OMS alerta sobre riesgo de adaptación del virus H5N1 a humanos tras nuevos casos en Reino Unido

Se han notificado 8 casos de infección humana por H5N1 desde diciembre de 2021, con alta tasa de mortalidad en los casos detectados.
El virus ha aprendido a saltar hacia mamíferos, y eso nos incluye a nosotros
Los expertos advierten que la gripe aviar H5N1 está evolucionando hacia especies biológicamente más cercanas a los humanos.
Mark

¿Por qué exactamente los mamíferos son más preocupantes que las aves para nosotros?

Mimi

Porque biológicamente estamos más cerca de ellos. Si el virus aprende a circular en mamíferos, el siguiente paso evolutivo hacia humanos es mucho más corto. Las aves son un mundo biológico diferente; los mamíferos son casi nuestros primos.

Mark

Entonces, ¿los ocho casos humanos que mencionan son todos por contacto directo con aves?

Mimi

Sí, hasta ahora. Pero eso es precisamente lo que preocupa. Si el virus empieza a circular en mamíferos domésticos o silvestres, el riesgo de exposición humana cambia completamente. No es lo mismo evitar aves infectadas que evitar gatos o perros.

Mark

¿Qué significa exactamente que el virus sea un "recipiente de mezcla"?

Mimi

Que si dos cepas diferentes del virus infectan al mismo animal, pueden recombinarse dentro de ese cuerpo y crear algo nuevo. Algo que podría ser más transmisible o más letal. Es como si el virus tuviera la oportunidad de reinventarse.

Mark

¿Cuál es el escenario peor que los expertos temen?

Mimi

Que el virus mute de forma que se transmita fácilmente entre humanos. Ocho casos en dos años es manejable. Pero si eso cambia, si el H5N1 aprende a saltar de persona a persona con la facilidad de la gripe común, entonces sí tenemos un problema de escala pandémica.

Mark

¿Por qué algunos países tienen menos capacidad de vigilancia?

Mimi

Porque la infraestructura de monitoreo de enfermedades aviares requiere laboratorios, entrenamiento y recursos. Muchos países en desarrollo simplemente no tienen eso. Y ahora el virus está llegando a esos lugares, donde es más difícil detectarlo y controlarlo.

  • El H5N1 mató o forzó el sacrificio de más de 131 millones de aves en 67 países solo en 2022, una escala de destrucción que no tiene precedente en la historia de la gripe aviar.
  • El salto del virus hacia mamíferos —visones, focas, leones marinos, gatos y perros— ha encendido las alarmas científicas, porque cada nuevo huésped es una oportunidad para que el patógeno evolucione hacia formas más peligrosas para los humanos.
  • Aunque solo se han registrado ocho casos humanos desde diciembre de 2021, la alta tasa de mortalidad en esos casos convierte cada nuevo contagio en una señal de alerta que los expertos no pueden ignorar.
  • Científicos y organismos internacionales exigen con urgencia mayor vigilancia global, intercambio rápido de secuencias genéticas y fortalecimiento de capacidades en países con poca experiencia en monitoreo de gripe aviar.
  • El virus sigue evolucionando rápidamente y la comunidad científica trabaja contra el tiempo para detectar cualquier mutación que pueda facilitar la transmisión entre personas antes de que ocurra.

En un momento en que el virus H5N1 ha cruzado fronteras continentales y especies con una velocidad sin precedentes, tres organismos internacionales —FAO, OMS y OMSA— advierten que la gripe aviar ya no es solo una crisis del mundo animal. Con dos nuevos casos humanos confirmados en Reino Unido y al menos veintiséis especies de mamíferos afectadas en todo el mundo, la humanidad se enfrenta a una pregunta que la ciencia aún no puede responder con certeza: cuánto tiempo falta para que el virus aprenda a moverse entre personas con la misma facilidad con que hoy devasta bandadas enteras.

La gripe aviar H5N1 ha dejado de ser un problema confinado a los gallineros. Esta semana, la FAO, la OMS y la Organización Mundial de Sanidad Animal emitieron una advertencia conjunta justo cuando Reino Unido confirmaba dos nuevos casos humanos: el riesgo ya alcanza a los mamíferos, y eso nos incluye a nosotros.

El virus surgió en 1996, pero fue a partir de 2020 cuando una variante del clado H5 2.3.4.4b comenzó a causar estragos globales. En 2022, sesenta y siete países en los cinco continentes reportaron brotes; más de ciento treinta y un millones de aves murieron o fueron sacrificadas. El patógeno viajó desde Asia y África hacia Europa, cruzó a América del Norte en 2021 y para 2022 ya circulaba en América Central y del Sur.

Lo que más preocupa a los expertos es el salto hacia mamíferos. Visones en granjas españolas, focas en Estados Unidos, leones marinos en Perú y Chile, y hasta gatos domésticos en Polonia: al menos veintiséis especies han sido afectadas. Gregorio Torres, de la Organización Mundial de Sanidad Animal, lo llama un cambio de paradigma. Los mamíferos están biológicamente más cerca de los humanos que las aves, y cada infección es una oportunidad para que el virus se adapte.

En personas, la situación sigue siendo contenida: ocho casos desde diciembre de 2021, todos vinculados al contacto directo con aves o ambientes contaminados, sin transmisión sostenida entre humanos. Pero la tasa de mortalidad en esos casos es alta, y Sylvie Briand, de la OMS, advierte que es indispensable detectar a tiempo cualquier evolución viral que cambie ese panorama.

La respuesta internacional apunta a una vigilancia más intensa y al intercambio ágil de secuencias genéticas. Keith Sumption, de la FAO, subraya la urgencia de monitorear la epidemiología molecular del virus. El H5N1 sigue evolucionando, y la pregunta que nadie puede responder todavía es cuánto tiempo permanecerá como una amenaza principalmente animal.

La gripe aviar H5N1 ha dejado de ser un problema exclusivo de las aves. Esa es la advertencia que tres organismos internacionales —la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial de Sanidad Animal— emitieron esta semana, justo cuando Reino Unido confirmaba dos nuevos casos del virus en humanos. El mensaje es claro: el riesgo ya no está solo en los gallineros ni en las bandadas silvestres. Está en los mamíferos, y eso nos incluye a nosotros.

El virus de la gripe aviar normalmente circula entre aves sin mayor dificultad. Pero en los últimos años algo ha cambiado. El H5N1 ha comenzado a saltar hacia mamíferos con una frecuencia alarmante, y eso es lo que mantiene en vela a los expertos. Los mamíferos están biológicamente más cerca de los humanos que las aves. Si el virus aprende a circular entre ellos con facilidad, el siguiente paso podría ser aprender a infectar personas con la misma soltura. Peor aún: algunos mamíferos podrían convertirse en recipientes donde diferentes cepas virales se mezclen, generando nuevas variantes potencialmente más peligrosas para animales y humanos por igual.

La escala de lo que está ocurriendo es sin precedentes. El linaje ganso/Guangdong del H5N1 surgió en 1996, pero fue a partir de 2020 cuando una variante del clado H5 2.3.4.4b comenzó a causar estragos. En 2022 solo, sesenta y siete países en los cinco continentes reportaron brotes de alta patogenicidad. El número es casi incomprehensible: más de ciento treinta y un millones de aves de corral murieron o fueron sacrificadas en granjas y pueblos afectados. El virus se propagó desde Asia y África hacia Europa, luego saltó a América del Norte en 2021, y para 2022 ya estaba en América Central y del Sur. En 2023, catorce países más han notificado brotes, principalmente en el continente americano.

Pero lo que realmente ha encendido las alarmas es el salto hacia mamíferos. Desde 2022, diez países en tres continentes han reportado brotes en especies que nunca antes habían sido un foco de preocupación. Visones en granjas españolas, focas en Estados Unidos, leones marinos en Perú y Chile. Los científicos han documentado al menos veintiséis especies de mamíferos afectadas. Incluso animales domésticos como gatos y perros han contraído el virus en varios países, con detecciones recientes en gatos anunciadas por las autoridades de Polonia. Este cambio de patrón es lo que Gregorio Torres, jefe del Departamento Científico de la Organización Mundial de Sanidad Animal, describe como un cambio de paradigma: la enfermedad ha alcanzado nuevas regiones geográficas, ha causado una mortandad inusitada en aves silvestres y ha provocado un aumento alarmante de casos en mamíferos.

En cuanto a los humanos, la situación es aún contenida pero requiere vigilancia extrema. Desde diciembre de 2021, se han notificado ocho casos de infección por H5N1 en personas. Ocho casos en casi dos años. Los casos detectados hasta ahora están vinculados principalmente al contacto cercano con aves infectadas o ambientes contaminados. Las infecciones causan enfermedad grave con alta tasa de mortalidad, pero por ahora el virus no parece transmitirse fácilmente de persona a persona. Sylvie Briand, directora de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, subraya que es necesario estar alerta para identificar cualquier evolución viral que pueda cambiar eso. Los países deben aumentar su capacidad de vigilancia, especialmente aquellos con poca experiencia previa en monitoreo de gripe aviar.

Lo que viene ahora es una carrera contra el tiempo. Los científicos están realizando estudios para identificar cambios en el virus que podrían facilitarle la propagación entre mamíferos, incluidos los humanos. Keith Sumption, jefe del Servicio Veterinario de la FAO, enfatiza la necesidad urgente de vigilancia y de compartir a tiempo las secuencias genéticas para monitorear la epidemiología molecular y evaluar mejor los riesgos. El H5N1 continúa evolucionando rápidamente. Por ahora, el virus sigue siendo principalmente una amenaza para las aves y, cada vez más, para los mamíferos. Pero la pregunta que nadie puede responder con certeza es cuánto tiempo seguirá siendo así.

Se ha producido recientemente un cambio de paradigma en la ecología y epidemiología de la gripe aviar que ha aumentado la preocupación mundial
— Gregorio Torres, jefe del Departamento Científico de la Organización Mundial de Sanidad Animal
Es necesario estar alerta para identificar cualquier evolución en el virus que pueda cambiar la transmisión entre personas
— Sylvie Briand, directora de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS
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