En el mediodía de un viernes ordinario, la tierra recordó a Panamá su fragilidad: un sismo de magnitud 7,7 sacudió el sur del país, hiriendo a 27 personas y dejando a más de dos mil en viviendas dañadas. Menos de un día después, el gobierno declaró emergencia nacional y movilizó cien millones de dólares, convirtiendo la respuesta institucional en una prueba de resiliencia colectiva. El epicentro, cercano a la costera Tonosí, tocó con mayor dureza las provincias de Herrera, Los Santos y Veragua, donde escuelas, hogares y carreteras acusan el golpe. La ausencia de muertos, en medio de tanta dest
Panamá declara emergencia nacional y moviliza US$100 millones tras terremoto de 7,7
La economía panameña no se va a detener
¿Por qué Panamá necesitó declarar emergencia nacional si no hubo muertes?
La emergencia no se trata solo de vidas perdidas. Ciento veintiséis mil personas en 426 casas dañadas necesitan techo. Cuatrocientos diecinueve escuelas cerradas significan que casi medio millón de estudiantes no saben si tendrán clases el lunes. Las carreteras rotas aíslan pueblos. La declaratoria abre el acceso a 100 millones de dólares que de otro modo estarían atrapados en trámites presupuestarios.
Pero espera. El Instituto de Geociencias de Panamá registró 7,5, no 7,7. ¿Cuál es la cifra correcta?
El USGS, que es el estándar internacional, reportó 7,7. La universidad panameña registró 7,5. Ambas son mediciones legítimas pero diferentes. Lo importante es que fue un terremoto muy fuerte.
¿Qué tan rápido pueden reconstruir?
El gobierno ya está planeando reparaciones y nuevas construcciones. Pero 2.130 personas desplazadas no se resuelven en semanas. Esto es trabajo de meses, posiblemente años.
¿Y si los 100 millones no alcanzan?
Chapman dijo que acudirían a préstamos blandos de organismos internacionales. El BID, el CAF, el FMI ya ofrecieron recursos no reembolsables. Panamá tiene acceso a financiamiento que muchos países no tienen.
¿Tonosí sigue aislada?
Quedó incomunicada por tierra, pero las autoridades llegaron por aire. Es un pueblo costero de 239 kilómetros de la capital. El aislamiento inicial fue el problema más urgente.
¿Cuánto tiempo llevará evaluar todos los daños?
Hasta el sábado habían revisado 426 casas. Hay miles más. Las provincias centrales son las prioridades, pero el terremoto sacudió todo el país. Las evaluaciones continuaban cuando se reportó esto.
¿Qué pasa con la economía?
Chapman fue muy claro: no se detiene. Panamá tiene recursos. Pero 419 escuelas cerradas, carreteras dañadas y 2.130 personas sin casa sí tienen un costo económico real que aún no se puede cuantificar completamente.
Le Pouls
- Un terremoto de 7,7 grados sacudió Panamá el viernes al mediodía, dejando 27 heridos y cortando por tierra el acceso a Tonosí, la localidad más cercana al epicentro.
- Más de 2.100 personas quedaron en viviendas dañadas o destruidas, y 419 centros educativos resultaron comprometidos en las provincias centrales más afectadas.
- El gobierno convocó un consejo de ministros extraordinario y declaró emergencia nacional en menos de 24 horas, habilitando hasta 100 millones de dólares para la respuesta.
- Organismos multilaterales como el BID, el CAF y el BCIE ofrecieron recursos no reembolsables, mientras el ministro de Finanzas aseguró que la economía panameña no se detendría.
- Las autoridades llegaron a Tonosí por vía aérea para coordinar la asistencia, y el ministro de Educación prepara el anuncio sobre qué regiones reanudarán clases el lunes.
En el mediodía de un viernes ordinario, la tierra recordó a Panamá su fragilidad: un sismo de magnitud 7,7 sacudió el sur del país, hiriendo a 27 personas y dejando a más de dos mil en viviendas dañadas. Menos de un día después, el gobierno declaró emergencia nacional y movilizó cien millones de dólares, convirtiendo la respuesta institucional en una prueba de resiliencia colectiva. El epicentro, cercano a la costera Tonosí, tocó con mayor dureza las provincias de Herrera, Los Santos y Veragua, donde escuelas, hogares y carreteras acusan el golpe. La ausencia de muertos, en medio de tanta destrucción, es el único consuelo que la naturaleza concedió esta vez.
El viernes al mediodía, un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el sur de Panamá con epicentro a 12 kilómetros de Tonosí, una localidad costera a unos 239 kilómetros de la capital. El sismo dejó al menos 27 heridos, sin muertes reportadas, pero con una estela de daños que obligó al gobierno a actuar de inmediato.
El sábado, tras una reunión extraordinaria del consejo de ministros, las autoridades formalizaron la declaratoria de emergencia nacional y anunciaron la movilización de hasta 100 millones de dólares. El ministro de Economía, Felipe Chapman, subrayó que el país cuenta con los recursos necesarios y que, de requerirse financiamiento adicional, se buscarían préstamos en condiciones favorables.
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veragua concentraron los daños más severos. Los equipos de inspección detectaron afectaciones en 426 viviendas donde habitan 2.130 personas, con daños que van desde leves hasta la destrucción total. El gobierno ya planifica tanto reparaciones como la construcción de nuevas casas para quienes las necesiten.
La infraestructura educativa también resultó golpeada: 419 de los más de 3.000 centros escolares del país sufrieron daños. El ministro de Educación, Ventura Vega, anunció que el domingo informaría en qué regiones habría clases el lunes. Tonosí quedó incomunicada por tierra tras el sismo, pero las autoridades lograron llegar por vía aérea para coordinar la respuesta. El gobierno agradeció el apoyo de organismos como el BID, el CAF y el FMI, que ofrecieron recursos no reembolsables para acompañar la recuperación.
El viernes al mediodía, un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá con una fuerza que dejó al menos 27 personas heridas y obligó al gobierno a declarar el estado de emergencia nacional menos de veinticuatro horas después. El movimiento sísmico ocurrió a las 12:56 de la tarde hora local, con epicentro a 12 kilómetros de Tonosí, una localidad costera ubicada en el sur del país, a unos 239 kilómetros de la capital. La profundidad registrada por el Servicio Geológico de Estados Unidos fue de 10 kilómetros, aunque el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó una magnitud ligeramente menor de 7,5 con una profundidad de 4 kilómetros. No se reportaron muertes.
El sábado, tras una reunión extraordinaria del consejo de ministros, las autoridades panameñas anunciaron la movilización de hasta 100 millones de dólares para atender los daños causados por el evento sísmico. El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, formalizó la declaratoria de emergencia durante una conferencia de prensa, mientras que el titular del Ministerio de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, enfatizó que la economía panameña continuaría funcionando sin interrupciones. Chapman señaló que el país dispone de los recursos necesarios para hacer frente a las necesidades inmediatas derivadas del terremoto, y agregó que si fuera necesario recurrir a financiamiento adicional, este provendría de préstamos en condiciones favorables.
Las evaluaciones de daño se concentraron en las provincias centrales de Herrera, Los Santos y Veragua, las más cercanas al epicentro y las que sufrieron los impactos más severos. Hasta el momento de los reportes, los equipos de inspección habían revisado 426 viviendas en las que detectaron daños que iban desde menores hasta la destrucción total. En esas casas dañadas habitan 2.130 personas que ahora enfrentan la necesidad de reparaciones o reubicación. El gobierno ya había comenzado a planificar tanto las reparaciones de las estructuras afectadas como la construcción de nuevas viviendas para quienes las necesitaran.
La infraestructura educativa también resultó comprometida. El ministro de Educación, Ventura Vega, informó que 419 centros educativos de un total de más de 3.000 en el país sufrieron daños. Vega indicó que probablemente anunciaría el domingo en qué regiones habría clases el lunes y en cuáles no, dejando abierta la posibilidad de que algunas zonas permanecieran cerradas mientras se completaban las evaluaciones de seguridad. Las carreteras también fueron afectadas, aunque los reportes iniciales no especificaron la extensión de los daños viales.
Tonosí, la localidad costera más cercana al epicentro, quedó incomunicada por tierra inmediatamente después del terremoto, lo que complicó inicialmente los esfuerzos de evaluación y respuesta. Sin embargo, las autoridades lograron llegar a la zona mediante transporte aéreo para coordinar las operaciones de asistencia. El gobierno agradeció públicamente a organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo, el CAF, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Centroamericano de Integración Económica y a Estados Unidos por ofrecer recursos no reembolsables para apoyar la recuperación. La declaratoria de emergencia nacional permitía canalizar los fondos de manera ágil hacia las zonas más afectadas mientras continuaban las evaluaciones de daño en todo el territorio nacional.
Citations marquantes
Panamá cuenta con los recursos necesarios para hacerle frente a los daños y a las necesidades más apremiantes derivadas del potente evento sísmico— Felipe Chapman, ministro de Economía y Finanzas