México enfrenta lluvias intensas en occidente y sur, mientras onda de calor persiste en el norte

Lluvias torrenciales y calor extremo golpean México simultáneamente
El 28 de julio, el occidente y sur enfrentan precipitaciones de hasta 150 mm mientras el norte soporta temperaturas superiores a 45°C.
Mark

¿Por qué el mismo día hay lluvias extremas en el sur y calor extremo en el norte? ¿Son fenómenos conectados o simplemente coinciden?

Mimi

Son patrones climáticos distintos que ocurren simultáneamente. La onda de calor es una masa de aire cálido que se ha asentado en el norte, mientras que los sistemas de baja presión traen lluvia al occidente y sur. No están directamente conectados, pero ambos son extremos.

Luke

Aunque vale notar que el SMN no explica en este pronóstico por qué ambos fenómenos ocurren al mismo tiempo o si hay alguna relación con cambios climáticos más amplios. Solo reporta lo que sucede.

Mark

¿Cuál es el riesgo real de esas lluvias de 75 a 150 milímetros? ¿Eso es mucho?

Mimi

Para contexto, 150 milímetros en pocas horas es una cantidad significativa. En terrenos montañosos o con drenaje deficiente, eso puede causar deslaves e inundaciones rápidamente. Por eso Protección Civil advierte a la población.

Luke

El SMN menciona los riesgos potenciales —deslaves, desbordamientos, inundaciones— pero no hay cifras de cuántas personas están en zonas de riesgo o cuántas se han visto afectadas en eventos similares anteriores. Es un pronóstico, no un análisis de vulnerabilidad.

Mark

¿Es normal que haya una onda de calor iniciando en el sureste mientras llueve en el sur?

Mimi

No es lo más común, pero tampoco es imposible. El sureste es una región que puede experimentar calor extremo incluso durante la temporada de lluvias. Las temperaturas de 35 a 40 grados con lluvia crean condiciones muy incómodas y potencialmente peligrosas.

Luke

El pronóstico no especifica si esta nueva onda de calor en el sureste coincidirá exactamente con las lluvias o si llegará después. Eso es un detalle importante para entender cómo afectará a la población.

Mark

¿Qué tan serio es el oleaje de 2 a 3 metros?

Mimi

Es lo suficientemente serio como para que las autoridades lo mencionen. Ese oleaje puede afectar la navegación, dañar infraestructura costera y hacer peligroso el acceso a playas. No es un tsunami, pero es mar agitada.

Luke

El pronóstico menciona el oleaje pero no especifica si hay alertas para pescadores o si se han emitido restricciones a la navegación. Es información que falta para que la gente en costas sepa exactamente qué hacer.

  • Cinco estados del occidente y sur —Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca— recibirán entre 75 y 150 mm de lluvia, con riesgo real de deslaves, desbordamientos e inundaciones en comunidades vulnerables.
  • El norte de Baja California registra temperaturas superiores a 45°C, mientras una nueva onda de calor avanza hacia Veracruz, Oaxaca y Chiapas, creando zonas donde el calor extremo y la lluvia torrencial coinciden al mismo tiempo.
  • Vientos de 40 a 60 km/h amenazan estructuras en varios estados del norte y la Península de Yucatán, y el oleaje del Pacífico alcanza entre 2 y 3 metros en costas de Baja California Sur, Sinaloa, Jalisco y Colima.
  • Protección Civil exhorta a la población en zonas de riesgo a mantenerse alerta, pues la diferencia entre preparación y sorpresa puede determinar seguridad o desastre en las próximas horas críticas.

El 28 de julio de 2026, México afronta una jornada climática de contrastes extremos: mientras el occidente y el sur del país se doblan bajo lluvias torrenciales capaces de desbordar ríos y sepultar comunidades, el norte resiste semanas de calor implacable que supera los 45 grados Celsius. El Servicio Meteorológico Nacional ha trazado un mapa de fenómenos simultáneos que recuerda cuán vasto y diverso es el territorio mexicano, y cuán urgente resulta la preparación ante un clima que ya no se comporta como excepción sino como norma.

El martes 28 de julio de 2026, México amanece partido en dos por el clima. El occidente y el sur se preparan para lluvias torrenciales que podrían desbordar ríos e inundar comunidades enteras, mientras el norte permanece atrapado bajo una onda de calor que no cede. El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido un pronóstico que refleja la complejidad de un país donde dos fenómenos extremos ocurren al mismo tiempo.

Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca recibirán entre 75 y 150 milímetros de agua. Nayarit, Morelos, Puebla y Chiapas enfrentarán precipitaciones muy fuertes, y la Ciudad de México verá lluvias significativas en sus zonas este, centro y suroeste. Lo que hace peligrosa la situación no es solo el volumen de agua, sino lo que la acompaña: descargas eléctricas, granizo y el riesgo de deslaves e inundaciones en zonas vulnerables.

En las costas del Pacífico, vientos de entre 40 y 60 km/h y un oleaje de 2 a 3 metros complican la situación en Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima. En el norte, la onda de calor mantiene máximas superiores a 45°C en el noreste de Baja California y entre 40 y 45°C en Sonora, Chihuahua y Tamaulipas. El giro más preocupante es que una nueva ola de calor avanza ya hacia Veracruz, Oaxaca y Chiapas, regiones que simultáneamente enfrentarán lluvia torrencial y temperaturas extremas.

Este pronóstico no es un evento aislado, sino parte de patrones que se repiten con mayor frecuencia en México. Las próximas horas serán críticas para las comunidades en riesgo, donde la preparación marca la diferencia entre la seguridad y el desastre.

El martes 28 de julio de 2026 trae un México dividido por el clima. Mientras el occidente y el sur del país se preparan para lluvias torrenciales que podrían desbordar ríos e inundar comunidades enteras, el norte sigue atrapado bajo una onda de calor implacable, con temperaturas que superan los 45 grados Celsius. El Servicio Meteorológico Nacional, dependencia de la Comisión Nacional del Agua, ha emitido un pronóstico que refleja la complejidad de un territorio donde dos fenómenos climáticos extremos ocurren simultáneamente.

Las lluvias más intensas caerán sobre cinco estados del occidente y sur: Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca recibirán entre 75 y 150 milímetros de agua. Cuatro estados más —Nayarit, Morelos, Puebla y Chiapas— enfrentarán precipitaciones muy fuertes, de 50 a 75 milímetros. La Ciudad de México y el Estado de México, particularmente en sus zonas este, centro y suroeste, verán lluvias fuertes aunque menos extremas, entre 25 y 50 milímetros. Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Tlaxcala y Veracruz también registrarán lluvia significativa, aunque de menor magnitud. Lo que hace peligrosa esta situación no es solo el volumen de agua, sino lo que la acompaña: descargas eléctricas, granizo, y el riesgo real de deslaves, desbordamientos de ríos y arroyos, inundaciones y encharcamientos en zonas vulnerables. Las autoridades de Protección Civil han instado a la población en áreas de riesgo a mantenerse atenta a sus recomendaciones.

En las costas, el panorama es igualmente amenazante. Vientos de entre 40 y 60 kilómetros por hora azotarán estados del norte como Baja California, Sonora, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, además de la Península de Yucatán. Estas ráfagas tienen potencia suficiente para derribar árboles y anuncios espectaculares. En el Pacífico, el oleaje alcanzará alturas de 2 a 3 metros en las costas de Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima, con un mar de fondo que también afectará la costa occidental de Baja California y las costas de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

Mientras tanto, el norte del país sigue bajo el dominio de temperaturas extremas. La onda de calor que ha persistido durante semanas mantendrá máximas superiores a los 45 grados Celsius en el noreste de Baja California, y entre 40 y 45 grados en Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Pero hay un giro preocupante: una nueva onda de calor está iniciando su avance hacia el sureste, afectando Veracruz, Oaxaca y Chiapas con temperaturas entre 35 y 40 grados Celsius. Esto significa que algunas regiones enfrentarán simultáneamente lluvia torrencial y calor extremo, una combinación que complica tanto la respuesta de emergencia como las condiciones de vida cotidiana.

El pronóstico para este martes refleja la volatilidad climática que México ha experimentado con mayor frecuencia en años recientes. No se trata de un evento aislado sino de patrones que se repiten con variaciones, dejando a diferentes regiones del país en estados de alerta permanente. Las próximas horas serán críticas para las comunidades en zonas de riesgo, donde la diferencia entre preparación y sorpresa puede significar seguridad o desastre.

Las autoridades de Protección Civil exhortan a la población de zonas de riesgo a mantenerse atenta a sus recomendaciones
— Servicio Meteorológico Nacional
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