Las 'Big Tech' agotan liquidez tras invertir 646.000 millones en IA

Máquinas de generar efectivo convertidas en empresas de capital intensivo
El cambio estructural que la IA ha impuesto a las gigantes tecnológicas en apenas tres años.
Mark

¿Por qué estas empresas no simplemente ralentizan la inversión si están agotando su efectivo?

Mimi

Porque creen que quien no construya ahora perderá la carrera. Es como una subasta donde todos saben que los precios son insostenibles, pero nadie puede permitirse quedarse atrás.

Mark

Pero Microsoft parece estar ganando. ¿Qué está haciendo diferente?

Mimi

Microsoft tiene un flujo de caja más robusto y, crucialmente, tiene clientes empresariales pagando por acceso a esa infraestructura a través de Azure. Los demás están construyendo en la esperanza de que los retornos lleguen.

Mark

¿Qué pasa si la IA no genera los retornos que esperan?

Mimi

Entonces estas compañías habrán transformado su modelo de negocio de forma irreversible. Pasaron de ser máquinas de generar efectivo a ser empresas de capital intensivo sin la rentabilidad que justifique ese cambio.

Mark

¿Cuánto tiempo pueden sostener esto?

Mimi

Eso depende de cuánto efectivo tengan en reserva y de cuándo comiencen a ver retornos reales. Algunos analistas hablan de años. Otros, de trimestres.

Mark

¿Hay alguna salida?

Mimi

Sí: que la IA genere valor económico real y rápido. O que alguna de estas compañías tenga el coraje de frenar y dejar que otras carguen con el riesgo.

  • 745.000 millones de dólares en gasto conjunto de Meta, Alphabet, Amazon y Microsoft en 2026 para IA e infraestructura
  • Flujo de caja libre combinado cayó a 6.900 millones de dólares, el nivel más bajo en una década
  • Alphabet registró flujo de caja libre negativo por primera vez desde su salida a Bolsa
  • Más de un billón de dólares invertido en gasto de capital desde 2023

Los cuatro gigantes tecnológicos gastarán 745.000 millones de dólares en 2026 en centros de datos e IA, un 75% más que en 2025, transformando su modelo de negocio. El flujo de caja libre combinado cayó a 6.900 millones de dólares, con Alphabet registrando cifras negativas por primera vez desde su salida a Bolsa.

Meta, Alphabet, Amazon y Microsoft han invertido 646.000 millones de euros en 2026 para infraestructura de IA, reduciendo drásticamente su flujo de caja libre al nivel más bajo en una década.

Los resultados financieros del segundo trimestre de 2026 han confirmado lo que los analistas llevaban meses advirtiendo: la carrera por la inteligencia artificial ha dejado de ser una línea presupuestaria más para convertirse en el factor que redefine la salud financiera de las mayores empresas tecnológicas del mundo. Meta, Alphabet, Amazon y Microsoft presentaron esta semana cifras que revelan un patrón inquietante. El gasto de capital se ha disparado, las previsiones de inversión se han revisado al alza una y otra vez, pero el flujo de caja libre se ha desplomado a niveles no vistos en una década. Ninguna de estas compañías está dispuesta a frenar la construcción de infraestructura de IA, incluso cuando eso significa agotar sus reservas de efectivo.

Los cuatro gigantes de la nube tienen previsto gastar en conjunto hasta 745.000 millones de dólares, equivalentes a 646.000 millones de euros, durante 2026 en centros de datos, chips y equipos de inteligencia artificial. Esto representa un aumento del 75% respecto a 2025, cuando el gasto conjunto fue de 416.980 millones de dólares. Desde que comenzó el auge de la IA en 2023, estas compañías han invertido de forma conjunta más de un billón de dólares en gasto de capital. El cambio es estructural. Shay Boloor, estratega jefe de mercado de Futurum Equities, lo explica así: históricamente, estas empresas se valoraban como plataformas con pocos activos, donde los ingresos podían crecer mucho más rápido que las necesidades de capital. Ahora la IA las está empujando hacia un modelo híbrido donde el software, la publicidad y la economía de la nube dependen cada vez más de un enorme gasto en infraestructura física.

El impacto en el flujo de caja libre ha sido dramático. Durante el segundo trimestre, solo Microsoft y Meta generaron más ingresos de los que gastaron. En total, el flujo de caja libre combinado de los cuatro grupos cayó a su nivel más bajo en una década, situándose en apenas 6.900 millones de dólares. Amazon, que aumentó su previsión de capex en 2026 hasta los 220.000 millones de dólares, consumió 7.600 millones de dólares en efectivo durante el último trimestre. Andy Jassy, consejero delegado de Amazon, reconoció que a corto plazo enfrentarán problemas de flujo de caja libre hasta que los centros de datos entren en funcionamiento. Alphabet, matriz de Google, registró un flujo de caja libre negativo de 5.900 millones de dólares por primera vez desde su salida a Bolsa. La compañía aumentó su previsión de inversión en 2026 hasta un rango de entre 195.000 millones y 205.000 millones de dólares, frente a los 180.000-190.000 millones anunciados previamente. Su directora financiera, Anat Ashkenazi, admitió que el flujo de caja libre seguirá bajo presión mientras dure esta fase de construcción de infraestructura.

Meta enfrenta presiones particulares. Mark Zuckerberg tuvo que defender ante los analistas una inversión de capital que podría alcanzar los 145.000 millones de dólares en 2026. El flujo de caja libre de Meta se desplomó un 91%, hasta apenas 784 millones de dólares, frente a los 8.500 millones del año anterior. La previsión de ingresos para el tercer trimestre decepcionó al quedar por debajo del punto medio esperado por Wall Street. Microsoft fue la excepción relativa. Al cerrar su año fiscal en junio, logró desafiar el pesimismo generalizado hacia los valores ligados a la IA al anunciar arrendamientos de centros de datos por más de 130.000 millones de dólares en el trimestre y pronosticar un crecimiento de ingresos del 45% para el próximo periodo. Su gasto de capital se disparó un 70% interanual, hasta los 41.000 millones de dólares en su último trimestre, con un gasto total estimado para 2026 de 175.000 millones. El flujo de caja libre cayó un 23%, hasta los 19.600 millones, aunque esta cifra superó las estimaciones previas por parte de los analistas.

Esta inversión masiva comienza a generar retornos tangibles. Los ingresos por la nube de Google subieron un 82% respecto a 2025. Las ventas de Amazon Web Services, la división de computación en la nube de Amazon, aumentaron un 37% interanual, alcanzando los 42.200 millones de dólares. Microsoft alzó un 43% los ingresos de su división cloud, Azure. Meta, que no tiene un negocio en la nube, afirmó que la inteligencia artificial le estaba ayudando a segmentar la publicidad, con unos ingresos totales que aumentaron un 28% interanual hasta alcanzar los 61.000 millones de dólares en el trimestre. Sin embargo, los compromisos financieros futuros que estas compañías han adquirido atan sus balances a la carrera por la IA durante los próximos años. Meta firmó nuevos compromisos por valor de 233.000 millones de dólares durante el trimestre entre arrendamientos de centros de datos, compras de capacidad en la nube de terceros y nueva deuda, y sumó otros 68.000 millones en julio. El compromiso financiero futuro de Alphabet se disparó en unos 500.000 millones de dólares respecto al trimestre anterior.

Lo que está ocurriendo es un cambio fundamental en la naturaleza de estas compañías. Negocios que durante años presumieron de modelos ligeros en activos y generadores de caja casi sin necesidad de grandes inversiones físicas se han convertido, en cuestión de tres años, en algunas de las empresas más intensivas en capital del planeta. La pregunta que ahora se plantea es si estos retornos en la nube y la publicidad digital justificarán el enorme gasto de capital, o si estas compañías han apostado demasiado en una tecnología cuyo verdadero valor económico aún está por determinarse.

La IA las está empujando hacia un modelo híbrido donde el software, la publicidad y la economía de la nube dependen cada vez más de un enorme gasto en infraestructura física
— Shay Boloor, estratega jefe de mercado de Futurum Equities
A corto plazo invertiremos mucho en gastos de capital y nos enfrentaremos a problemas de flujo de caja libre hasta que los centros de datos entren en funcionamiento
— Andy Jassy, consejero delegado de Amazon
Envie de l'histoire complète ? Lire l'original sur Expansión ↗
Nous contacter FAQ