Más de 200 millones de estadounidenses bajo alerta por ola de calor peligrosa e inundaciones

Millones de estadounidenses enfrentan riesgos de salud por calor extremo, inundaciones repentinas y posibles cortes de electricidad que afectan su capacidad para refrescarse.
El calor extremo está golpeando todas las grandes ciudades a la vez
Un meteorólogo del Servicio Nacional explica por qué 200 millones de estadounidenses están bajo alerta simultáneamente.

En una semana sin precedentes, doscientos millones de estadounidenses —el 60% de la nación— despiertan bajo alguna forma de alerta meteorológica, mientras julio de 2023 es declarado el mes más caluroso jamás registrado. El calor extremo, las inundaciones y las tormentas no castigan una región aislada, sino todas las grandes ciudades a la vez, convirtiendo las advertencias científicas sobre el cambio climático en una realidad que ya no admite distancia ni abstracción. La civilización moderna y la infraestructura que la sostiene enfrentan una prueba para la que, en muchos sentidos, no estaban preparadas.

  • El 60% de la población estadounidense está bajo alguna alerta activa: calor peligroso, inundaciones repentinas o tormentas severas golpean simultáneamente todas las grandes ciudades del país.
  • Julio de 2023 fue confirmado como el mes más caluroso en la historia registrada, con temperaturas entre 10 y 15°F por encima del promedio, y Phoenix acumula 19 días consecutivos superando los 43°C.
  • La red eléctrica PJM, que abastece a 13 estados, declaró alerta de emergencia; California y el Medio Oeste emitieron alertas similares, exponiendo la fragilidad de una infraestructura envejecida bajo demanda extrema.
  • El peligro más profundo es sistémico: el calor obliga a usar aire acondicionado, eso dispara la demanda eléctrica, y si la red falla, millones pierden el único medio para sobrevivir el calor.
  • No existe refugio geográfico: mientras el noreste sufre amenazas duales de calor y tormentas eléctricas, el suroeste y el medio oeste llevan semanas sin alivio, dejando al país sin región que pueda auxiliar a otra.

Doscientos millones de estadounidenses enfrentan esta semana alguna forma de alerta meteorológica. La cifra —el 60% de la población— obligó al Servicio Nacional de Meteorología a explicar lo inusual del fenómeno: el calor extremo, las inundaciones y las tormentas severas no están afectando una zona aislada, sino todas las grandes ciudades del país al mismo tiempo.

La ola de calor que comenzó el jueves se extiende desde el noreste hasta el Atlántico medio, con sensaciones térmicas superiores a 37°C en Washington, Filadelfia y Nueva York. En Nueva Inglaterra, los residentes enfrentan amenazas duales: calor extremo de día y tormentas eléctricas que pueden desencadenar inundaciones repentinas en horas. El suroeste, mientras tanto, lleva semanas bajo un régimen sin precedentes; Phoenix acumula 19 días consecutivos por encima de los 43°C.

La Organización Meteorológica Mundial y el servicio Copernicus de la Unión Europea confirmaron que julio de 2023 es el mes más caluroso jamás registrado. Los científicos llevan años advirtiendo que el cambio climático intensificaría estos episodios. Lo que ocurre ahora es esa advertencia convertida en realidad.

La magnitud del evento ha puesto bajo estrés crítico la infraestructura eléctrica. PJM Interconnection, la red más grande del país, declaró alerta de emergencia cubriendo 13 estados. El Medio Oeste y California emitieron alertas similares. Solo Texas reporta estabilidad en su red. El riesgo central es una cadena de dependencias: el calor extremo dispara la demanda de aire acondicionado, eso sobrecarga redes envejecidas, y si estas fallan, millones pierden precisamente lo que necesitan para sobrevivir.

Lo que distingue este episodio de crisis anteriores es la ausencia de refugio geográfico. No hay región que pueda ofrecer ayuda porque todas están gestionando sus propias emergencias. El cambio climático ha llegado, simultáneamente, a todas partes.

Doscientos millones de estadounidenses despiertan esta semana bajo alguna forma de alerta meteorológica. Es el 60 por ciento de la población del país, y la cifra es tan extraordinaria que los meteorólogos del Servicio Nacional de Meteorología tuvieron que explicar por qué: el calor extremo, las inundaciones repentinas y las tormentas severas no están golpeando una región aislada. Están golpeando todas las grandes ciudades a la vez.

La ola de calor que comenzó el jueves se extiende desde el noreste hasta el Atlántico medio, con temperaturas que crean una sensación térmica superior a los 37 grados Celsius en ciudades como Washington, Filadelfia y Nueva York. Los meteorólogos esperan que el viernes rompa varios récords, con temperaturas entre 5 y 8 grados Celsius por encima del promedio histórico. Mientras tanto, el suroeste y el medio oeste continúan bajo un régimen de calor sin precedentes que ha durado semanas. En Nueva Inglaterra, los residentes enfrentan lo que los expertos llaman amenazas duales: calor extremo durante el día, seguido de tormentas eléctricas severas que pueden producir inundaciones repentinas en cuestión de horas.

Esta convergencia de desastres climáticos no es accidental. La Organización Meteorológica Mundial y el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea acaban de declarar que julio de 2023 es el mes más caluroso jamás registrado. Los científicos han advertido durante años que el cambio climático, alimentado por la quema de combustibles fósiles, intensificaría estos episodios de clima extremo. Lo que estamos viendo ahora es esa advertencia convertida en realidad meteorológica.

La magnitud del evento ha puesto bajo estrés crítico la infraestructura eléctrica del país. PJM Interconnection, la red eléctrica más grande de Estados Unidos que sirve a 13 estados, declaró una alerta de emergencia de nivel uno el miércoles. Aunque la compañía afirma que actualmente tiene suficiente generación para satisfacer la demanda, sus operadores están monitoreando constantemente cualquier cambio que pudiera comprometer el suministro. El Operador del Sistema Independiente del Continente Medio, que cubre principalmente estados del Medio Oeste y las Llanuras del Norte, emitió una alerta similar el jueves. California también experimentó una alerta de emergencia energética el miércoles por la noche, aunque expiró el mismo día. Solo Texas, según su operador de confiabilidad eléctrica, espera que su red funcione sin problemas durante este episodio extremo.

Lo que hace que esta situación sea particularmente peligrosa es la interdependencia de estos sistemas. Cuando el calor es extremo, las personas necesitan aire acondicionado. Cuando necesitan aire acondicionado, la demanda de electricidad se dispara. Cuando la demanda se dispara, las redes eléctricas envejecidas y sobrecargadas pueden fallar. Y cuando fallan, las personas pierden precisamente lo que más necesitan para sobrevivir el calor. En ciudades como Phoenix, donde se han registrado 19 días consecutivos con temperaturas superiores a 43 grados Celsius, esta no es una preocupación teórica. Es una realidad que afecta a millones de personas cada hora.

Los meteorólogos advierten que el suroeste y el sur probablemente no recibirán mucha simpatía del resto del país durante los próximos días, porque todos estarán lidiando con sus propias emergencias climáticas. Lo que esto significa es que no hay refugio geográfico, no hay región que pueda escapar. El cambio climático ha llegado a todas las grandes ciudades simultáneamente, y el sistema de energía que mantiene viva a la civilización moderna está siendo puesto a prueba de maneras que nunca antes había experimentado.

Está golpeando a todas las grandes ciudades. Es por eso que la población afectada es tan alta.
— Bob Oravec, pronosticador principal del Centro de Predicción Meteorológica del NWS
Podría haber un calor realmente malo durante una buena parte del día y luego tener una fuerte tormenta eléctrica que produce fuertes lluvias y luego puede producir inundaciones.
— Bob Oravec, sobre las amenazas duales en Nueva Inglaterra
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué 200 millones de personas? ¿No es exagerado decir que toda esa gente está en peligro?

Model

No es exageración. Están bajo alertas oficiales del Servicio Meteorológico Nacional. Eso significa que cada una de esas personas vive en una zona donde hay calor extremo, o inundaciones repentinas, o tormentas severas. No todas enfrentan los tres, pero todas enfrentan al menos uno.

Inventor

Pero ¿cuál es el verdadero peligro? ¿La gente muere por esto?

Model

El calor extremo mata. Las inundaciones repentinas matan. Y cuando la red eléctrica falla durante una ola de calor, la gente sin aire acondicionado muere. Especialmente los ancianos, los enfermos, los pobres. Es por eso que los operadores de las redes eléctricas están en alerta máxima.

Inventor

Entonces, ¿esto es nuevo? ¿Antes no pasaba?

Model

No así. Los meteorólogos dicen que lo que está sucediendo en el suroeste es sin precedentes. Diecinueve días consecutivos por encima de 43 grados Celsius. Eso no tiene registro histórico. Y que esto suceda simultáneamente en el noreste, el medio oeste y el sur es lo que hace que sea tan grave.

Inventor

¿Y la gente lo sabe? ¿Entienden que esto es diferente?

Model

Algunos sí. Otros simplemente están tratando de sobrevivir el día. Pero los científicos lo saben. La Organización Meteorológica Mundial acaba de declarar que julio fue el mes más caluroso jamás registrado. Eso es una declaración de que algo ha cambiado fundamentalmente.

Inventor

¿Cuál es el siguiente paso? ¿Qué sucede cuando termina esta ola de calor?

Model

Probablemente habrá otra. Los científicos advierten que el cambio climático hará que estos episodios sean más frecuentes, más intensos y más duraderos. Esta no es una crisis que termine el fin de semana. Es el nuevo clima.

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