Solo el 27% de mujeres se matricula en carreras de ingeniería y tecnología en Perú, y menos del 30% de investigadores son mujeres globalmente. María Cristina Tejada, Vanessa Navarrete y Aracely Quispe comparten momentos clave de infancia y educación que las llevaron a trabajar en agencias espaciales y la NASA.
Tres científicas peruanas comparten sus historias de vocación en el universo STEM
Ustedes pueden ser astronautas, tienen toda la capacidad
¿Por qué estas tres historias importan ahora, en 2022?
Porque muestran que la vocación científica no surge de la nada. Nace de momentos específicos: una frase de un profesor, una noche mirando estrellas desde un autobús, el apoyo de una madre. Si queremos más mujeres en STEM, tenemos que entender cómo se forma esa vocación.
Pero el artículo no dice cuántas mujeres han entrado en STEM desde que estas tres comenzaron sus carreras. ¿Realmente sus historias están cambiando números, o solo inspirando a nivel individual?
Es una pregunta justa. Lo que sí sabemos es que el 27% de matriculación en ingeniería y tecnología sigue siendo muy bajo. Estas mujeres están trabajando activamente en eso: Vanessa fundó APEMUC, Aracely hace divulgación a través de su marca.
¿Cuál es el obstáculo más grande que enfrentaron?
La burocracia estatal, según Vanessa. Pero también los estereotipos internalizados. María Cristina necesitaba que alguien le dijera que podía ser astronauta. Sin esa frase, quizás no habría postulado.
El artículo no menciona si enfrentaron discriminación directa en sus lugares de trabajo. Sabemos que la burocracia fue difícil, pero ¿qué pasó con sus colegas hombres? ¿Cómo fue la experiencia de género en CONIDA o la NASA?
Eso no está documentado aquí. Lo que sí está claro es que todas ellas, una vez dentro, se convirtieron en mentoras y activistas. Eso sugiere que reconocen un problema sistémico.
¿Qué deberían hacer las escuelas peruanas ahora?
Según Aracely, los maestros deben mejorar la enseñanza de matemáticas, química y física. Y los estudiantes necesitan tutoría y apoyo. Pero también necesitan ver a mujeres como María Cristina, Vanessa y Aracely en esos roles.
Eso es aspiracional, pero ¿cuántas mujeres como ellas hay en las escuelas peruanas ahora? El artículo no lo dice. Sabemos que el 31,2% de investigadores son mujeres, pero ¿cuántos de esos están en educación secundaria?
Le Pouls
- Solo el 27% de mujeres se matricula en carreras de ingeniería y tecnología en Perú
- Menos del 30% de investigadores en el mundo son mujeres
- María Cristina Tejada trabaja en la Agencia Espacial del Perú con el satélite Perú-Saturno
- Vanessa Navarrete fundó la Asociación Peruana de Mujeres en Ciencia (APEMUC)
- Aracely Quispe comandó la misión del telescopio James Webb en la NASA
Solo el 27% de mujeres se matricula en carreras de ingeniería y tecnología en Perú, y menos del 30% de investigadores son mujeres globalmente. María Cristina Tejada, Vanessa Navarrete y Aracely Quispe comparten momentos clave de infancia y educación que las llevaron a trabajar en agencias espaciales y la NASA.
En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, tres profesionales peruanas comparten sus historias de cómo decidieron seguir carreras en astronomía e ingeniería espacial, inspirando a futuras generaciones a pesar de la subrepresentación femenina en STEM.
El 11 de febrero marca el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas a finales de 2015 para visibilizar el trabajo de las mujeres en carreras STEM —Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas— y fomentar la igualdad de género en estos campos. La cifra que motivó esta conmemoración sigue siendo preocupante: menos del 30% de los investigadores en el mundo son mujeres. En Perú, la brecha es similar. Según datos de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria, solo el 27% de las mujeres se matricula en carreras de ingeniería y tecnología. En investigación científica y tecnológica, las mujeres representan apenas el 31,2%, de acuerdo con el Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica.
La UNESCO identifica cuatro dimensiones que afectan la participación y el desempeño de las niñas y mujeres en STEM: la autopercepción y los estereotipos de la estudiante, las expectativas y el apoyo de la familia y los pares, los recursos y la enseñanza en la escuela, y las políticas, normas sociales e igualdad de género en la sociedad. En medio de este contexto desafiante, tres científicas peruanas cuentan cuándo decidieron seguir este camino y cómo sus sueños de explorar el universo se convirtieron en su trabajo.
María Cristina Tejada Zúñiga es magíster en Ingeniería de Control y Automatización, ingeniera especialista en satélites de la Agencia Espacial del Perú y especialista en Sistemas Electrónicos para la Seguridad del Tránsito Aéreo. Estudió ingeniería electrónica en la Universidad Nacional de San Agustín, realizó su magíster en la Pontificia Universidad Católica del Perú y completó una maestría en ciencias en la Technische Universität Ilmenau de Alemania. El momento decisivo en su vida llegó en sexto de primaria, cuando su profesor de física y matemáticas, después de repartir calificaciones altas, le dijo a su clase: "Ustedes no tienen por qué ser solamente lo que piensan que los demás esperan de ustedes. Ustedes si quisieran podrían ser astronautas, tienen toda la capacidad de lograrlo". Esa frase quedó grabada en ella durante toda la secundaria y le dio la seguridad para postular a una carrera mayoritariamente masculina sin mayores inconvenientes. Su interés por la ciencia nació de la curiosidad infantil: miraba el firmamento y se preguntaba cómo eran las estrellas, por qué estaban ahí, de qué estaban hechas. Hoy trabaja en el Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales de la Agencia Espacial del Perú con el satélite Perú-Saturno.
Vanessa Navarrete es física egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde también enseñó laboratorios de física. Su primer encuentro con la astronomía ocurrió una noche de verano en el patio de su casa, cuando su padre le señaló la Cruz del Sur y las Tres Marías en el cielo. Después descubrió un mapa de constelaciones en una enciclopedia y pasó muchas noches en el techo de su casa estudiándolo. A los 13 años, en su primer viaje fuera de Lima, vio desde la ventana del autobús una infinidad de estrellas que no pudo identificar porque se perdían en ese cielo tan estrellado. No durmió en toda la noche. Desde entonces, prefiere viajar de noche en autobús interprovincial para observar el cielo. Cuando se preparó para ingresar a la universidad, colocó Ingeniería Electrónica como primera opción e Ingeniería Física como segunda. Le faltaron 1,5 puntos para Electrónica, así que ingresó a Física. En la universidad, participó en el proyecto de instalación de un observatorio astronómico en Maranganí, Cuzco, y luego en CONIDA trabajó en la búsqueda de sitios astronómicos en territorio peruano usando imágenes satelitales. En 2015, junto con el director Walter Guevara, impulsó la implementación de un observatorio astronómico en Moquegua, que adquirió el telescopio RC-1m, el más grande y moderno del Perú. El camino no fue fácil; la burocracia estatal fue desgastante, pero enfocada en el objetivo lo logró. Notó que otras mujeres en carreras de ciencia e ingeniería enfrentaban dificultades similares o peores, así que junto con colegas fundó la Asociación Peruana de Mujeres en Ciencia para crear una red de apoyo y buscar soluciones que hicieran del país un lugar más inclusivo.
Aracely Quispe Neira egresó como ingeniera de sistemas de la Universidad César Vallejo de Trujillo. Siendo deportista calificada con cinturón negro en karate, viajó a Estados Unidos para participar en un torneo y obtuvo residencia como "persona con extraordinaria habilidad". En el país norteamericano estudió ingeniería astronáutica en el Capitol College, donde obtuvo grados asociados en Ingeniería Tecnológica Espacial e Ingeniería Eléctrica. Su interés en ciencia y tecnología nació de la motivación de su madre, quien reconocía sus buenas calificaciones en estas materias durante la escuela. El interés se concretó cuando en los últimos años de secundaria aprendió que las carreras STEM eran las indicadas para estudiantes interesados en innovación, tecnología e investigación. En la NASA, integró el equipo de ingenieros de la misión Lunar Reconnaissance Orbiter, donde fue responsable de controlar y comandar el satélite LRO, que vigila la Luna las 24 horas del día. Su logro más reciente fue comandar la misión del telescopio James Webb. Cuenta con siete grados académicos enfocados en Ciencias, Ingeniería Astronáutica e Inteligencia Geoespacial. A través de su marca AQN, trabaja en proyectos personales para inspirar, motivar y empoderar a niños y jóvenes en carreras STEM, especialmente a mujeres latinas.
Citations marquantes
Ustedes no tienen por qué ser solamente lo que piensan que los demás esperan de ustedes. Ustedes si quisieran podrían ser astronautas, tienen toda la capacidad de lograrlo— Profesor de física y matemáticas de María Cristina Tejada, en sexto de primaria
Es de vital importancia continuar fomentando y apoyando a que tanto niñas como jóvenes emprendan en alguna de estas áreas en Ciencias, Tecnología, Ingeniería, y Matemáticas— Aracely Quispe Neira