los espacios disponibles para alojamiento salubre. La Sociedad Española de Epidemiología ya había advertido la semana anterior contra la culpabilización de los migrantes en la propagación de enfermedades.
Mientras tanto, las autoridades locales trabajan en el terreno. En la última semana, el Gobierno central promovió un desalojo del principal asentamiento en la Playa del Trampolín, alojando a 1.800 personas en dos recintos: uno en Loma Margarita, cerca del Centro de Estancia Temporal de Migrantes, y otro en Loma Colmenar, junto a la frontera de El Tarajal. Se están acondicionando tres espacios adicionales: las instalaciones de la hípica, el antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería y el espacio de El Guano. Nabila Benzina, consejera de Sanidad de Ceuta, explicó que han incrementado personal sanitario de otras áreas, comprado más vacunas y tuberculinas, y están analizando sistemas de agua y riego en zonas donde los migrantes podrían beber. Considera que la sarna, aunque muy contagiosa y molesta, es tratable y que el verdadero desafío es localizar a la población dispersa para poder ejercer control sanitario.
El conflicto refleja una tensión política más profunda. Feijóo acusa al Gobierno de actuar "con normalidad" ante brotes que afectan a fuerzas de seguridad, mientras que García ve en sus demandas de confinamiento un intento de azuzar miedos basados en el origen africano de los migrantes. El debate no es realmente sobre epidemiología, sino sobre quién es responsable de resolver una crisis humanitaria que ha dejado a miles de personas viviendo en la calle de una ciudad que simplemente no tiene espacio para alojarlas.
Citas Notables
Lo fundamental y más urgente es alojar a las personas y brindarles higiene y saneamiento básicos— Mónica García, ministra de Sanidad
Con 400 o 500 casos de gastroenteritis, eso puede producir impacto enorme hacia la población, además de la tuberculosis y la sarna que afecta a militares y fuerzas de seguridad— Alberto Núñez Feijóo, líder del PP