En la Región de Murcia, siete personas han contraído viruela del mono en lo que va de 2026, casi el doble que en todo el año anterior, recordándonos que las enfermedades infecciosas no desaparecen sino que oscilan, aguardan y regresan. Las autoridades sanitarias, lejos de declarar alarma, observan con atención sostenida: los casos son aislados, sin cadena de transmisión, y todos evolucionan favorablemente. Es la vigilancia tranquila pero constante de quienes saben que el equilibrio entre la salud pública y la calma social se sostiene sobre datos, no sobre silencios.
Murcia registra siete casos de viruela del mono en 2026, duplicando cifras del año anterior
Todos los casos están controlados y no hay evidencia de transmisión en cadena
¿Por qué aumentan los casos ahora si el brote fue en 2022? ¿Significa que la enfermedad nunca se fue?
No desapareció, pero cambió de ritmo. Después del pico inicial, los casos bajaron año tras año. Lo que vemos ahora es un repunte, pero desde un nivel muy bajo. Son casos aislados, no una reaparición del brote original.
Siete casos en medio año suena pequeño. ¿Por qué las autoridades están atentas entonces?
Porque es el doble de lo que hubo en todo 2025. El patrón importa tanto como el número. Si la tendencia sigue subiendo, eso es lo que preocupa. Por eso analizan cada caso al detalle.
Mencionas que el 77% de los infectados son hombres que tienen sexo con hombres. ¿Eso significa que solo afecta a ese grupo?
No. Significa que ese es el grupo donde se concentra la transmisión documentada. Pero la enfermedad no discrimina. Se transmite por contacto físico cercano. El contexto sexual es donde más se ha propagado, pero cualquiera puede infectarse.
¿Qué es la quimioprofilaxis que mencionan?
Es un tratamiento preventivo que se da a los contactos estrechos de una persona infectada. No es una vacuna. Es una medicina que evita que desarrollen la enfermedad si fueron expuestos.
Dices que el virus actual es menos grave. ¿Eso significa que la gente se recupera mejor?
Sí. El clado I-b que circula ahora es menos agresivo que variantes anteriores. Todos los siete casos en Murcia tuvieron una evolución favorable. Pero los dos fallecidos en España tenían VIH avanzado, lo que los hacía vulnerables a cualquier infección.
¿Deberíamos estar preocupados?
Las autoridades dicen que no. Todos los casos están controlados, ninguno está relacionado con otro, y la enfermedad no está propagándose en cadena. Pero mantienen vigilancia. Es la postura correcta: ni pánico ni negligencia.
O Pulso
- Siete infectados en Murcia en apenas ocho meses de 2026 igualan ya el total del año anterior completo, marcando una tendencia ascendente que no pasa desapercibida para Epidemiología.
- A nivel nacional, España acumula 549 casos, 51 hospitalizaciones y dos fallecidos en 2026, ambos con VIH avanzado e inmunosupresión severa, lo que subraya la vulnerabilidad de ciertos perfiles.
- El virus circulante, el subclado I-b, es menos agresivo que las variantes que dominaron el brote de 2022, lo que modera el riesgo clínico aunque no elimina la necesidad de seguimiento.
- El servicio de Epidemiología regional activa protocolos de rastreo de contactos y quimioprofilaxis ante cada nuevo caso, manteniendo el control sin recurrir a medidas extraordinarias.
- Las autoridades descartan un brote en sentido estricto: ninguno de los siete casos murcianos está vinculado entre sí, y todos los afectados, de entre 25 y 44 años, presentan evolución favorable.
En la Región de Murcia, siete personas han contraído viruela del mono en lo que va de 2026, casi el doble que en todo el año anterior, recordándonos que las enfermedades infecciosas no desaparecen sino que oscilan, aguardan y regresan. Las autoridades sanitarias, lejos de declarar alarma, observan con atención sostenida: los casos son aislados, sin cadena de transmisión, y todos evolucionan favorablemente. Es la vigilancia tranquila pero constante de quienes saben que el equilibrio entre la salud pública y la calma social se sostiene sobre datos, no sobre silencios.
La viruela del mono ha regresado a Murcia con más frecuencia que el año pasado. En lo que va de 2026, siete personas han sido confirmadas con MPox en la región, casi el doble de los cuatro casos registrados durante todo 2025. Desde el brote inicial de abril de 2022, que dejó 89 infecciones en pocos meses, la tendencia había sido de descenso sostenido. Ahora, a mitad de año, ya se ha alcanzado la cifra total de 2025, lo que mantiene alerta —aunque no en alarma— a la Consejería de Salud.
Todos los afectados murcianos tienen entre 25 y 44 años y han evolucionado favorablemente. El análisis epidemiológico confirma que no existe relación entre ellos: son casos aislados, no un brote en cadena. María Dolores Chirlaque, jefa del servicio de Epidemiología regional, ha insistido en que la situación está controlada y no hay evidencia de transmisión sostenida.
A nivel nacional, el perfil de los infectados en 2026 muestra que el 95,5% son hombres con una edad mediana de 37 años, y que el 77,2% de quienes informaron sobre su orientación sexual son hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres. España acumula 549 casos, 51 hospitalizaciones y dos fallecidos, ambos con infección avanzada por VIH e inmunosupresión severa.
Un elemento que modera la preocupación es el tipo de virus en circulación: el subclado I-b, menos grave que el I-a y que el clado II predominante en 2022. Ante cada nuevo caso, el protocolo se activa: encuesta epidemiológica, identificación de contactos estrechos y quimioprofilaxis preventiva cuando es necesaria. Por ahora, la vigilancia es activa pero serena.
La viruela del mono ha vuelto a aparecer en la Región de Murcia con mayor frecuencia que el año anterior. En lo que va de 2026, las autoridades sanitarias han confirmado siete personas infectadas por MPox, casi el doble de los cuatro casos que se registraron durante todo 2025. Aunque la cifra puede parecer pequeña en términos absolutos, representa un cambio de tendencia que ha mantenido atenta a la Consejería de Salud, aunque sin que se hable de alarma.
Desde que el brote inicial estalló en abril de 2022, la Región ha acumulado un total de 117 infecciones. Ese primer año fue devastador: 89 casos en apenas meses. Luego vinieron años de descenso progresivo. En 2023 se notificaron 10 casos; en 2024, siete; en 2025, cuatro. Ahora, a mitad de 2026, ya se han alcanzado los siete del año anterior completo. A nivel nacional, España ha registrado 549 casos en estos primeros meses de 2026, con una incidencia acumulada de 1,1 por cada 100.000 habitantes.
Los siete murciano infectados este año tienen características similares. Todos tienen entre 25 y 44 años. Todos han experimentado una evolución favorable de la enfermedad. Y, según el análisis detallado realizado por el servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud, ninguno de ellos está relacionado con los otros. No se trata de un brote en el sentido tradicional, sino de casos aislados que han surgido de forma independiente. María Dolores Chirlaque, jefa del servicio de Epidemiología regional, ha subrayado que aunque el número ha aumentado respecto a 2025, la situación no representa una alerta porque todos los casos están controlados y no hay evidencia de transmisión en cadena.
La viruela del mono se transmite a través del contacto físico muy cercano, especialmente piel con piel. Los datos nacionales de 2026 muestran que el 95,5% de los infectados son hombres, con una edad mediana de 37 años. Entre quienes han proporcionado información sobre su orientación sexual, el 77,2% son hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres. En el 63,8% de los casos, el mecanismo de transmisión más probable fue el contacto estrecho en contexto sexual, aunque en un tercio de los casos no consta cómo se produjo la infección.
La enfermedad se manifiesta con fiebre, dolor de cabeza, cansancio, ganglios inflamados y lesiones o ampollas en la piel. Cuando un médico de familia sospecha una infección, el protocolo se activa: Epidemiología realiza una encuesta detallada, identifica los contactos estrechos del paciente y determina si esos contactos necesitan quimioprofilaxis, el tratamiento preventivo diseñado para evitar que la infección se propague.
Un dato tranquilizador es el tipo de virus que circula actualmente. En el brote de 2022 dominaba el clado II. En 2026 está circulando el clado I, específicamente el subclado I-b, que es menos grave que el I-a. Esto significa que aunque los casos están aumentando, la severidad potencial del virus es menor que en brotes anteriores.
A nivel nacional, la situación ha dejado secuelas. En 2026 se han registrado 51 hospitalizaciones en España, el 9,3% de los casos confirmados, y dos fallecidos. Ambos fallecidos presentaban infección avanzada por VIH con inmunosupresión severa. Uno no estaba vacunado contra MPox; del otro no se disponía de información sobre su estado vacunal. El Centro Nacional de Epidemiología ha concluido que, por ahora, no hay cambios significativos en las características clínicas y epidemiológicas de los casos entre 2025 y 2026.
Las autoridades sanitarias de Murcia mantienen una vigilancia activa pero no alarmista. El aumento de casos este año no ha generado medidas extraordinarias, pero tampoco ha bajado la guardia. El protocolo sigue siendo el mismo: detección temprana, seguimiento de contactos, y aplicación de quimioprofilaxis cuando sea necesario. Por ahora, todos los casos están controlados y la evolución es favorable.
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No supone una alerta porque todos son casos aislados y están controlados— María Dolores Chirlaque, jefa del servicio de Epidemiología de la Región de Murcia