Momias chilenas confirman que la viruela llegó a América desde Europa

La viruela causó la muerte de cientos de millones de personas a nivel mundial y devastó las poblaciones americanas durante la colonización europea.
El virus que mató a estas personas evolucionó primero en Europa, luego mutó volviéndose más letal
Los genomas antiguos revelan cómo la viruela europea se adaptó y se volvió devastadora en América.
Mark

¿Por qué fue tan importante encontrar el ADN de viruela específicamente en Chile, tan al sur del continente?

Mimi

Porque sugiere que el virus se propagó mucho más rápido y más lejos de lo que los registros históricos indican. Si llegó hasta el extremo sur en apenas décadas, significa que las redes de contacto entre poblaciones eran más extensas de lo que creíamos.

Mark

¿Cómo saben que estas personas murieron de viruela y no de otra cosa?

Mimi

El ADN del virus está literalmente en sus huesos. No es una suposición. Además, la cronología coincide: murieron entre 1492 y 1631, justo cuando la viruela estaba devastando América.

Mark

El estudio menciona que el virus "mutó para volverse más letal". ¿Qué significa eso exactamente?

Mimi

Que el virus europeo cambió genéticamente una vez que llegó a América. Probablemente se adaptó a nuevas poblaciones humanas, y esos cambios lo hicieron más mortal para gente que nunca había estado expuesta a él.

Mark

¿Esto cierra definitivamente el debate sobre si la viruela vino de Europa?

Mimi

Sí, molecularmente. Antes había teorías. Ahora hay prueba genética directa. Es la diferencia entre sospechar y saber.

Mark

¿Qué pasa ahora con este tipo de investigación?

Mimi

Abre la puerta a estudiar otras epidemias históricas de la misma manera. Si pueden secuenciar viruela de momias de 500 años, ¿qué más pueden aprender sobre cómo las enfermedades cambiaron el mundo?

  • Durante décadas, la teoría de que los europeos introdujeron la viruela en América carecía de prueba genética directa — ese vacío acaba de cerrarse con el análisis de dos momias halladas en Caleta Camarones, Chile.
  • Los cuerpos de un hombre y una mujer de entre 18 y 35 años, momificados naturalmente y enterrados con objetos funerarios, portaban en sus huesos huellas inequívocas del virus, convirtiéndose en la evidencia más meridional del patógeno jamás encontrada en el continente.
  • El linaje viral identificado evolucionó en la Europa medieval alrededor de 1296 y mutó durante la colonización, volviéndose más letal antes de llegar a América — un proceso que contribuyó a la muerte de cientos de millones de personas en todo el mundo.
  • Los investigadores del Trinity College de Dublín y la Universidad de Chile advierten que aún es incierto cómo el virus llegó tan al sur, dado que Chile no tenía registros previos de la enfermedad en esa época.
  • El descubrimiento abre una nueva frontera científica: el ADN antiguo como herramienta para reconstruir el impacto de epidemias históricas que los archivos escritos no pueden revelar por sí solos.

En el árido norte de Chile, dos momias incas han guardado durante siglos una verdad que la ciencia apenas ahora puede leer: la huella genética de la viruela, llevada desde Europa durante la colonización y capaz de arrasar civilizaciones enteras. El análisis publicado en Science ofrece la primera evidencia molecular directa de cómo una enfermedad del Viejo Mundo cruzó el océano y encontró poblaciones sin defensas, alterando para siempre el curso de la historia americana. Este hallazgo no es solo un dato arqueológico; es un recordatorio de que las epidemias, como las conquistas, dejan marcas que perduran en los huesos de quienes las vivieron.

En Caleta Camarones, un yacimiento arqueológico del norte de Chile, dos momias incas guardaban lo que los científicos llevaban décadas buscando: la prueba genética de que la viruela llegó a América con la colonización europea. A finales de julio, la revista Science publicó los primeros genomas antiguos de viruela jamás recuperados en el continente, extraídos de restos humanos fechados entre 1492 y 1631.

Las momias pertenecían a un hombre y una mujer de entre 18 y 35 años, conservados naturalmente por el clima árido y enterrados en fardos de lana de camélido. El análisis de 13 muestras óseas reveló huellas inequívocas de infección en fragmentos de hueso de la pierna de ambos individuos. Dado el período de sus muertes, los investigadores estiman que la enfermedad fue muy probablemente la causa de sus decesos.

Constanza de la Fuente, antropóloga biológica de la Universidad de Chile y coautora del estudio, destaca que los genomas identificados forman un linaje extinto que divergió alrededor de 1296, después de que las cepas medievales europeas se separaran, pero antes de que surgieran los linajes modernos. Esto confirma que el virus evolucionó primero en Europa, mutó durante la colonización y se volvió más letal al cruzar el Atlántico.

El primer brote documentado en América ocurrió en 1518 en La Española, pero los europeos llegaron al continente desde 1492 en distintas oleadas, por lo que el momento exacto de introducción del virus sigue siendo incierto. Lo que sorprende a los investigadores es cómo el patógeno alcanzó latitudes tan australes como Chile, sin registros previos de la enfermedad en esa región — convirtiéndose estas momias en la evidencia más meridional del virus jamás hallada en el continente.

Bruno Romero, investigador principal del Trinity College de Dublín, subraya que el hallazgo demuestra el poder del ADN antiguo para revelar historias que los documentos escritos no pueden contar. Cada hueso analizado es una ventana a cómo las enfermedades se propagaron, mutaron y transformaron el curso de la historia humana.

En el norte de Chile, en un yacimiento arqueológico llamado Caleta Camarones, dos momias incas guardaban un secreto que los científicos llevaban décadas buscando: la prueba genética de cómo la viruela llegó a América. Los investigadores siempre habían sospechado que los europeos trajeron la enfermedad cuando colonizaron el continente, pero hasta ahora no tenían las evidencias moleculares que lo demostraran. Ese vacío acaba de cerrarse. A finales de julio, la revista Science publicó los resultados de un análisis genético que identifica los primeros genomas antiguos de viruela jamás recuperados en América, extraídos de restos humanos que datan aproximadamente entre 1492 y 1631.

Las dos momias estudiadas pertenecían a individuos jóvenes, un hombre y una mujer de entre 18 y 35 años. Sus cuerpos se momificaron naturalmente en el árido clima del norte chileno y fueron enterrados en fardos envueltos en mantas de lana de camélido, acompañados de diversos objetos funerarios. Los científicos analizaron 13 muestras óseas y encontraron huellas inequívocas de infección por viruela, específicamente en fragmentos de hueso de la pierna de ambos individuos. Considerando la fecha de sus muertes, los investigadores estiman que muy probablemente la enfermedad fue la causa de sus decesos.

Constanza de la Fuente, antropóloga biológica de la Universidad de Chile especializada en ADN antiguo y coautora del estudio, subraya que este hallazgo proporciona evidencia molecular directa de cómo el virus fue introducido a través de la colonización europea. Los genomas identificados forman un linaje ya extinto que divergió alrededor del año 1296, después de que las cepas europeas medievales se dividieran, pero antes de que surgieran los linajes modernos de viruela. Esto significa que el virus que mató a estas personas en América evolucionó primero en Europa medieval, luego mutó durante la colonización, volviéndose más letal en el proceso.

Shigeki Nakagome, genetista del Trinity College de Dublín y coautor del estudio, contextualiza la magnitud de lo que esto significa: la viruela fue una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la historia humana. Antes de ser erradicada en los años ochenta, provocó epidemias repetidas en todo el mundo y se estima que causó la muerte de cientos de millones de personas. Pero en América, esta enfermedad no existía hasta la llegada de los europeos. Los primeros brotes documentados ocurrieron en Asia y Europa, y solo después se propagaron globalmente, arrasando poblaciones que nunca habían estado expuestas al patógeno.

El primer brote de viruela documentado en América ocurrió en 1518 en la isla de La Española, compartida actualmente por Haití y República Dominicana, mientras los españoles la colonizaban. Sin embargo, los colonos europeos llegaron al continente en distintas oleadas a partir de 1492, por lo que el momento exacto de la introducción del virus sigue siendo incierto. Lo que intriga a los investigadores es cómo el virus llegó tan al sur como Chile, un país sin registros previos de la enfermedad en esa época. Las momias de Caleta Camarones representan la evidencia más meridional jamás encontrada del patógeno en América.

Bruno Romero, investigador principal del estudio también del Trinity College de Dublín, subraya que este descubrimiento demuestra el poder del análisis de ADN antiguo para revelar aspectos de la historia de las enfermedades que los registros históricos por sí solos no pueden mostrar. Abre nuevas oportunidades para estudiar epidemias pasadas y comprender su impacto en las poblaciones humanas a escala mundial. Cada momia, cada fragmento de hueso analizado, es una ventana a cómo las enfermedades se propagaron, mutaron y transformaron el curso de la historia humana.

La viruela fue una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la historia de la humanidad, causando la muerte de cientos de millones de personas
— Shigeki Nakagome, genetista del Trinity College de Dublín
El ADN antiguo puede desvelar aspectos de la historia de las enfermedades que no se aprecian únicamente en los registros, abriendo nuevas oportunidades para estudiar epidemias pasadas
— Bruno Romero, investigador principal del estudio
Quieres la nota completa? Lee el original en BioBioChile ↗
Contáctanos FAQ